Estados Unidos

Activistas gays critican proyecto de Obama para homosexuales

Marci Burba (C) y su esposa Kelly McAllister (D) celebran su primer aniversario de casadas en Sacramento, California.
Marci Burba (C) y su esposa Kelly McAllister (D) celebran su primer aniversario de casadas en Sacramento, California.

La orden del presidente Barack Obama, que extiende a las parejas homosexuales algunos de los derechos de los que disfrutan los funcionarios heterosexuales, fue considerada por la comunidad gay como un paso modesto que se "queda corto'' ante sus promesas electorales.

Las organizaciones que defienden los derechos de la comunidad de las personas lesbianas, gays, bisexuales y transgénero (LGBT) no escondieron ayer su descontento con la medida de Obama, que fue vista más como un gesto simbólico hacia un grupo de la sociedad que le dio su fuerte apoyo en las elecciones, que como una iniciativa que iguale sus derechos a los heterosexuales.

El 70 por ciento de la comunidad homosexual apoyó a Obama en las elecciones presidenciales del 2008, según sondeos de CNN.

Los activistas gays reconocen que la medida de Obama es un paso en la dirección correcta, pero insisten en que no se ajusta a la promesa electoral del demócrata de "luchar duramente'' por los derechos y el reconocimiento de las personas LGBT.

El grupo Lambda Legal destacó la "pequeña cantidad'' de beneficios federales que ha sido extendido a los homosexuales.

"Pese a este paso modesto en la dirección adecuada (...) las acciones nuevas se quedan cortas de tratar a los empleados homosexuales con igualdad'', señaló Lambda en un comunicado.

El memorando que firmó el miércoles Obama, y que se aplicará a funcionarios civiles y del servicio exterior, permitirá que las parejas de los funcionarios homosexuales tengan acceso a un seguro de cuidados a largo plazo y asistencia a los servicios médicos de las misiones en el extranjero.

Los funcionarios homosexuales podrán disfrutar también de tiempo libre en caso de enfermedad de los hijos y de la pareja.

Las parejas serán además tenidas en cuenta a la hora de darles a los empleados del servicio exterior ayuda para vivienda.

Sin embargo, la orden no extiende los beneficios de salud en su totalidad ni da acceso al sistema de pensiones.

El gobierno emplea a unos 2 millones de civiles y se calcula que aproximadamente el 10 por ciento de la fuerza laboral es homosexual.

Los activistas gays también han ai-reado su descontento por el tiempo que ha tardado Obama en abordar las exigencias de la comunidad LGBT, y por la falta de medidas para los militares.

El malestar también es notable porque el gobierno aún no ha tomado ninguna medida para derogar la Ley de la Defensa del Matrimonio de 1996.

Esta ley deniega beneficios federales a parejas del mismo sexo y permite a los estados no reconocer matrimonios de homosexuales de otros estados.

Otra norma rechazada por la comunidad homosexual es la de "no preguntes no digas'' de 1993, que prohíbe a los militares mostrar su homosexualidad y a los mandos investigar la orientación sexual de sus subordinados.

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