Estados Unidos

La recesión trae cambios a muchos padres

Las corbatas llegaron a convertirse en un regalo común el Día del Padre porque papá se las ponía para ir a trabajar.

Pero este año, Aaron Grachek perdió su trabajo en Sprint Nextel. Dave Peak inicia ahora su segundo verano en busca de trabajo en consultoría, y Jonathan Hankin ya no está en el Departamento de Cooperativas de Crédito de Kansas.

Para otros tres padres de Kansas City y muchos otros que están pasando el día de hoy desempleados, podría separarse una corbata para una entrevista de trabajo. Pero ya han abierto una serie de regalos mejores e inesperados.

Hankin ya lleva en eso tres meses, cambiándole los pañales a la bebé Leslie, porque la madre está trabajando.

Aunque eso no se planeó, papá lo disfrutará mientras le dure.

"No sólo es mi primer Día del Padre desempleado. Es también mi primer Día de los Padres'', dijo Hankin, economista de Overland Park, Kansas.

"Aunque sea un poco castrante saber que no estoy contribuyendo a los ingresos de la casa, es bueno saber que no estoy dejando a Leslie en una guardería con extraños''.

No existen datos precisos sobre el número de padres que están desempleados hoy, pero más de 4.2 millones de hombres han perdido sus trabajos en todo el país desde que comenzó la recesión en el 2007. Eso es el triple de mujeres que se han quedado sin empleo, según la Oficina de Estadísticas del Trabajo.

Si el patrón sigue un año más, por primera vez en la historia de Estados Unidos habrá más mujeres que hombres trabajando.

Algunos expertos, al menos aquellos que no objetan escuchar quejidos, le están diciendo a eso una "recesión masculina'', que ha sido particularmente brutal en el giro de la manufactura y la construcción, dominados por los hombres.

Los sicólogos hablan de lo que muchos hombres están sufriendo en silencio por haber perdido su papel de proveedores. Algunos hablan de que éstos buscan automóviles deportivos y todo-terrenos para reforzar sus dañados egos.

Y hasta se dice que otros se están dedicando a las nuevas peleas en jaulas. Pero muchos otros hombres han descubierto que pueden emplear más tiempo con los hijos. ‘‘Tengo tanta suerte de tener un hijo en este momento de mi vida'', dijo Peak, de 39 años, hablando de Ethan, que nació en septiembre. "Ha sido una bendición. . .".

Una encuesta reciente entre padres que trabajan sugiere que el aumento de los problemas financieros ha hecho a algunos hombres más reacios aún a ceder su papel tradicional de principal sostén de la casa.

El 31 por ciento de los padres empleados dijo que dejaría sus trabajos si los ingresos de la esposa pudieran mantener cómodamente a toda la familia, comparado con 49 por ciento en el 2005, según la encuesta anual del Día del Padre de CareerBuilders.

El 30 por ciento indicó que aceptaría una rebaja de sus sueldos para poder pasar más tiempo con los hijos, comparado con 37 por ciento hace sólo un año.

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