Estados Unidos

Obama valora planes de viabilidad presentados por Ford, GM y Chrysler

EL presidente de Opel, Hans Demanten, gesticula durante su visita a la planta de la empresa en Ruesselsheim, Alemania, el miércoles 03 de diciembre. El constructor automovilístico alemán Opel ha solicitado ayuda al Gobierno federal y a los "laender" donde están ubicadas sus plantas, anunció hoy la dirección de la empresa. 
Demant explicó que la decisión de recurrir a las autoridades se hizo necesaria tras el empeoramiento de la situación en la matriz, General Motors.
EL presidente de Opel, Hans Demanten, gesticula durante su visita a la planta de la empresa en Ruesselsheim, Alemania, el miércoles 03 de diciembre. El constructor automovilístico alemán Opel ha solicitado ayuda al Gobierno federal y a los "laender" donde están ubicadas sus plantas, anunció hoy la dirección de la empresa. Demant explicó que la decisión de recurrir a las autoridades se hizo necesaria tras el empeoramiento de la situación en la matriz, General Motors.

El presidente electo de EEUU Barack Obama valoró este miércoles los planes de viabilidad que han presentado los tres grandes de la industria automovilística del país, Ford, GM y Chrysler, al afirmar que son propuestas ‘‘más serias''.

Por su parte, la portavoz de la Casa Blanca, Dana Perino, reiteró en una rueda de prensa la postura del gobierno de George W. Bush de que los fabricantes deben demostrar viabilidad para ser auxiliados.

El gobierno "no descarta nada (... porque) hemos dicho que queremos ayudarles, pero solo si estos planes proveen (perspectivas de) viabilidad'', dijo Perino.

Obama, quien compareció en una rueda de prensa en Chicago para dar a conocer el nombramiento del gobernador de Nuevo México, Bill Richardson, como secretario de Comercio, se refirió a los planes de viabilidad que presentaron las tres compañías al Congreso.

''Cuando los tres grandes fabricantes vinieron (al Congreso) hace tres semanas no ofrecieron un plan claro de viabilidad a largo plazo'', apuntó Obama, quien destacó que los planes que han puesto sobre la mesa contienen propuestas ‘‘más serias''.

Si se logra un acuerdo sobre un plan de rescate, el Senado tiene previsto someterlo a votación el próximo 8 de diciembre.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, no ha precisado fecha, pero señaló en una rueda de prensa que existe la posibilidad de que se programe una sesión la próxima semana.

En los planes de viabilidad presentados, los "Tres Grandes de Detroit'' solicitan un total de $34,000 millones en préstamos y líneas de crédito.

El monto que solicitan las empresas es superior a los $25,000 millones que los demócratas han estado negociando.

De los tres fabricantes, GM es el que más urgencia tiene para un salvavidas del Congreso, pues ha solicitado $12,000 millones en préstamos y una línea de crédito de $6,000 millones.

GM espera recibir una primera partida de $4,000 millones en diciembre para continuar sus operaciones, y ha argumentado que la bancarrota no es una opción.

Los expertos prevén que, pese a la voluntad de ayudar al sector, el Congreso continuará inmerso en disputas con la Casa Blanca sobre la fuente de esas ayudas.

Los demócratas insisten en la idea de usar el rescate financiero de Wall Street de $700,000 millones, pero la mayoría de los republicanos prefiere que el salvavidas provenga de un programa de préstamos a cargo del Departamento de Energía aprobado en septiembre.

Los trabajadores del sector automotriz de EEUU han aceptado, por otro lado, suspender los pagos a un fondo de salud y un controvertido programa que beneficia a desempleados, con tal de que el Congreso ayude a los fabricantes de automóviles.

El presidente del Sindicato de Trabajadores de la Industria Automotriz (UAW), Ron Gettelfinger, hizo el anuncio tras una reunión de emergencia con los presidentes y ejecutivos de mayor rango de General Motors (GM), Ford y Chrysler, para discutir soluciones a la crisis de liquidez.

Como parte de las concesiones, el sindicato ha acordado suspender el programado denominado "Banco de Trabajos'', que permite que los empleados despedidos por las empresas reciban hasta el 95 por ciento de sus salarios.

El gremio también aceptó que las compañías cesen en 2010 los pagos que efectúan a un fondo de cuidado médico de los jubilados, además de varias modificaciones al contrato colectivo que negociaron con la patronal en 2007.

Tanto Gettelfinger como los máximos ejecutivos de GM, Ford y Chrysler comparecerán en sendas audiencias del Congreso mañana y el viernes, para analizar los planes de reestructuración de las empresas.

Gettelfinger reconoció que su gremio está bajo "intensas presiones'' para hacer concesiones en este período de crisis, en el que la recesión y la caída en las ventas han puesto en peligro la supervivencia al sector automotriz, y las empresas que dependen del mismo.

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