Estados Unidos

Obama analiza ampliar ayuda a desocupados

El presidente electo estadounidense Barack Obama declaró este martes sentirse "entristecido'' por la detención del gobernador de Illinois, Rod Blagojevich, acusado de corrupción, y afirmó no haber estado al tanto de lo que sucedía.
El presidente electo estadounidense Barack Obama declaró este martes sentirse "entristecido'' por la detención del gobernador de Illinois, Rod Blagojevich, acusado de corrupción, y afirmó no haber estado al tanto de lo que sucedía.

El presidente electo Barack Obama y los legisladores demócratas estudian una ampliación significativa de los servicios médicos financiados en parte por el gobierno y la compensación por desempleo al comenzar a trabajar esta semana en un plan de recuperación económica de dos años.

Una propuesta descrita por asesores demócratas extendería la compensación por desempleo a los trabajadores de tiempo parcial, una idea que los republicanos han bloqueado anteriormente.

Otros cambios contemplan subsidiar a las empresas por prolongar temporalmente la cobertura médica de empleados retirados o despedidos y sus dependientes, según la ley federal COBRA aprobada hace 22 años, y permitir que los trabajadores que pierdan sus empleos soliciten cobertura médica al Medicaid, algo que no existe hoy.

Las propuestas indican la clase de cambios a largo plazo que Obama intenta impulsar con su Plan de Recuperación y Reinversión, como le llamó ayer en su discurso, que fue emitido por radio y por YouTube. Estas propuestas se combinarán con medidas temporales típicas de planes federales de estímulo para reavivar la debilitada economía, como invertir dinero en carreteras y otros proyectos de infraestructura para crear nuevos empleos.

A medida que la economía empeoraba en las semanas posteriores a la elección de Obama, asesores y líderes del Congreso sugirieron que el plan de estímulo estuviera listo para el nuevo año para llevarse a votación en la Cámara. Pero según los demócratas no se espera que la Cámara someta las medidas a votación hasta por lo menos la próxima semana, lo que pospondría una decisión final hasta febrero.

Los asesores demócratas afirman que el aplazamiento probablemente será inevitable debido a los días festivos, lo ambicioso del plan y las tensiones internas sobre los componentes y su costo.

Los asesores de Obama han dicho que el plan cuesta por lo menos $775,000 millones y reconocen que probablemente la cifra podría aumentar en las negociaciones en el Congreso, pero que tanto Obama como los líderes legislativos planean mantener el costo por debajo de la políticamente conflictiva cifra de $1 billón.

Además del costo, los demócratas no desean desacelerar la promulgación del estímulo económico al provocar la oposición de los republicanos, que en días recientes han advertido que el plan no debe ser ni excesivo ni apresurado. También están aplacando los temores de los legisladores demócratas que son fiscalmente conservadores.

En su discurso de ayer, Obama, que recientemente regresó de dos semanas de vacaciones en Hawai, también anunció que, como se esperaba, hoy comenzará a reunirse en Washington con líderes legislativos de ambos partidos en busca de cooperación bipartidista.

"Economistas de todo el espectro político concuerdan en que si no aqctuamos en forma rápida y audaz podríamos llegar a una crisis económica mucho más fuerte que podría hacer aumentar el desempleo a más del 10 por ciento'', indicó Obama.

Obama ha prometido "crear o salvar'' tres millones de empleos en los próximos dos años. En su discurso de ayer omitió la palabra "salvar'', lo que sugiere que creará tres millones de empleos, meta que algunos economistas consideran inalcanzable en las condiciones económicas del momento.

El presidente electo agregó que su plan de reinversión "pondrá a la gente a trabajar hoy y reducirá nuestra dependencia del petróleo extranjero mañana'' mediante inversiones e incentivos fiscales para duplicar la producción de energía renovable; hacer más eficientes los edificios del gobierno desde el punto de vista energético; construir y renovar carreteras, puentes y escuelas, y modernizar la tecnología de la atención médica.

La redacción del plan de dos años está a cargo de un pequeño grupo de asesores de Obama y personas ya nominadas al gabinete. El ex secretario del Tesoro Lawrence H. Summers, escogido por Obama para encabezar el Consejo Económico Nacional en la Casa Blanca, dirige el proceso.

Un factor importante que ha obstaculizado la redacción del plan por part del equipo de Obama, aparentemente, es la dificultad en reconciliar sus directivas a veces contrastantes.

El presidente electo pidió que en el nuevo plan se incluyan sólo propuestas que estimulen rápidamente la economía. Normalmente eso implica gastos únicos que hagan llegar rápidamente dinero a la población para aumentar la demanda de bienes y servicios.

En el plan en ciernes esos puntos incluyen entre $140,000 y $200,000 millones para los gastos estatales de educación y Medicaid; la prórroga de la compensación por desempleo para ex trabajadores a tiempo completo, que concluye en marzo, y miles de millones de dólares para proyectos de construcción que Obama ha dicho se iniciarían en forma expedita.

Pero Obama también ha dicho que su plan de recuperación debe cumplir sus promesas de campaña de cambios permanentes que darán nueva forma a la economía, especialmente para el bien de los trabajadores de bajos salarios y de la clase media.

Esos cambios podrían incluir gastos permanentes para nuevas fuentes de energía, educación, atención médica y nuevas normas de impuestos.

Por ejemplo, Obama indicó previamente que procuraría fondos para desarrollar un sistema nacional de energía para distribuir energía eólica, hidráulica y otras fuentes locales alternativas.

  Comentarios