Estados Unidos

Miami en el centro de escándalo de dopaje

Yuriorkis Gamboa, from Miami, Fla., reacts to the end of his fight against Michael Farenas, from the Philippines, left, at the finish of their WBA interim super featherweight title fight Saturday, Dec. 8, 2012, in Las Vegas. Gamboa won by unanimous decision.
Yuriorkis Gamboa, from Miami, Fla., reacts to the end of his fight against Michael Farenas, from the Philippines, left, at the finish of their WBA interim super featherweight title fight Saturday, Dec. 8, 2012, in Las Vegas. Gamboa won by unanimous decision. AP

La ciudad de Miami está en el centro de un escándalo que vincula a deportistas de altísimo nivel con el uso de sustancias prohibidas en una clínica de de Coral Gables, en una historia que tiene todos los ingredientes para convertirse en un dolor de cabeza para las Grandes Ligas.

En un reporte, publicado por el semanario Miami New Times, aparecen nombres importantes de las Mayores como el de Alex Rodríguez, Melky Cabrera, Bartolo Colón, Yasmani Grandal –los cuatro han usado esteroides en el pasado y los últimos tres fueron suspendidos bajo el acuerdo conjunto antidopaje de las Mayores-, junto a los de Gío González y el boxeador Yuriorkis Gamboa, estos dos entre las figuras de mayor popularidad a nivel del sur de la Florida.

“Estamos extremamente decepcionados por el vínculo potencial entre jugadores y el uso de sustancias prohibidas para mejorar el rendimiento’’, expresó en un comunicado la Oficina del Comisionado del Béisbol. “Mediante nuestro Departamento de Investigaciones hemos estado activamente envueltos en los sucesos del sur de la Florida. También es importante notar que tres de los jugadores supuestamente implicados ya han sido sometidos a medidas disciplinarias bajo nuestro programa antidopaje’’.

Más allá de lo que pueda suceder con esta pesquisa periodística que recoge un período entre el 2009 y el 2012, las Grandes Ligas vienen desarrollando de conjunto con la Oficina Federal Antidrogas (DEA) una investigación independiente que abarca un radio de 60 millas entre Boca Raton y Miami-Dade, una zona que es vista como una especie de paraíso para las dependencias y gimnasios que comercian con sustancias prohibidas

Pocas horas después de que vio la luz el reporte, esos grandes nombres comenzaron a negar cualquier implicación con Anthony Bosh, de 49 años y jefe de empresa Biogenesis, con sede en Coral Gables. El primero de todos Rodríguez, quien aparece mencionado 16 veces en los documentos, en ocasiones con el apodo de “Cacique”.

Un vocero del antesalista de los Yankees indicó que: “las noticias sobre una potencial relación entre Alex Rodríguez y Anthony Bosch no son reales. Alex Rodríguez no fue paciente del señor Bosch, nunca fue tratado por él, nunca fue aconsejado por él. Los supuestos documentos de referencia en la historia –al menos en lo concerniente a Alex Rodríguez – no son legítimos”.

Rodríguez, quien actualmente se recupera de una segunda operación en la cadera y corre el riesgo de perder la temporada completa del 2013, admitió haber consumido esteroides entre el 2001 y el 2003, pero siempre ha negado que haya vuelto a utilizarlos. En el 2009 las Mayores conversaron con el tercera base para indagar sobre su relación con el médico canadiense Anthony Galea, quien fue acusado de distribuir Hormona de Crecimiento Humano (HGH) a deportistas de élite.

Los Yankees reaccionaron rápidamente y en otro comunicado recalcaron su “apoyo al Programa de Prevención y Tratamiento Antidopaje de la Oficina del Comisionado. No haremos más comentarios hasta que concluya la investigación”. Una declaración casi copiada al calco fue emitida por los Rangers de Texas –que reconocieron haber recibido una carta del Miami New Times informándoles sobre el tema- en el caso de otro implicado, el dominicano Nelson Cruz.

Por su parte, González, un abridor estelar de los Nacionales de Washington y producto de Hialeah, negó enfáticamente en su cuenta de Twitter cualquier relación con Bosch y Biogenesis.

“Nunca he usado sustancias prohibidas de cualquier tipo y nunca lo haré. Nunca me he reunido o hablado con Tony Bosch o usado alguna sustancia suministrada por él. Todo lo dicho contrario a esto es una mentira”. Un desmentido similar hizo su padre, Max González.

González nunca ha estado bajo sospecha de uso de esteroides, contrario a Cabrera, Colón y Grandal, suspendidos 50 partidos cada uno en la campaña pasada por dar positivo a testosterona sintética. A pesar de sus violaciones, Cabrera –quien estuvo a punto de coronarse campeón de bateo con San Francisco- y Colón recibieron nuevos contratos millonarios para el 2013.

Otro nombre que resalta en las notas de Bosch es el del preparador físico de los equipo de campo y pista, y béisbol de la Universidad de Miami, Jimmy Goins. El vínculo de la UM es evidente pues Grandal y otro mencionado, César Carrillo, surgieron de los Huracanes.

Goins ya no aparece en el róster del club de béisbol de la UM, que admitió en un comunicado enviado a The Miami Herald , “estar al tanto de los reportes de prensa en referencia a uno de nuestros empleados y una revisión extensiva está en desarrollo. No comentaremos más sobre asuntos personales’’.

Aunque la mayoría de los implicados son jugadores de las Mayores, entre ellos aparece el nombre de Gamboa, un ex campeón de las 126 libras de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) y la Federación Internacional de Boxeo (FIB) que, según el reporte, habría recibido compuestos vitamínicos, además de un ciclo de seis días con HGH y una crema con un 20 por ciento de testosterona antes de una pelea que nunca realizó contra Brandon Ríos.

Sin embargo, habría un problema con el tiempo en que supuestamente el guantanamero (22-0, 16 KO) utilizó los servicios de Bosch, en el 2009, y la fecha de la fallida cita con Ríos, pues este combate estaba programado para el 2012, mucho después de lo que reseña el artículo. Y se mencionan dos triunfos del cubano por nocáut. Gamboa sólo combatió una vez luego del fiasco de Ríos.

Se habla, incluso, de que Bosch habló de “limpiar” a Gamboa antes de medirse a Ríos.

Una persona que ha estado cercana a Gamboa confirmó que el boxeador alguna que otra vez estuvo por la clínica, pero “realmente nunca consumió nada que estuviera prohibido. En todo caso, los que vieron la última pelea de Yuriorkis [ante el filipino Michael Farenas en diciembre del 2012] seguro que no observaron a un superdotado. El no usó nada de lo que se dice ahí y si lo usó, pues no le hizo efecto”.

Uno de los consejeros de Gamboa, el abogado Tony González, explicó en un correo electrónico que el pugilista estaba regresando a Miami desde Las Vegas, a donde viajó para presenciar la pelea del argentino Lucas Matthysse del pasado fin de semana.

“No hemos hablado de esto’’, apuntó González. “Cuando regrese, este será el primer tema del cual hablaremos. No voy a comentar hasta que hable con él”.

Si bien las Grandes Ligas han estado bajo fuego constante para implementar su plan antidopaje, lo cierto es que el boxeo se encuentra mucho más atrasado en el tópico y la diversidad de Comisiones Estatales ha impedido una política unificatoria. Generalmente todo se reduce a exámenes de orina demasiado atrasados para atrapar las modalidades nuevas de esteroides.

De acuerdo con los documentos presentados en la historia –de puño y letra de Bosch- y suministrados por un ex empleado de la clínica, habría una relación detallada sobre las cantidades, las fechas, las sumas y los individuos que accedieron a Biogenesis, una clínica que comenzó a funcionar –bajo otro nombre- en el 2009 y que actualmente está cerrada.

Según la Oficina del Comisionado del Béisbol la investigación entre las Grandes Ligas y el Béisbol podría tomar varios meses, incluso más allá de la duración de la nueva temporada.

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