Estados Unidos

Héroe de Irak patrullará calles de Coral Gables

Jason Recio, de Miami, estuvo tres años en el hospital, sometido a 
innumerables cirugías.
Jason Recio, de Miami, estuvo tres años en el hospital, sometido a innumerables cirugías.

Jason Recio estaba en la posición de cañonero, parcialmente expuesto en el Humvee cuando comenzó la emboscada y la bomba estalló. Sacudió a los soldados y atravesó las piernas de Recio hasta los huesos. Recio se desplomó mientras el médico de la unidad, también herido, trataba de ayudarlo.

Fue aproximadamente el 5 de julio del 2003, y los hombres de Charlie Company estaban bajo ataque en una calle oscura en Ramadi, Irak.

Recio, de Miami, estuvo los próximos tres años en el hospital, sometido a innumerables cirugías. Los médicos le dijeron que podía perder las dos piernas, que tal vez no volvería a caminar y con toda seguridad nunca volvería a correr.

Ayer al otro lado del mundo y de su serio diagnóstico, Recio, de 27 años, tenía puesto su limpio uniforme de la Marina, levantó la mano derecha y juró como agente de policía de Coral Gables. Se cree que ha sido el primer veterano completamente impedido de la Guerra de Irak en convertirse en policía.

Su esposa Patricia le puso la isignia mientras su hija Isabella, de 15 meses, observaba desde la primera fila. Se le unieron familiares, oficiales que pelearon con él y el técnico del laboratorio de prótesis que lo atendió.

"Nunca creí que llegaría este punto'', afirmó después de la ceremonia. "Ha sido una lucha difícil''.

Recio, graduado en 1999 de Christopher Columbus High, se alistó en el 2000, como parte de Charlie Company, Primer Batallón del Regimiento de Infantería 124 de la Guardia Nacional de la Florida, con base en North Miami.

La compañía se activó el 16 de enero del 2003, y llegó a Bagdad en abril. De allí se fueron a Ramadi.

"Cuando llegamos allí era como el Salvaje Oeste'', dijo el 1er teniente Ben Baar, herido también esa noche. "Había tiroteos todas las noches.

El 5 de julio cinco soldados estaban en un punto de inspección de control de tráfico. El ataque fue súbito e inesperado.

"No me daba cuenta de que tenía la mano herida'', dijo Ramiro Mayorga, el agente médico de la unidad. "Fui a coger mi M-16. Miré a Recio, que estaba tratando de mantenerse de pie y resistió hasta donde pudo. Entonces se desplomó.

Recio recibió un Corazón Púrpura y no recuerda mucho de aquella noche o los días subsiguientes cuando lo llevaron a hospitales en Kuwait y en Alemania, y después al Walter Reed Medical Center en las afueras de Washington.

"Perdió la pantorrilla derecha y un balazo le atravesó una rodilla'', dice su esposa. "Le han hecho injertos musculares y dérmicos, y lleva soportes en ambas piernas''.

A través de los años, le han hecho más de 20 operaciones quirúrgicas. Meses de agotante fisioterapia le han dado resultado: ya puede caminar y correr de nuevo.

"Nunca pensé que llegaría tan lejos, pero al mismo tiempo lo sabía debido a su perseverancia.

Recio jugaba fútbol en la secundaria y siempre ha sido un atleta, y todavía encuentra tiempo para dar carreras de cinco millas durante la semana.

"Yo estaba junto a él cuando lo hirieron'', dijo su colega militar, Mayorga, de 26 años y ahora bombero del Miami-Dade Fire Rescue. "Ahora corro cinco kilómetros con él''. También levanta pesas y monta bicicleta con la ayuda de soportes.

Antes de prestar servicios en Irak, Recio pensaba que quería ser bombero o paramédico cuando regresara. Después llegó a darse cuenta de que quería ser policía.

"Me pareció más natural acudir a proteger a la gente'', señala. "Ya estaba harto de hospitales''.

Cuando regresó a Miami, Recio participó en un par de actividades con la Operación ‘‘Respaldo Para Nuestros Guerrero Heridos'', una iniciativa de la policía de Miami-Dade, y pronto descubrió un mentor: el mayor Greg Terp, de la policía.

"Estaba interesado en ser agente de policía, pero no sabíamos si podría hacerlo'', recordó Terp.

Recio solicitó en un par de departamentos locales. Coral Gables lo aceptó primero.

"Como agente de policía, trae consigo comprensión hacia sus conciudadanos'', dice Terp. "El entiende que la gente a veces pasa por momentos difíciles. Puede decirles: ‘Si están pasándola difícil, esto es lo que necesitan hacer' ''.

Lo contrataron el mes pasado y pasó los requesitos físicos para ser policía.

Ayer, el jefe de policía interino de Coral Gables Richard J. Naue Jr. juramentó a Recio con otros tres compañeros, la operadora de comunicaciones Jeidy Fragoso y los agentes Eric Plescow y Geisy Farinas.

El subdirector del departamento de policía de Miami-Dade James Loftus le dio a Recio un rifle M-1 reconstruido, un arma de la Segunda Guerra Mundial.

"Desde hoy en adelante, [este rifle] estará en posesión de uno de los miembros más valorados de la próxima gran generación, que constituye todo lo que esperamos de nuestra juventud'', dijo Loftus, presidente de Police Officers Assistance Trust. "Valor, compromiso, orgullo, integridad, y quizá más que todo, la imposibilidad total de aceptar una respuesta negativa''.

Recio dice: "Hay 4,500 veteranos que han estado heridos, que han regresado, que merecen más este premio. La guerra todavía está andando. A todo veterano se le debe dar la oportunidad de procurar sus sueños como se me ha dado a mí''.

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