Estados Unidos

EEUU: Hispanos se movilizan para lograr su primer juez en la Corte Suprema

Grupos hispanos dentro y fuera del mundo legal estadounidense se movilizan activamente para lograr que el presidente Barack Obama elija al primer representante de esa minoría en la Corte Suprema, tras el anuncio del juez liberal David Souter de que quiere abandonar el cargo.

Obama está sopesando cuidadosamente su elección, que según observadores debería llegar antes de final de mes, para dar tiempo al minucioso escrutinio del Senado antes de la salida de Souter de la Corte en junio.

La decisión llega rodeada de grandes especulaciones, en primer lugar porque se trata del tercer juez de la Corte elegido por un presidente demócrata desde 1967.

Obama, con un interés personal por el Derecho constitucional de su época de profesor en Chicago, tiene una inmejorable oportunidad ante sí para proponer a quien desee, con 59 escaños demócratas de 100 en el Senado.

Los hispanos creen que llegó el momento de que sea uno de los suyos.

"La ausencia de una voz latina es preocupante porque hay más de 45 millones de estadounidenses de origen hispano, y no somos únicamente el segundo grupo social más importante, sino también el que está creciendo más rápidamente'', explicó una reciente misiva de la Asociación Nacional de Abogados Hispanos a Obama.

Otras asociaciones de representantes electos, así como congresistas de origen hispano, han empezado el cabildeo de forma activa en la Casa Blanca, según coinciden fuentes cercanas.

Obama, que quiere guardar discreción hasta el final, tan sólo ha dado una indicación en el pasado de sus preferencias para el tribunal más importante de la nación: un juez que sepa interpretar la ley de forma cercana a la sociedad.

La Corte sólo cuenta por otro lado con una mujer en sus rangos, y todo apunta a que el presidente quiere añadir otra voz femenina en ese restringido club de nueve jueces nombrados de por vida.

Los hispanos creen contar con su candidata ideal: Sonia Sotomayor, una juez federal de apelaciones en Nueva York, en el cargo desde 1992, de reputación liberal y con 54 años, una edad adecuada para renovar generacionalmente a la Corte.

Sotomayor es hija de una familia puertorriqueña de origen muy modesto, criada en el Bronx nuevayorquino, licenciada cum laude en Princenton y luego doctorada en la universidad de Yale.

Sus detractores la tildan de apasionada y poco acostumbrada a deliberar en grupo, pero Sotomayor también tiene una sólida reputación profesional y varias sentencias sonadas en su haber, como la que permitió desbloquear una huelga en el mundo del béisbol profesional en 1995.

"Creo que ella aún es candidata número uno o dos. Pero fuera de la Casa Blanca, nadie realmente sabe'', explicó Tony Mauro, experto de la Revista Legal Nacional.

"En cierta forma, el cabildeo puede ser contraproducente'', advirtió recientemente el portavoz de la Casa Blanca, Robert Gibbs.

Los latinos no se arredran ante esas advertencias, que forman parte de los forcejeos habituales en torno a uno de los cargos más importantes en el país, según observadores.

"Como usted sabe, hay más de 80 latinas y latinos en las cortes federales y estatales de última instancia'', recordó la carta de la Asociación de abogados enviada a Obama.

"Ya no se puede decir de buena fe que hay escasez de talento hispano'', añadió el texto.

Otros nombres que suenan para el cargo son Carlos Moreno, el primer juez hispano de la Corte Suprema californiana, nombrado en 2001, y Rubén Castillo, juez de distrito en Illinois, el estado natal de Obama.

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