Estados Unidos

Supremo falla a favor de indocumentados en robo de identidad

El juez Stephen Breyer escribió en su fallo que la intención es a menudo fácil de determinar 
cuando se trata de un caso que tipificó como clásico robo de identidad.
El juez Stephen Breyer escribió en su fallo que la intención es a menudo fácil de determinar cuando se trata de un caso que tipificó como clásico robo de identidad. AP

La Corte Suprema de Estados Unidos limitó el lunes el uso de la ley de robo de identidad contra trabajadores indocumentados que usen números de identificación falsa, inclusive muchos de los que fueron arrestados en las redadas de Inmigración.

La instancia judicial tomó la decisión al abordar el caso de un indocumentado mexicano, Ignacio Carlos Flores Figueroa, en el que el fiscal no presentó evidencia de que el trabajador sabía que usaba números de documentos pertenecientes a otra persona cuando fue arrestado en el 2006. El acusado apeló la condena por robo de identidad.

La Corte afirmó que la ley que el Congreso sancionó en el 2004 a fin de detectar a las personas dedicadas al robo de identidad requiere que el fiscal pueda probar que el acusado sabía que usaba los números de identidad que pertenecen a personas reales.

El juez Stephen Breyer escribió en su fallo que la intención es a menudo fácil de determinar cuando se trata de un caso que tipificó como clásico robo de identidad.

En los casos en que "el acusado se valió de información de otra persona para acceder a la cuenta bancaria de esa persona, el gobierno puede probar conocimiento previo con poca dificultad'', destacó Breyer.

Sin embargo, tal como se vio en el caso decidido el lunes, los fiscales habían aplicado la ley contra trabajadores que necesitaban documentos falsos para obtener empleo.

La ley, que incluye una pena de prisión obligatoria de dos años, ha sido usada para persuadir a los acusados a que se declaren culpables de delitos menores de inmigración y acepten una deportación inmediata.

En el caso del indocumentado Flores Figueroa no se puede probar que usó los números de Seguro Social y una tarjeta de residencia estadounidense a sabiendas que pertenecían a una persona real. El acusado admitió haber usado documentos falsos pero no el delito de robo de identidad.

La fiscalía no presentó pruebas de que el acusado sabía que se trataba de documentos legítimos y no simplemente inventados.

  Comentarios