Estados Unidos

Rumsfeld debe ser investigado, dice relator de la ONU

EN ESTA foto de archivo de junio del 2006, el entonces secretario de Defensa Donald Rumsfeld habla sobre Irak en una conferencia de prensa en el Pentágono.
EN ESTA foto de archivo de junio del 2006, el entonces secretario de Defensa Donald Rumsfeld habla sobre Irak en una conferencia de prensa en el Pentágono. AFP/Getty Images

Estados Unidos está obligado por una convención de las Naciones Unidas a investigar cada caso de tortura y llegar hasta el máximo responsable -el ex secretario de Defensa Donald Rumsfeld- que aprobó esos abusos en la denominada "guerra contra el terrorismo''.

Esta es la opinión del relator de la ONU sobre tortura, el austríaco Manfred Nowak, quien considera que Estados Unidos, bajo la Administración del presidente George W. Bush, constituyó un mal ejemplo para otros muchos países por violar las normativas internacionales.

"Tenemos claras indicaciones de que el señor Rumsfeld dio órdenes claras sobre técnicas de interrogatorio de las que había sido advertido que serían nada menos que torturas. Dio las órdenes y esas órdenes se cumplieron, así que tenemos una cadena de mando muy clara'', explicó Nowak.

"Se debe investigar toda la cadena de mando de donde procedieron las órdenes que diseminaron las prácticas de tortura'', insistió el alto responsable, que recalcó que para la credibilidad de Estados Unidos "es importante que no se persiga sólo a oficiales menores si se descubre en la investigación que era parte de su política''.

Nowak aseguró que la Convención de la ONU contra la Tortura, de la que Estados Unidos es parte, obliga a Washington a investigar a fondo de dónde salieron la órdenes para aplicar esos abusos.

"Después de ocho años de serias violaciones de los derechos humanos por parte de la Administración Bush, el próximo presidente no puede decir ‘cerremos los ojos'. Como en cualquier situación similar en otros países, hay que investigar lo que pasó. Y la Administración de Obama tiene la obligación por la Convención contra la Tortura de investigar cada alegación de tortura'', agregó.

Nowak, profesor de Derecho Internacional Humanitario, aclaró que no pretende actuar de juez, pero que la Justicia estadounidense debe investigar hasta el final quién autorizó prácticas como asfixias simuladas, mantener a detenidos de pie, desnudos, en posiciones dolorosas, o privarles del sueño y del alimento.

La administración Obama ha desclasificado cuatro memorandos en los que la Oficina de Asesoramiento Legal del Departamento de Justicia proveyó durante el Gobierno de Bush el marco legal para que los servicios secretos de la CIA emplearan estas prácticas en interrogatorios a detenidos.

Nowak considera que con la Administración Obama se ha producido "un cambio enorme'', con "una actitud totalmente distinta'' y una clara voluntad de romper con el pasado.

Sin embargo, piensa que algunos de sus asesoaún emplean un lenguaje legal que recuerda a la era Bush en algunos aspectos.

"Todavía sus asesores legales, los que redactaron las órdenes ejecutivas (para cerrar la prisión de Guantánamo), tienen aún influencias del lenguaje de la administración Bush, como utilizar el término ‘combatientes enemigos ilegales''' para definir a los detenidos.

"Lo que digo es, por ejemplo, si se leen las órdenes ejecutivas, es el mismo tipo de lenguaje que hablaba sobre la Convención de Ginebra, para mí la Convención de Ginebra no es importante en el caso de Guantánamo porque no hay guerra en Guantánamo, son simples sospechosos de un crimen'', aseguró.

Por tanto, esos internos deben ser puestos a disposición de la Justicia ordinaria estadounidense, y no de una comisión militar, como se ha especulado, según el experto.

En enero del 2002 la Administración Bush inició el traslado a Guantánamo de cientos de supuestos terroristas capturados en varias partes del mundo, a los que se definió como ‘‘combatientes enemigos ilegales'' y decidió que no les amparaban las Convenciones de Ginebra sobre el tratamiento de prisioneros de guerra.

"Debemos dejar de pensar si se aplica o no la Convención de Ginebra. Se trata de un aspecto de los derechos humanos amparado por la Constitución de EEUU y los tratados Internacionales de los que EEUU es parte'', explicó Nowak sobre la necesidad de aplicar exclusivamente la normativa internacional.

Además, el experto de la ONU no duda en afirmar que "la falta de respeto del gobierno de Bush a la ley internacional, y la práctica de torturas, desapariciones y detenciones secretas han tenido un impacto muy negativo en otros Estados''.

Nowak recuerda que en sus viajes a otros países, como Nepal o Sri Lanka, algunos funcionarios le contestaron: "¿Por qué no podemos practicar la tortura contra esos terroristas?. Si incluso EEUU practican la tortura, entonces no puede ser tan malo''.

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