Estados Unidos

La nominación de Clinton estuvo precedida por una intensa negociación

Barack Obama tenía en mente a Hillary Rodham Clinton para la secretaría de estado desde hacía tiempo, pero se requirió mucha discusión convencerla antes de llevar el asunto a carácter oficial.

La nominación de Clinton como Secretaria de Estado vino luego de concesiones de ambos lados: Se le garantizó que podría nombrar a su propio equipo en el Departamento de Estado, y el ex presidente Bill Clinton se ofreció para tomar medidas para prevenir cualquier conflicto de intereses en sus gestiones internacionales mientras su esposa fuera la diplomática de más categoría en la nación.

La nominación es el capítulo más reciente de la complicada relación que existe entre Clinton y Obama. Ambos pugnaron mucho por la nominación demócrata, y Clinton persistió en la lucha incluso cuando sus perspectivas de victoria ya prácticamente no existían. Las asperezas se suavizaron cuando la elección general cuando Clinton hizo campaña a favor de Obama, y finalmente se han quedado en una relación de jefe y empleada que habría sido casi inimaginable cuando la competencia de la nominación comenzó.

Una persona allegada a Clinton dice que empezó a oír rumores en los días posteriores a la victoria de Obama el 4 de noviembre, de que él la estaba considerando para el puesto, pero no le confirmaron a ella que él estaba interesado de veras hasta el 12 de ese mes, cuando él le pidió una reunión para discutirlo. Clinton voló en secreto a Chicago, pero la reunión se dio a conocer una vez que a ella le presentaron a algunos empleados de Obama y los reporteros vieron la escolta motorizada frente a las oficinas de Obama.

En las próximas semanas, Obama y Clinton tuvieron varias conversaciones sobre el nombramiento. Una asociada de Clinton lo describió como una de cinco o seis "citas'' que se requirieron antes de ellos ponerse de acuerdo. Entretanto, abogados que representaban a ambos lados se reunieron para especificar detalles, incluyendo informes financieros relacionados con el ex presidente Clinton.

Hubo temores de que los asuntos financieros del ex presidente pudieran crear problemas de conflicto de intereses si su esposa iba a representar a EEUU en todo el mundo. La pareja se había negado a revelar los donantes de su biblioteca y a la llamada Clinton Global Initiative durante la campaña presidencial, diciendo que a algunos donantes se les había prometido anonimato.

John Podesta, el que dirigió la transición presidencial, dirigió también las conversaciones. junto con Todd Stern, un asesor de Obama, y Tom Perrelli, compañero de estudios de Obama en Harvard. A los Clinton los representaron asesores conocidos como Cheryl Mills, Doug Band y Bruce Lindsey.

Después de dos días de negociaciones en el bufete donde trabaja el próximo asesor de la Casa Blanca Greg Craig, ambas partes hicieron sus concesiones. Bill Clinton ofreció dar a conocer los nombres de todos sus donantes, así como otros pasos que incluyen sus discursos para que los revise el Departamento de Estado.

La solicitud de Clinton para escoger su propio equipo significa que tendrá incluso una mayor influencia sobre la política del Departamento de Estado. Clinton tiene un grupo de aliados furiosamente leales que durante mucho tiempo han estado trabajando para protegerla, así como diplomáticos de carrera que ya están quejándose de su decisión de escoger a su propio personal.

Dan Bartlett, que fue director de comunicaciones del presidente George W. Bush, dijo que las posiciones altas del Gabinete a menudo implican hacer algunas concesiones, aunque las negociaciones con los Clinton fueron evidentemente más intensas debido a las complejidades que rodean al ex Presidente. Bartlett dijo que Hillary Clinton era muy inteligente para negociar el derecho a nombrar su propio equipo.

"Siempre es una petición, pero es algo que rara vez se otorga'', expresó Bartlett. Sin embargo, dijo que cualquier petición podría discutirse. "La mayoría de las veces, si un Presidente realmente quiere a alguien, siempre se encuentra una vía de decir sí''.

Obama dijo que no fue "un momento de iluminación'' lo que llevó a la idea muy poco convencional de nombrar a su otrora enemiga como su principal diplomático. Dijo que siempre la ha admirado y quería hallar una forma para poder trabajar junto a ella, y la idea de nombrarla secretaria de estado surgió después de las elecciones. de cualquier modo, un importante asesor dijo que Obama llevaba pensando en esa posibilidad desde mucho antes, toda vez que pensaba que la presencia de ella podría traerle una importancia instantánea y credibilidad a las relaciones diplomáticas estadounidenses.

Los confidentes de Clinton dijeron que ella tuvo dificultades a la hora de tomar la decisión de dejar el escaño en el Senado que es el único cargo que ha ganado por su propia cuenta para servir al lado de Obama. La propia Clinton parecía fatigada cuando habló ayer sobre la dificultad de dejar su puesto actual, pero en definitiva decidió que ser secretaría de Estado es la mejor forma de servir a su país durante un momento de definición donde el pueblo está pidiendo cambios.

  Comentarios