Estados Unidos

Pronostican una lenta recuperación tras la crisis en EEUU

Cuando el gobierno publique el jueves las cifras de crecimiento del tercer trimestre, se espera que muestren que la economía está saliendo de su peor recesión desde la II Guerra Mundial. Pero el desempleo por encima del 10 por ciento, la falta de estabilidad del mercado inmobiliario y la renuencia de los bancos a emitir préstamos amenazan con restar fuerza a una recuperación, en el mejor de los casos.

"Parece que estamos saliendo de una enfermedad grave'', dijo Albert Williams, profesor de Economía y Finanzas de la Universidad Nova Southeastern. "Sin el debido cuidado pudiéramos sufrir una recaída seria. Todavía estamos muy débiles''.

Los economistas consultados por The Miami Herald esperaban que el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del tercer trimestre --la producción total de bienes y servicios del país-- sea de alrededor de 3 por ciento, el primer aumento en más de un año y el resultado de miles de millones de dólares de estímulo del gobierno federal.

Aunque el paquete de estímulo debe impulsar la economía hasta principios del próximo año, el camino que queda por delante es muy incierto, dijo Sean Sanith, director de Instituto de Competitividad Económica de la Universidad del Centro de la Florida.

"Tuvimos el estímulo de subsidios por la compra de carros nuevos y la gente se dio cuenta de que el mundo no se iba a acabar'', dijo Sanith. "Después de eso regresamos a la realidad de un desempleo elevado y que la población ha perdido billones de dólares en la bolsa y en la plusvalía negativa de sus propiedades''.

Lo que eso significa, dijo Sanith, es una recuperación larga y lenta con el desempleo en la Florida rozando 10 por ciento hasta el 2012.

Particularmente preocupantes para algunos es que la confianza del consumidor se esté debilitando justo antes de la crítica temporada de fin de año. El índice de confianza del consumidor, que bajó más de lo esperado en octubre, generalmente es un buen indicador de las tendencias de compra durante el fin de año. Si ese estado de ánimo se traduce en otro mal año para los minoristas, pudiera tener consecuencias negativas para el mercado laboral y de propiedades comerciales, lo que afectaría todavía más la economía.

Jorge Salazar-Carrillo, profesor de Economía de la Universidad Internacional de la Florida, ha expresado a sus alumnos que esperen "una recuperación sin [más] empleos''.

Aunque el PIB pudiera aumentar, el sector financiero todavía está en crisis y ha interrumpido los préstamos a los pequeños negocios, que son los mayores generadores de empleo en el sur de la Florida.

"Los negocios pequeños y medianos tienen problemas muy serios'', dijo. "Aunque tengamos resultados positivos [el jueves] nadie sabe qué sucederá el próximo año''.

A pesar de todo, algunos observan señales de un viraje.

Rosana Santos, presidenta ejecutiva de Big Chef, una planta procesadora de alimentos en Hollywood, dijo que la actividad en su sector se desplomó el año pasado. Pero en los últimos meses las ventas se han recuperado y la compañía está contratando cuatro trabajadores a tiempo parcial para la temporada de fin de año.

"No estoy diciendo que la situación sea fácil'', dijo Santos. "Pero creo que estamos viendo la luz al final de túnel''.

Las recesiones se definen como trimestres consecutivos de decrecimiento de la economía. La Oficina Nacional de Investigación Económica, el árbitro oficial de recesiones y recuperaciones, ha dicho que esta recesión comenzó en diciembre del 2007. Si las cifras del PIB del jueves marcan el principio de la recuperación pudiera pasar un año o más antes de que la oficina lo reconozca oficialmente porque el fin sólo se identifica después de los hechos.

Ha habido otras señales positivas entre las contradicciones económicas. El miércoles el Departamento de Comercio reportó que los pedidos de bienes duraderos aumentaron 1 por ciento en septiembre. El martes, un índice de ventas de casas que los expertos siguen con mucha atención aumentó 0.2 por ciento a nivel nacional. Además, el debilitamiento del dólar ayudó a reducir el déficit comercial en $31,000 millones en agosto.

Incluso así, Tony Villamil, decano de la Facultad de Administración de la Universidad St. Thomas, dijo que está preocupado porque el aumento del déficit presupuestario y el espectro de la inflación pudieran asfixiar la recuperación.

Pero al menos las cifras del PIB se desplazan en la dirección correcta, afirmó.

"Hemos tocado el fondo y estamos regresando a la superficie'', dijo Villamil. "Pero todavía tenemos que subir 100 pies para llegar al oxígeno''.

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