Estados Unidos

Enemigos de Trump humillan en público incluso a funcionarios de bajo nivel del gobierno federal

Dos personas leen el menú en el Red Hen Restaurant el 23 de junio del 2018, en Lexington, Virginia. La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, dijo el sábado en un tuit que fue expulsada de este restaurnate porque trabaja con el presidente Donald Trump.
Dos personas leen el menú en el Red Hen Restaurant el 23 de junio del 2018, en Lexington, Virginia. La secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, dijo el sábado en un tuit que fue expulsada de este restaurnate porque trabaja con el presidente Donald Trump. Daily News-Record via AP

La humillación en público de altos funcionarios del gobierno del presidente Donald Trump se ha ampliado a la divulgación de información personal de empleados comunes y corrientes del gobierno que implementan las políticas menos populares del presidente.

Dos veces la semana pasada, activistas han publicado información sobre empleados de la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE), la agencia encargada de hacer cumplir la política de separar a los hijos de los padres indocumentados en la frontera con México. En medio de la indignación bipartidista, Trump echó atrás esa política la semana pasada.

Sam Lavigne, profesor adjunto de la Universidad de Nueva York, publicó el martes pasado información sobre 1,595 empleados del ICE que recopiló en LinkedIn, una plataforma para profesionales. Lavigne publicó el material en GitHub, una plataforma popular entre desarrolladores de software.

“Dejo esto aquí con la esperanza de que investigadores, periodistas y activistas le encuentren una utilidad”, escribió Lavigne en un blog en Medium, que desde entonces fue borrado.

Lavigne declinó hacer declaraciones oficiales a McClatchy.

A las pocas horas, GitHub, Medium y Twitter sacaron cualquier referencia a los perfiles archivados de los empleados del ICE o enlaces con ese material.

WikiLeaks, el grupo radical de transparencia que ha publicado millones de documentos durante los últimos años, publicó el viernes lo que ha dado en llamar el ICE Patrol, una página electrónica con información biográfica sobre 9,243 personas que dijo eran empleados del ICE o tenían relación con la agencia.

El grupo dijo en un tuit que la información aumentaría la rendición de cuentas, “especialmente a la luz de las medidas tomadas por el ICE últimamente, como la separación de los hijos de sus padres en la frontera de Estados Unidos”.

La divulgación de los nombres de empleados de bajo nivel ocurre en momentos de un debate más amplio sobre las tácticas de humillación usadas contra altos asesores de Trump. Kirstjen Nielsen, secretaria del Departamento de Seguridad Nacional, fue acosada por inconformes mientras cenaba en un restaurante mexicano en Washington DC la semana pasada, al igual que Stephen Miller, un alto asesor de Trump en materia de inmigración y arquitecto de la política de "cero tolerancia" que llevó a la separación de las familias en la frontera, en otro restaurante mexicano.

Y el viernes, a la secretaria de Prensa de la Casa Blanca, Sarah Huckabee Sanders, le pidieron que se marchara de un restaurante en Lexington, Virginia, porque los dueños no estaban de acuerdo con las políticas de Trump.

Splinter, una página de noticia y opinión en inglés propiedad de Univision Communications, la enorme empresa de medios en español, publicó la semana pasada una crónica en que incluyó el número de teléfono móvil de Miller, el asesor de Trump.

Cuando Splinter tuiteó enlaces con su crónica, otros tuitearon el teléfono de Miller. Twitter desactivó temporalmente esas cuentas, diciendo que la divulgación de ese tipo de información personal infringe sus términos de servicio, y exigió que los dueños de las cuentas borraran los tuits con el número telefónico. Por su parte, Miller cambió su número después.

A medida que las divisiones en el país se profundizan, un experto dijo que un segmento cada vez mayor del público ha llegado a aceptar la humillación en público como algo tolerable.

“Creo que ya es más aceptable”, dijo Kate Klonick, experta en humillación en internet y profesora adjunta de la Facultad de Derecho de la Universidad St. John’s. Klonick advirtió que ese tipo de tácticas puede salirse de control. “Tengo fe en que eso no se convierta en la norma”, agregó.

Trump criticó el lunes en Twitter a la representante Maxine Waters, demócrata por California, quien el sábado exhortó a los demócratas a acosar públicamente a funcionarios del gobierno de Trump que participan en la separación de familias en la frontera.

“Si ven a algún miembro del gabinete en un restaurante, en una tienda, en una gasolinera, lo que tienen que hacer salir y crear una multitud y presionarlos, decirles que no son bienvenidos en ese lugar”, dijo Waters.

Trump calificó a Waters de "una persona con un cociente de inteligencia extraordinariamente bajo“ y que le había deseado mal a sus partidarios. “Tenga cuidado con lo que pide Max”, tuiteó Trump.

El presidente criticó duramente al restaurante que sacó a Sanders, en un tuit el lunes.

Expertos en el comportamiento en internet expresaron preocupación sobre la publicación en línea de información personal de empleados de bajo nivel del gobierno.

“Los funcionarios de nivel medio no fijan políticas”, dijo en un correo electrónico Michal Lavi, experto en las humillaciones en internet e investigador del Centro de Investigaciones de Seguridad Cibernéticas de la Universidad Hebrea de Jerusalén.

Muchos de los que dirigen sus sentimientos de indignación contra otros individuos en internet no se dan cuenta de las consecuencias de la humillación colectiva, dijo Klonick.

“La gente se apresura a unirse a movimientos colectivos de humillación en internet y no los reconocen como tales”, dijo, agregando que puede haber una reacción violenta “cuando un caso realmente destacado resulta un desastre”.

Tim Johnson: 202-383-6028, @timjohnson4

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