Estados Unidos

Jóvenes rechazan los seguros médicos

Guy Lilavois es "invencible."

Este joven no es un superhéroe, sólo una persona saludable, feliz y sin seguro médico, por decisión propia.

"Yo no lo he necesitado'', afirma Lilavois, de 35 años, gerente de un centro de llamadas de Miramar que abandonó su plan de seguro médico hace cinco años. "Llevo una vida saludable. Mi dieta es excelente. Uso remedios naturales. Y no he estado enfermo, ni siquiera de gripe, por años. Así que ¿para qué gastar dinero en un seguro que no estoy usando? Eso no es económico''.

Estén o no de acuerdo con la estrategia de Lilavois, los expertos en políticas de salud y hasta los políticos que debaten la reforma de sistema en Washington, están teniendo en cuenta a los llamados "invencibles'', personas de entre 18 y 30 y tantos años que deciden no tener seguro médico porque están convencidos de que su relativa juventud y/o sus estilos saludables de vida hacen que valga la pena correr el riesgo.

Ese riesgo se ha convertido en un punto esencial en el debate sobre la reforma del sistema de salud y en cómo pagar por ella, ya que las propuestas que se discuten en el Congreso obligarían a todos a tener seguro, o enfrentar fuertes multas.

Los partidarios de la cobertura obligatoria, entre los que está el mismo presidente Barack Obama, dicen que esta es una medida clave para hacer que los seguros sean asequibles para todos.

Según la Oficina del Censo de Estados Unidos, cerca de 19 millones de personas entre los 18 y los 34 años no tienen seguro médico. Esto es aproximadamente el 27 por ciento de la población en ese grupo de edades --el mayor segmento de estadounidenses que no tienen seguro.

No existen cifras para determinar cuántos de ellos carecen de seguro por decisión propia, pero para muchos, como Lilavois, el problema se reduce a ahorrar cientos de dólares o más en primas mensuales y depender de estilos de vida saludables y de bajo riesgo que los mantienen alejados de las consultas médicas y las salas de emergencia.

"No es por gusto que los llaman ‘invencibles' '', comentó Steven Ullmann, experto en políticas de salud de la Universidad de Miami. "Son jóvenes. Son saludables --incluso los que no llevan un estilo de vida particularmente saludable tienden a ser muy saludables, mucho más que los niños pequeños, los Baby Boomers, o los ancianos. . . Para muchos de ellos, un seguro de salud a su edad no es más que otra cuenta mensual''.

El martes, día en que está fijada la votación sobre el proyecto de ley de reforma del sistema de salud, la Comisión de Finanzas del Senado habrá dado otro paso hacia impedir esta decisión a los invencibles.

El proyecto de ley de la comisión, así como las versiones debatidas en la Cámara de Representantes, incluye planes para "mandatos individuales'' que obligarían a todos los adultos a comprar una póliza de seguro de salud o de lo contrario pagar multas.

Lilavois no considera que eso sea justo. "Si fuera de verdad un seguro de salud, entonces cubriría las cosas que yo hago para mantenerme saludable, como alimentarme bien, hacer ejercicio y evitar las situaciones peligrosas'', razona.

Pero los partidarios de la cobertura obligatoria afirman que, dada la naturaleza de los seguros, es necesario tener a todo el mundo en el fondo de los seguros --sin importar si ellos creen o no necesitarlo. Esta opinión fue expresada por Obama en su discurso del mes pasado ante una sesión conjunta del Congreso.

"Ahora, incluso si brindamos estas opciones asequibles, podría haber algunos --en particular los jóvenes y saludables-- que querrían de todos modos correr el riesgo y vivir sin seguro. . .

El problema es que esa conducta irresponsable nos cuesta dinero al resto de nosotros. Si existen opciones asequibles, y las personas siguen sin pagar seguro médico, eso significa que nosotros pagamos por sus costosas visitas a la sala de emergencia'', dijo el mandatario.

Contando el llamado general de Obama a que todos los estadounidenses estén cubiertos bajo cualquier cambio del sistema, ocho posibilidades que están siendo consideradas por el Congreso harían obligatoria la cobertura. Entre ellas:

* La Ley del Futuro Saludable de América de la Comisión de Finanzas del Senado del 2009 exigiría a los ciudadanos y residentes legales que tengan la cobertura necesaria, a riesgo de pagar multas anuales de $750 que entrarían en efecto hasta el 2013, cuando comenzarían en $200 y aumentarían de modo anual.

Entre las exenciones estarían los apuros financieros, las objeciones religiosas, y si el costo mínimo del plan excediera el 8 por ciento de los ingresos del individuo.

* La Ley Tri-Comisión de Opciones Saludables de Salud del 2009 (H.B. 3200) exigiría a todo el mundo tener cobertura o enfrentar penalidades del 2.5 por ciento de su ingreso bruto modificado, sin exceder el costo de la prima promedio nacional de seguro según los planes más elementales ofrecidos por una bolsa de seguros de salud.

Entre las exenciones estarían los apuros financieros y las objeciones religiosas.

Ullmann dice que los argumentos prácticos de los que consideran que no necesitan seguro porque no es económico están ignorando la esencia teórica del problema.

"El concepto del seguro es lidiar con el riesgo de un suceso que uno espera que no ocurra nunca'', destacó Ullmann. "Así, por ejemplo, todos esperamos no tener un accidente automovilístico grave, incluso siendo conductores cuidadosos. . . Del mismo modo, los individuos jóvenes piensan que no se enfermarán. Pero un seguro no es para algo que ocurrirá con certeza, sino para cubrir el riesgo de un problema médico serio que uno espera no tener nunca''.

Aun así, Ullmann comprende por qué algunos jóvenes podrían considerar que el sistema es injusto.

Debido a que los ancianos y los niños pequeños son "usuarios de alta frecuencia, ellos pueden hacer subir el precio de los seguros de salud, y lo hacen subir de hecho, y hacen que los precios sean excesivos para personas más sanas, incluso si ellos están dispuestos a comprar un seguro de salud''.

Jonathan Brown, educador medioambiental de 25 años que divide su tiempo entre Marathon y Miami, cae dentro del rótulo de los "invencibles'', o más o menos.

Brown cedió a la presión de grupo hace cosa de una semana y compró por primera vez una póliza de seguro de salud. "Yo no creo ser especial. Pero tampoco creo que necesito un seguro'', opina Brown. "Yo soy saludable, y, en los pocos años que hace que me gradué y estoy trabajando, simplemente no me ha parecido que se justifique el costo del seguro. Yo no he estado enfermo ni he necesitado ver a un médico en realidad en. . . no sé cuánto tiempo''.

Brown corre, nada, practica yoga, y hace un régimen de planchas y abdominales casi todos los días. Además, se alimenta con una dieta básicamente saludable que incluye mucha ensalada, pescado y carne de ave.

"La compré muy a pesar mío'', dice Brown refiriéndose a su nueva póliza. "Pero mi patrón me animó a hacerlo, y créanme que escogí lo mínimo. ¡Simplemente no la necesito!''.

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