Estados Unidos

A los 21 años ya había robado 54 identidades. Pero no logró ocultar la suya

Liliany de Armas Mesa después de ser arrestada en febrero del 2017.
Liliany de Armas Mesa después de ser arrestada en febrero del 2017. Departamento de Prisiones del Condado Bremer (Iowa)

Destrezas para el robo le sobraban. Y mostraba una debilidad por las tarjetas de regalo de Walmart.

Esa combinación la motivó a viajar a lo largo de 16 condados en Iowa el año pasado, no por turismo, sino por fraude, según las autoridades.

Liliana de Armas Mena, una cubana de 21 años con domicilio en Kentucky, fue sentenciada el miércoles en la localidad de Cedar Rapids a tres años de prisión en una cárcel federal tras declararse culpable de robo de identidad con agravantes y confabulación para cometer fraude.

La joven es la tercera integrante de una red de cubanos sentenciados por emplear al menos 54 identidades robadas y números de tarjetas de crédito para hacer compras fraudulentas, informó la Fiscalía de Estados Unidos en el Distrito Norte de Iowa.

Dunieski Santana Moreno, de 27 años, y Pedro Álvarez Rodríguez, de 36, residentes de Florida, fueron sentenciados en abril a 40 meses y 42 meses de cárcel, respectivamente, por los mismos cargos. En conjunto, los tres deben pagar $5,644 en restitución a sus víctimas.


"El robo de identidad aflige a los estadounidenses y las instituciones financieras en todo el país y tiene un impacto real en la vida cotidiana de las personas", declaró el fiscal federal Peter Deegan en un comunicado.

Por su parte, la agente especial del Departamento de Seguridad Nacional Tracy J. Cormier, subrayó: "Esta sentencia envía un mensaje contundente a aquellos que creen que pueden defraudar a ciudadanos y negocios honestos en nuestras comunidades sin consecuencias".


Según los acuerdos de declaración de culpabilidad y otras pruebas presentadas en los tribunales, De Armas, Álvarez y Moreno perpetraron estos crímenes utilizando tarjetas de crédito clonadas. A este tipo de fraude se le denomina Skimming. Con las tarjetas falsas adquirieron tarjetas de regalo en diversas tiendas de la cadena Walmart.

El esquema del fraude fue concebido para evadir la detección trasladándose los tres cubanos de un condado al otro y así llevar la delantera a las autoridades. Las transacciones las realizaban en cajas registradoras de autopago, dijeron los fiscales.

Los hombres tienen antecedentes penales. Álvarez fue condenado en 2015 por intento de robo en el Condado Cuyahoga, en Ohio, tras otro incidente en un Walmart también asociado con el fraude de tarjetas. Ese mismo año, Santana fue convicto por hacer transacciones financieras con tarjetas robadas en el Condado Sumter, en Carolina del Sur.


Al sentenciar a De Armas a 36 meses de prisión y dos años de libertad supervisada el juez Leonard Strand caracterizó sus crímenes como "extremadamente perturbadores" y calificó a los tres acusados como "parásitos motivados por la codicia".

Una y otra vez, subrayó el magistrado, vivieron del dinero ajeno bien ganado por otros con vasto esfuerzo.

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