Estados Unidos

Entran en vigor cambios de la reforma de salud

El presidente Barack Obama saluda a Gail O'Brien, de Keene, New Hampshire, en el patio trasero de una residencia privada en Falls Church, Virginia, el 22 de septiembre del 2010, para discutir el proyecto de ley de Derechos del Paciente y la reforma del cuidado de la salud.
El presidente Barack Obama saluda a Gail O'Brien, de Keene, New Hampshire, en el patio trasero de una residencia privada en Falls Church, Virginia, el 22 de septiembre del 2010, para discutir el proyecto de ley de Derechos del Paciente y la reforma del cuidado de la salud. AP

Algo que se pierde a menudo en el clamor partidista que rodea la nueva ley de reforma del sistema de salud es el profundo alivio que se espera que traiga a cientos de miles de estadounidenses que han sido golpeados, primero por la enfermedad, y luego por un sistema de en el que impera la ley del más fuerte.

Al cumplirse hoy los seis meses de la firma de la Ley de Protección al Paciente y de Servicios de Salud Asequibles, un número de sus más importantes protecciones al consumidor entran en vigor, justo a tiempo para las elecciones de mitad de término.

A partir de ahora, las compañías de seguros no podrán excluir a los niños debido a condiciones de salud preexistentes, lo cual según la Casa Blanca podría permitir que 72,000 menores ganen cobertura de seguro. Se prohibirá además a las aseguradoras que impongan límites vitalicios a sus beneficios.

La ley prohibirá ahora a las compañías de seguros que abandonen a clientes enfermos y costosos tras descubrir errores técnicos en sus solicitudes. Exige que se dé cobertura a los hijos en las pólizas de sus padres hasta los 26 años.

La ley establece un menú de procedimientos preventivos, tales como colonoscopías, mamografías e inmunizaciones, que tienen que ser cubiertas sin copagos. Y permite a los consumidores que tomen un nuevo seguro que conserven a sus propios médicos y que apelen las decisiones de reembolso de la compañía de seguros ante un tercero.

La llegada de los largamente esperados cambios llevó al presidente Barack Obama, cuyos demócratas han pasado trabajo para sacar provecho a su logro principal, al vecindario de Paul y Frances Brayshaw de Falls Church, Virginia, para explicar su decisión de reformar el sistema de salud.

"El nivel de vulnerabilidad que existía era monstruoso'', dijo el miércoles Obama a un grupo de personas escogidas para ilustrar las nuevas disposiciones de la ley.

El mandatario dijo que llegó a la conclusión de que "tenemos que darle a la gente siquiera una paz mental en el sentido más básico''.

Obama respondió además a los líderes congresuales republicanos que han amenazando con derogar la ley.

"Yo quiero que ellos los miren a ustedes a los ojos'', dijo a su público, para explicar su oposición a una ley que se pronostica que cubra a 32 millones de personas sin seguro y reduzca el déficit en $143,000 en un plazo de 10 años.

La estrategia republicana "tiene sentido en términos de política y encuestas'', dijo Obama, admitiendo que el electorado está dividido y que muchos distritos indecisos se muestran hostiles a la ley.

"No tiene ningún sentido en términos de mejorar de verdad las vidas de la gente'', agregó.

Los republicanos de la Cámara continuaron cuestionando las afirmaciones de Obama, que él repitió el miércoles, de que la ley hará bajar las primas, señalando aumentos de dos dígitos anunciados recientemente por muchas compañías de seguros.

Una entrada en el blog del líder de la minoría republicana, el representante John A. Boehner de Ohio, predijo que la ley ‘‘aumentaría los costos de los servicios de salud, haría explotar el déficit federal y crearía una burocracia bizantina''.

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