Estados Unidos

Autoridades federales investigan gastos de republicanos

El IRS investiga a Jim Greer, ex presidente del Partido 
Republicano en la Florida.
El IRS investiga a Jim Greer, ex presidente del Partido Republicano en la Florida. FOR THE MIAMI HERALD

Las autoridades federales han lanzado una investigación penal por el uso de las tarjetas American Express emitidas por el Partido Republicano de la Florida a funcionarios electos y personal de la organización, según fuentes familiarizadas con la pesquisa.

La fiscalía federal de Jacksonville, el FBI y el Servicio de Rentas Internas (IRS) participan en la investigación, que surgió de una pesquisa estatal a Ray Sansom, ex presidente de la Cámara estatal. Sansom fue encausado bajo cargos de que desvió $6 millones del presupuesto estatal para un hangar de un amigo y donante de su campaña.

En el caso federal, Sansom y otros pudieran ser acusados de declaraciones falsas de impuestos y de evasión de impuestos.

Katie Gordon, portavoz del Partido Republicano de la Florida, dijo que no podía confirmar la investigación o comentar al respecto. La investigación, que se desarrolla en un caldeado año electoral, pudiera sacar a la luz el funcionamiento interno de un partido que ha dominado el gobierno estatal y recibido millones de dólares de cabilderos e intereses especiales.

Mientras tanto, en casos separados, el IRS también investiga las declaraciones fiscales de por lo menos otros tres republicanos que tenían tarjetas - Marco Rubio, ex presidente de la Cámara estatal; Jim Greer, ex presidente del Partido Republicano en la Florida, y Delmal Johnson, ex director ejecutivo - para determinar si usaron indebidamente las tarjetas para gastos personales, según una fuente familiarizada con la pesquisa preliminar.

A los partidos políticos, exentos del pago de impuestos, sólo se les permite gastar dinero en actividades políticas, como recaudación de fondos, campañas e inscripción de electores. Aunque es normal que autoridades partidistas y políticos inviten a cenar a los donantes, el Partido Republicano de la Florida permitió a los tarjetahabientes cargar miles de dólares con poca supervisión.

El IRS abrió la llamada investigación "primaria'' sobre Rubio, el principal candidato republicano a un escaño en el Senado federal, y los dos ex funcionarios estatales republicanos, para determinar si hay pruebas que justifiquen una investigación penal completa, según una fuente familiarizada con la pesquisa preliminar.

Todd Harris, asesor de campaña de Rubio, dijo el martes que el ex legislador por Miami no ha sido contactado por ningún investigador federal.

"Aquí no hay absolutamente nada'', dijo. "Cualquiera que investigue esto llegará rápidamente a la misma conclusión''.

Rubio le facturó al partido más de $100,000 durante los dos años en que fue presidente de la Cámara, segén estados de cuenta de la tarjeta de crédito obtenidos por The Miami Herald y el St. Petersburg Times. Los cargos incluyen la reparación de una camioneta de la familia, boletos de avión para su esposa y compras en tiendas que fueron desde una licorería cerca de su casa hasta la tienda de Apple en internet.

Rubio dijo que todos esos cargos están vinculados a actividades del partido …por ejemplo, que la camioneta la dañó un parqueador durante una actividad oficial… y que le pagó al partido unos $16,000 de gastos personales.

Al preguntársele la semana pasada durante sus viajes de campaña si necesitaba enmendar sus declaraciones de impuestos para incluir dinero del partido dedicado a gastos personales, Rubio dijo: "No creemos que sea un ingreso. No lo es.‚.‚.Vamos a cumplir lo que indique la ley, pero no creo que sea un ingreso''.

Greer, quien fue obligado a renunciar en enero en medio de alegaciones de que gastó indebidamente dinero del partido, dijo refiriéndose a la pesquisa del IRS: "Pagué todos mis impuestos e hice todo lo que mi contador me indicó''.

Johnson refirió el partes las preguntas sobre el IRS a su abogado, Bob Leventhal, quien no pudo ser contactado el martes. Los saldos de tarjeta de crédito de Johnson incluÏan el flete de aviones, comidas caras y juegos de golf.

Greer y Johnson están en el centro de una investigación de la Policía Estatal de la Florida (FDLE) sobre una empresa de asesoría política creada en secreto que robó $200,000 al partido. Por su parte, Greer ha demandado al partido alegando que se negó a pagarle $124,000 en compensación por despido que también lo habría absuelto de cualquier acción financiera indebida.

El rival de Rubio en la campaña por el Senado federal, el gobernador Charlie Crist, ha aprovechado los gastos de tarjeta de crédito del ex legislador para tratar de plantear interrogantes sobre su integridad.

Rubio reconoció en febrero que facturó por cuenta doble a los contribuyentes de la Florida y al partido por varios boletos de avión del sur de la Florida a Tallahassee. Dijo que le devolvería al partido el dinero correspondiente a ocho vuelos por un total de aproximadamente $3,000, pero el partido informó el martes que no ha recibido pago alguno.

Harris dijo que la campaña ha determinado que sólo se facturaron seis boletos por partida doble y que espera que el partido verifique la cifra exacta.

En esta etapa de la investigación del IRS los agentes buscan declaraciones del impuesto federal, formularios estatales de declaraciones financieras y otros documentos para determinar si Rubio, Greer y Johnson pueden haberse beneficiado personalmente del uso de sus tarjetas American Express del Partido Republicano sin reportar o pagar impuestos sobre ingresos adicionales.

"Les interesa seguir el caso si la cantidad de dinero es grande y si se gastó en personas y cosas prohibidas según la estructura del Partido Republicano'', dijo José I. Marrero, ex agente especial a cargo de la oficina del IRS en la Florida.

Un portavoz del IRS en el sur de la Florida declinó confirmar o negar la existencia de la investigación preliminar.

El Partido Republicano dejó de emitir tarjetas de crédito el año pasado después de que Greer rompió su American Express en una reunión partidista para tratar de acallar el escándalo sobre los gastos.

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