Estados Unidos

En el limbo la cobertura médica para desempleados

Las ferias de trabajo están atestadas de desempleados desesperados en busca de una oportunidad que les permita retornar a la vida laboral.
Las ferias de trabajo están atestadas de desempleados desesperados en busca de una oportunidad que les permita retornar a la vida laboral. AP

El gobierno del presidente Obama se apresuró a incluir una red de seguridad para trabajadores cesanteados en la recién aprobada ley de estímulo económico, pero no ha informado a los empleadores exactamente cómo funciona.

Como resultado, decenas de miles de desempleados podrían terminar esperando varios meses antes de recibir asistencia para pagar el seguro médico que sus empleadores pagaban anteriormente.

"Hay demasiada gente tratando de entender cómo funciona esto'', dijo Heath Weems, director de Recursos Humanos de la Asociación Nacional de Fabricantes. "Hay mucha confusión''.

Lo que está en juego es el programa COBRA, que permite a los trabajadores conservar el seguro médico durante 18 meses después de perder el empleo, siempre que pague la prima.

Las pólizas son tan caras que sólo una minoría que cumple los requisitos se inscribe, en su mayoría los que tienen enfermedades crónicas. El costo para una familia de cuatro personas puede superar los $1,000 al mes.

Una cláusula de $25,000 millones en la ley de estímulo reduce el costo del COBRA en 65 por ciento para los cesanteados, con carácter retroactivo al primero de septiembre del 2008.

La ley ofrece a los trabajadores que cumplan los requisitos 60 días para solicitar la asistencia y el gobierno paga el 65 por ciento durante nueve meses.

Pero eso no ocurrirá pronto.

Las empresas siguen esperando las instrucciones del Departamento del Trabajo y el IRS sobre cómo implementar el programa. Las dos entidades publicaron alguna información en internet el jueves pasado.

Hasta que las empresas reciban la guía y notifiquen a los cesanteados la mayoría no solicitará la nueva prestación y probablemente muchos ni siquiera conocen de su existencia.

Entre los que esperan está Cassandra J. Kelsey, de 55 años. Esta vecina del Distrito de Columbia perdió en enero su empleo en Verizon. Dice que apenas puede pagar el alquiler y que está comiendo menos para ahorrar la prima de $550 al mes para mantener su cobertura médica con el plan COBRA.

Kelsey camina con un bastón y padece de artritis degenerativa e hipertensión, lo que básicamente la obliga a tener seguro médico.

Frente a un centro de empleo del D.C. una mañana reciente, Kelsey llevaba copias de su factura de COBRA, recortes de un periódico local sobre la ley de estímulo y un formulario que recibió por correo de la Casa Blanca después de escribirle a Obama sobre sus problemas.

Kelsey sabía de la reducción de la prima y dijo que eso significaba que sólo tendría que pagar $200 al mes. Pero cuando llamó a su departamento de prestaciones se disgustó al enterarse de que no podría recibir el subsidio tal vez hasta mayo.

"No puedo aprovecharlo ahora, lo que considero completamente injusto'', dijo Kelsey. "No sé cómo me las voy a arreglar''.

La ley tuvo en cuenta que tal vez los trabajadores podrían no recibir el subsidio de inmediato, por lo que tiene una cláusula que les permite recibir un reembolso más adelante.

Eso sirve de poco para Kelsey y otros que necesitan la prestación ahora.

Un portavoz del IRS dijo que la entidad trabaja en el asunto con la mayor rapidez posible. Una portavoz del Departamento del Trabajo respondió a preguntas con un mensaje electrónico que tenía un enlace con una breve hoja informativa.

Una pregunta que preocupa a las empresas es cómo identificar a empleados que fueron cesanteados en septiembre.

De igual manera, la ley indica que sólo pueden recibir la prestación los empleados "despedidos involuntariamente'', pero no define qué significa exactamente eso. ¿Incluye sólo a los despedidos o también a los que se han acogido al despido con compensación?

Nadie sabe cuántas personas pedirán asistencia para el COBRA. Expertos del Congreso calculan que son unos 7 millones, pero la cifra parece exagerada.

Los defensores de los desempleados temen que incluso el subsidio a la prima es mucho dinero para algunos desempleados y llegará demasiado tarde.

"Para muchos todavía es impagable'', dijo Ron Pollack, director ejecutivo de Families USA.

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