Estados Unidos

Espectacular rescate de capitán de navío

Fotografía facilitada hoy, 12 de abril de 2009, por la Marina de EEUU de Richard Phillips (d), capitán del cargero de bandera estadounidense y propiedad danesa Maersk Alabama, junto al comandante del destructor estadounidense Brainbridge, Frank Castellano (i), después de que Phillips fuese rescatado por las fuerzas de la Marina estadoundiense en las costas de Somalia. Phillips ha sido liberado hoy después de que el pasado miércoles fuese secuestrado por piratas somalíes.
Fotografía facilitada hoy, 12 de abril de 2009, por la Marina de EEUU de Richard Phillips (d), capitán del cargero de bandera estadounidense y propiedad danesa Maersk Alabama, junto al comandante del destructor estadounidense Brainbridge, Frank Castellano (i), después de que Phillips fuese rescatado por las fuerzas de la Marina estadoundiense en las costas de Somalia. Phillips ha sido liberado hoy después de que el pasado miércoles fuese secuestrado por piratas somalíes. EFE

Francotiradores eliminaron desde una nave de la Marina de Estados Unidos a tres piratas somalíes que estaban en un bote salvavidas y rescataron a un capitán de barco estadounidense, en un asalto nocturno sorpresivo que puso fin a un drama de cinco días.

Fue un final deslumbrante para una odisea en el Océano Indico que comenzó cuando el capitán de barco Richard Phillips, de 53 años, fue tomado como rehén el pasado miércoles por piratas que trataron de secuestrar el Maersk Alabama de bandera de EEUU.

Los piratas mantuvieron al estadounidense en un pequeño bote salvavidas que comenzó a derivar hacia las costas de Somalia, plagadas de grupos armados.

La operación de rescate, aprobada por el presidente Barack Obama, terminó con los temores de que la saga podría estirarse durante meses, y marcó una victoria para EEUU, que durante días pareció impotente ante la crisis, a pesar de la presencia de enormes navíos de guerra cargados de helicópteros.

Uno de los piratas apuntó con un rifle AK-47 a la espalda de Phillips, quien estaba atado y en ‘‘peligro inminente'' de muerte cuando el comandante del barco USS Bainbridge tomó la decisión de ordenar a sus hombres que dispararan, informó el vicealmirante Bill Gortney.

Un cuarto pirata estaba en discusiones con las autoridades navales cuando tuvo lugar el rescate. El pirata se encuentra bajo custodia de EEUU y podría ser condenado a cadena perpetua en una prisión estadounidense.

El rescate fue un duro golpe para los piratas que se han apropiado de naves internacionales y han secuestrado a más de una docena de barcos con unos 230 marinos extranjeros. Pero es muy poco probable que consiga eliminar la creciente amenaza de la piratería en el área, que ha transformado una de las vías marítimas más concurridas del mundo en una de las más peligrosas. También podría ocasionar ataques de represalia.

"Esto podría provocar un aumento de la violencia en esta región del mundo, sin lugar a dudas'', comentó Gortney, el comandante del Comando Central de la Marina de Guerra de EEUU.

Abdullahi Lami, uno de los piratas que secuestraron una nave griega anclada en el pueblo somalí de Gaan, declaró a la Associated Press: "Cada país será tratado de la manera que nos traten a nosotros. En el futuro, EEUU será el que llore y se lamente. Nosotros tomaremos represalias por la muerte de nuestros hombres''.

Jamac Habeb, de 30 años, que se identificó como pirata, declaró a la misma agencia en uno de los centros de piratería de Somalia, Eyl: "De ahora en adelante, si capturamos barcos extranjeros y sus países respectivos tratan de atacarnos, los mataremos [a los rehenes]''.

"Ahora ellos se han convertido en nuestro enemigo número uno'', comentó Habeb de las fuerzas estadounidenses.

Phillips no sufrió herida alguna durante un tiroteo de varios minutos. La Quinta Flota de la Marina declaró que el capitán estaba descansando cómodamente en una nave de guerra estadounidense luego de recibir un examen médico.

"Yo soy sólo el tema de la noticia. Los verdaderos héroes son la Marina, los seals [comandos], los que me trajeron a casa'', aseguró Phillips por teléfono al presidente y ejecutivo principal de Maersk Line Limited, John Reinhart.

Una foto enviada por la Marina mostró a Phillips ileso y estrechando la mano del capitán del USS Bainbridge.

Obama afirmó que el coraje de Phillips era "un modelo para todos los estadounidenses'' y que estaba satisfecho con el rescate, añadiendo que EEUU necesita ayuda de otros países para lidiar con la amenaza de piratería y para enjuiciar a los piratas.

La nave de Phillips, de 17,000 toneladas, que llegó a puerto el sábado con los 19 miembros de su tripulación en Mombasa, Kenia, estalló en vivas y aplausos. Algunos agitaron banderas estadounidenses y uno lanzó un cohete de señales rojo para celebrar.

"¡Ganamos!'', indicó el tripulante ATM Reza, blandiendo su puño en el aire.

El barco cargaba ayuda alimentaria para Rwanda, Somalia y Uganda cuando comenzó el calvario, el miércoles pasado, a cientos de millas de la costa oriental de Somalia. Miembros de la tripulación dijeron que vieron a los piratas subirse al barco con sogas y ganchos desde una pequeña lancha que se balanceaba sobre la superficie del Océano Indico.

Mientras los piratas disparaban al aire, Phillips ordenó a su tripulación que se encerrara en un camarote y se entregó para salvar a sus hombres, dijeron los tripulantes.

Phillips fue llevado como rehén a un bote salvavidas cubierto que pronto fue rodeado por tres naves de guerra y un helicóptero estadounidenses, durante una confrontación que se hizo más tensa día a día. Se pensaba que los piratas estaban armados con pistolas y rifles de asalto AK-47.

Las conversaciones para liberarlo comenzaron el jueves, con el capitán del USS Bainbridge hablando con los piratas siguiendo instrucciones de negociadores de rehenes del FBI a bordo del acorazado. Los piratas habían amenazado con matar a Phillips si los atacaban.

Un funcionario del gobierno y otras fuentes en Somalia que conocían la situación dijeron que las negociaciones se vinieron abajo el sábado por la noche.

El obstáculo insalvable, según los funcionarios somalíes, fue la insistencia de los estadounidenses en que los piratas fueran arrestados y llevados a juicio.

Phillips saltó del bote salvavidas y trató de huir nadando, pero lo capturaron cuando un pirata disparó un arma automática al agua, según funcionarios del Departamento de Defensa de EEUU que prefirieron mantenerse anónimos porque no estaban autorizados para hablar de operaciones en vías de realizarse.

El sábado, unos piratas dispararon contra una pequeña embarcación de la Marina de Estados Unidos que se acercó, pero el barco no contestó al fuego.

La Marina estadounidense suponía que los piratas tratarían de llevarse a su rehén a tierra, donde podían esconderlo en un país sin ley como Somalia y habrían estado en una posición más fuerte para negociar un rescate.

El gobierno de Somalia, que escasamente controla algún territorio en el país, recibió con agrado la noticia del rescate de Phillips.

"El gobierno somalí quería que el drama terminara de un modo pacífico, pero cualquier participante de este último caso tenía la opción de usar violencia u otros medios'', dijo Abdulkhadir Walayo, un portavoz del premier, a la Associated Press. "Será una buena lección para los piratas o cualquier otra persona que participe en estas actividades sucias''.

Residentes preocupados de Harardhere, otro puerto y bastión pirata, se estaban reuniendo en la calle después de que hubo noticias de la liberación del capitán.

"Le tememos más a que cualquier venganza que tomen los piratas contra extranjeros puedan causar más ataques de (...) esos países, quizá contra nuestras aldeas'', dijo por teléfono Abdullahi Haji Jama, dueño de una tienda de ropa en Harardhere.

La Marina de EEUU dice que Phillips quedó en libertad a las 7:19 p.m. (hora local). Lo llevaron a bordo del Bainbridge, basado en Norfolk, Virginia, y de ahí al USS Boxer, con base en San Diego, para un examen médico, según dijo el teniente Nathan Christensen, portavoz de la Quinta Flota.

Christensen afirmó que Phillips estaba "descansando cómodamente''. El USS Boxer estaba en el Océano Indico frente a las costas de Somalia, añadió.

Algunos funcionarios de EEUU dijeron que un cuarto pirata se había entregado y estaba en custodia militar.

John Miller, un portavoz del FBI, dijo que eso cambiaría en tanto la situación se convirtiera más "en una cuestión criminal que militar''.

Una portavoz de la familia Phillips, Alison McColl, dijo que Phillips y su esposa Andrea hablaron por teléfono poco después de que lo liberaran.

"Creo que todos pueden imaginarse su alegría y lo feliz de momento para ellos'', dijo McColl frente a la casa de los Phillips en Underhill, Vermont. "Todos están felices, aliviados. Andrea quería que yo le dijera al país que todas sus oraciones y buenos deseos han dado resultado, porque el capitán Phillips está a salvo''.

El capitán Joseph Murphy, el padre de Shane Murphy, el segundo al mando, le agradeció a Phillips su valentía.

"Nuestras oraciones han tenido respuesta este Domingo de Resurrección'', dijo Murphy. "De no haber sido por su increíble sacrificio personal, este acto de terror y secuestro pudo haber sido mucho peor''.

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