Estados Unidos

Obama es un gran comunicador, pero a veces dice lo que no debe

Para un hombre que es conocido como un gran comunicador, el presidente Barack Obama realmente puede abrir la boca y meter la pata.

Aunque a menudo es preciso y meticuloso en su estilo de conversar --como el profesor universitario que fue-- Obama a veces puede llegar a cometer errores cuando está relajado o trata de divertirse.

Aunque está muy consciente en escena, el confiado Obama puede meterse en problemas durante momentos en que hay que improvisar.

El error más reciente ocurrió el jueves por la noche. Mientras estaba sentado en el sofá de Jay Leno, hizo un comentario que se ha considerado negativo durante una aparición en el programa Tonight Show. Tras decirle a Leno que había obtenido 129 puntos en un reciente partido de bolos, el Presidente dio muestra de que pretendía reírse de sí mismo. "Es como las Olimpiadas Especiales o algo así'', dijo.

El momento para emitir el comentario es menos que ideal para Obama, quien ha estado sujeto a bromas de los medios de prensa en semanas recientes por su extenso uso del apuntador, incluso para comparecencias de rutina n la Casa Blanca.

Antes de que la entrevista con Leno saliera al aire, la Casa Blanca se disculpó por el comentario. Mientras Obama regresaba en avión a Washington en el Air Force One, llamó a Tim Shriver, presidente de las Olimpiadas Especiales, para decir que lo lamentaba.

"El Presidente cree que las Olimpiadas Especiales son un tributo al espíritu humano'', declaró ayer el secretario de prensa de la Casa Blanca, Robert Gibbs. "El comprende que se merecen cosas mucho mejores que... la broma sin pensar que él hizo anoche''.

Mientras todos los presidentes han hecho comentarios que los han metido en problemas --y el predecesor de Obama tuvo su parte-- los noticieros de 24 horas de hoy destacan más esos momentos.

En su primera rueda de prensa como presidente electo tras las elecciones de noviembre, Obama hizo un comentario sobre la ex primera dama Nancy Reagan.

El había estado explicando cómo se acercó a los ex presidentes en busca de consejo sobre el proceso de transición, y luego bromeó que la lista incluía a los que aún estaban vivos. "No quería meterme en una cosa con Nancy Reagan sobre, usted sabe consultar médiums'', afirmó.

Posteriormente ese día, Obama llamó a la ex primera dama para disculparse por lo que sus asistentes llamaron un "comentario descuidado''.

Durante un momento de tranquilidad en una actividad de recaudación de fondos en San Francisco, Obama declaró que algunos votantes de la clase media están "resentidos'' por sus problemas económicos, una declaración que lo perseguiría.

"Se apegan a las armas o a la religión o a la antipatía por las personas que no son como ellos... como forma de expresar sus frustraciones'', declaró. Posteriormente dijo que esos comentarios fueron "torpes''.

El pobre esfuerzo de Obama por jugar a los bolos había sido registrado sólo semanas antes mientras su campaña luchaba contra las sugerencias de que era un elitista liberal que luchaba por conectarse con los electores de clase trabajadora.

Poco antes de la metedura de pata por los "amargados'', Obama se había visto obligado a aclarar un comentario que le había hecho a una estación de radio de Filadelfia de que su abuela blanca actuaba como "una persona blanca típica'' cuando expresó temor luego de vera negros ne las calles.

Anteriormente en la temporada de primarias, decepcionó a algunos electores cuando llamó a Hillary Clinton "bastante simpática'' durante un debate. También habló de la arúgula, un tipo de lechuga, en Iowa, donde predomina el maíz. Por estar exhausto a menudo entonces, a veces se encontraba un poco perdido.

"Gracias, Sioux City," dijo Obama en septiembre en Sioux Falls. "¿Cómo va todo, Sunshine?", indicó poco después en Sunrise, Florida.

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