Estados Unidos

La cocina peruana conquista el corazón de Texas

Latin Bites Café inició su actividad con un servicio de comida a domicilio para fiestas y reuniones en el área de Houston, en Texas, y hoy, más de tres años después, se ha convertido en uno de los restaurantes de comida peruana de referencia en el circuito culinario estatal.

Los hermanos peruanos Roberto y Rita Castre, junto al también peruano Carlos Ramos, inauguraron su local en agosto del 2010, y desde entonces no han hecho más que cosechar buenas críticas de medios nacionales y estatales.

La reputación de los platillos del local se suma al auge que vive la fusión de la comida tradicional peruana con técnicas modernas, del que han hecho eco medios como New York Times, Texas Monthly y la prensa especializada.

Natural de la localidad peruana de Pucallpa, el chef ejecutivo de Latin Bites Café, Roberto Castre, señaló que parte del éxito que el restaurante ha obtenido con el paso del tiempo se debe a la adaptación de la gastronomía peruana al gusto local.

“Podríamos decir que es comida peruana moderna, pero adaptada al paladar estadounidense, para que ellos puedan atreverse a probar los platos que quizás sean desconocidos para una gran mayoría”, relató Castre en entrevista con Efe.

Una de esas adaptaciones son los cortes de carne común en EE.UU., a la que le aplican salsas tradicionales peruanas, como ocurre con los anticuchos, un platillo a base de trozos de corazón de res ensartados en un palillo de madera y bañado con una salsa de hierbas y especies variados.

“Además, los servimos con huacatay (una hierba común en la sierra y selva peruana que se usa como condimento), una porción de plátanos o una porción de tacu-tacu (arroz cocido mezclado con frejoles o menestras). Visualmente, es más común para el americano un plato así con un toque peruano. Se sienten más cómodos”, explicó Castre.

Otro ejemplo de esta fusión es la pappardelle a la huancaína, servido con fideos o fetuccine, carne de pollo o lomo de res, y encima de ellos albahaca y la tradicional salsa a la huancaína; una crema típica peruana a base de queso, ají amarillo, leche y pan.

Aunque el menú de Latin Bites Café es variado y hay varias fusiones, la carta diaria ofrece platillos típicos peruanos como ceviches, en varios estilos, picantes de mariscos y ají de gallina, así como causa, arroz con pato, seco de cordero, palta rellena o conchitas a la parmesana.

“Los clásicos peruanos no los hemos tocado. Ni una pizca. Los clientes peruanos, por ejemplo, que representan un pequeño porcentaje de nuestros comensales, se sienten bien representados, porque en algo no hemos fallado: en la autenticidad del sabor del Perú”, precisó Castre, elegido chef del año en Houston por la conocida publicación online Eater.

Latin Bites Café es el local en Texas que vende más pisco, el famoso aguardiente de uvas producido en el Perú y con el que se prepara el pisco sour, un tradicional cóctel del país sudamericano.

De acuerdo sus dueños, otro ingrediente clave del éxito de Latin Bites Café es la definición del concepto de su producto, desde un punto de vista financiero y empresarial, e identificar su mercado objetivo, un proceso no exento de dificultades por algunas barreras culturales, según confiesa Rita Castre, gerente general.

“En este estado, el concepto de comida latina está ligado a la gastronomía mexicana y para lograr que nos acepten, que aprendan que nuestra cocina es diferente, hemos tenido que ilustrar nuestra noción cultural”, explicó Rita.

“En cierta forma se ha convertido en una misión por parte de nosotros, la de expandir lo que es la cultura peruana a través de la comida, gracias a los medios de comunicación, pero también a la ayuda de las redes sociales”, añadió Rita, responsable de la administración de la empresa, que cuenta con más de 50 empleados.

Rita Castre reitera que algo que llama la atención del restaurante es la consistencia que proyectan en términos culturales, aunque siempre adaptándolo al gusto local, para que el público se sienta más identificado.

“Otra de las ventajas es que al ser una empresa familiar, las decisiones se toman inmediatamente y eso agiliza el trámite del proyecto, de la empresa”, precisó Rita Castre, casada con Carlos Ramos, también fundador y responsable del apartado licores del local.

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