Estados Unidos

Histórica nominación de hispana al Supremo

El presidente Barack Obama junto a la jueza Sonia Sotomayor en la Casa Blanca, el martes.
El presidente Barack Obama junto a la jueza Sonia Sotomayor en la Casa Blanca, el martes. AP

El presidente Barack Obama anunció el martes que nominará a la jueza federal de apelaciones Sonia Sotomayor al Tribunal Supremo. Sotomayor, hija de padres puertorriqueños y creció en una zona de viviendas públicas del Bronx, se convertiría en la primera magistrada hispana de la Corte Suprema federal.

Sotomayor, quien estaba de pie junto al Presidente durante el anuncio, fue descrita por Obama como "una mujer inspiradora quien estoy seguro que será una gran magistrada''.

El Presidente dijo que tomó la decisión después de "una profunda reflexión y un estudio cuidadoso'', y dejó en claro que la historia personal de la jueza, digna de convertirse en inspiración, fue un punto crucial en su decisión. Obama alabó a su nominada diciendo que posee ‘‘un intelecto riguroso y un dominio magistral de la ley''.

Pero esas cualidades esenciales no son suficientes, dijo el Presidente. Citando al magistrado Oliver Wendell Holmes, Obama afirmó: "La vida de la ley no la marca la lógica, sino la experiencia''. Es vital que un magistrado sepa "cómo funciona el mundo y cómo viven las personas humildes'', agregó el Presidente.

El rostro de Sotomayor se contrajo por la emoción cuando el Presidente la presentó. En primera fila en el Salón Oriental, su madre, Celina Sotomayor, se echó a llorar. Su padrastro, Omar López, estaba también presente con Juan Sotomayor, hermano de la nominada, así como su cuñada, dos sobrinos y una sobrina.

"Hoy mi corazón rebosa de gratitud por todo lo que ustedes han hecho por mí'', dijo Sotomayor a su familia y dijo que su nominación es "el honor que he recibido con mayor humildad en mi vida''.

"Yo me apoyo en los hombros de incontables personas'', dijo. Pero, por encima de todos, afirmó, está su madre, quien la crió sola cuando murió su padre. "Soy quien soy gracias a ella'', dijo Sotomayor, "y como mujer no le llego a la cintura''.

Sotomayor es la primera nominada de Obama a la Corte Suprema y su nominación podría provocar una batalla con los republicanos del Senado, que han enviado señales de que pudieran oponerse a la candidata. Pero los demócratas tienen los 60 votos necesarios para obviar cualquier maniobra obstruccionista y los republicanos reconocen que tienen pocas esperanzas de obstaculizar la confirmación, a menos que se produzca alguna revelación inesperada.

La reacción inicial a la nominación reflejó la división entre los partidos y sugirió que la confirmación de Sotomayor ante la Comisión Judicial del Senado será animada.

"Su historial es ejemplar'', dijo el senador Patrick J. Leahy, demócrata por Vermont y presidente de la Comisión Judicial. "La nominación de la jueza Sotomayor es histórica y cuando la confirmen será la primera magistrada hispana y la tercera mujer en la Corte Suprema. Tener un Tribunal Supremo que refleje lo mejor posible la diversidad de Estados Unidos ayuda a mantener la fe en las palabras grabadas en mármol de Vermont a la entrada del Tribunal Supremo: ‘Justicia para todos por ley' ''.

Pero la reacción inicial de los republicanos fue decididamente tibia. "Los republicanos se reservan su juicio sobre Sonia Sotomayor hasta que se hayan estudiado cuidadosa y profundamente sus opiniones jurídicas'', dijo Michael Steele, presidente del Comité Nacional Republicano.

Una republicana más centrista, Olympia J. Snowe, senadora por Maine, dijo que se sentía complacida de que Obama hubiera elegido a una mujer calificada.

Sotomayor, de 54 años y que durante más de una década sirvió en el Tribunal Federal de Apelaciones del Segundo Circuito en Nueva York, se convertiría en el magistrado 111 del país, reemplazando a David H. Souter, que se retirando después de 19 años en el tribunal. Aunque Souter fue designado por el presidente George Bush padre, se convirtió en uno de los pilares de la fracción liberal del tribunal, de modo que su reemplazo por Sotomayor probablemente no cambiará el equilibrio general en la institución.

Pero su nombramiento añadiría una segunda mujer al tribunal de nueve miembros y otorgaría a los hispanos su primer cargo en la institución. La historia de su vida, que en algunos aspectos es similar a la del propio Obama, añadiría una complejidad distinta al panel, cumpliendo el deseo manifestado por el Presidente de dar diversidad de origen al Tribunal Supremo.

El padre de Sotomayor murió cuando ella tenía 9 años y su madre trabajaba seis días a la semana para ganar suficiente dinero para que ella y su hermano estudiaran en una escuela católica. Consiguió estudiar en la Universidad de Princeton, donde dijo que se había sentido como "una visitante en un país extranjero'', pero se graduó con los honores más altos.

Aunque creció en circunstancias modestas, dijo la jueza, "considero que mi vida ha sido extremadamente rica''.

Después de graduarse de Derecho en la Universidad de Yale, trabajó con Robert M. Morgenthau en la fiscalía de distrito de Nueva York y luego ejerció en bufete privado. El presidente Bush padre la nominó en el 1991 al tribunal federal de circuito y fue confirmada un año después. El presidente Bill Clinton decidió nombrarla al tribunal de apelaciones en 1997 y fue confirmada en un año después.

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