Estados Unidos

¿No quiere que la policía lo encuentre en una base de datos de ADN? Quizás ya es demasiado tarde

Una máquina extrae automáticamente ácidos nucleicos de una muestra de ADN en esta foto del 2018. Los avances tecnológicos y las llamadas búsquedas familiares han facilitado a la policía usar material genético para identificar una amplia gama de posibles sospechosos, incluso entre personas que nunca han entregado su material genético para análisis.
Una máquina extrae automáticamente ácidos nucleicos de una muestra de ADN en esta foto del 2018. Los avances tecnológicos y las llamadas búsquedas familiares han facilitado a la policía usar material genético para identificar una amplia gama de posibles sospechosos, incluso entre personas que nunca han entregado su material genético para análisis. Bloomberg

Es una técnica forense que ha ayudado a solucionar varios casos antiguos. En todo el país, investigadores están analizando ADN y usando técnicas básicas de genealogía para encontrar a parientes de sospechosos potenciales con la esperanza de que estas “búsquedas familiares” los lleven al asesino.

Las búsquedas familiares llevaron a autoridades de California a arrestar a Joseph James DeAngelo en abril, y desde entonces los investigadores las han usado para solucionar otros casos de asesinato pendientes, entre ellos cuatro en Washington, Pennsylvania, Texas y Carolina del Norte.

Pero en momentos que estas búsquedas se hacen más comunes, salen a relucir preocupaciones de que la policía participe en las llamadas “redes de ADN” y otras técnicas similares. A medida que las bases de datos públicas de ADN aumentan y las autoridades consiguen acceso, los investigadores pronto pudieran tener la capacidad de seguir la pista a casi cualquier persona, incluso a quienes nunca han entregado su material genético para análisis.

“Si usted es un fanático de la privacidad, estos es extremadamente alarmante porque significa que no tiene privacidad”, dijo Malia Fullerton, especialista en bioética y profesora de la Universidad de Washington. “Por otra parte, si usted no tiene reparos en que la policía use información genética de su familia para solucionar casos pendientes, probablemente lo considere algo positivo”.

Parte de la preocupación sale de que las autoridades policiales han comenzado a usar rápidamente las búsquedas familiares para investigar delitos, ayudados por las bases de datos de ANN de acceso abierto, que no existían hace un decenio.

Una de estas bases de datos es GEDmatch, con sede en la Florida y fundada en el 2010. GEDmatch permite a los entusiastas de la genealogía subir y compartir sus perfiles de ADN, creados por servicios comerciales como Ancestry y 23andMe. El sitio ofrece herramientas especiales para ayudar a las personas a encontrar familiares y como es gratis, ha crecido con rapidez, a más de 920,000 perfiles en mayo.

También ha probado ser una mina de oro para la policía.

El la pesquisa sobre el llamado Asesino del Golden State en California, el investigador Paul Holes acudió a GEDMatch después de tratar de encontrar material genético que el asesino dejó en el lugar de un crimen en el Condado Ventura. Al principio, Holes buscó en la base de datos de ADN del FBI, que incluye material genético de personas arrestadas o convictas de delitos, pero no halló nada.

Para ampliar la búsqueda, Holes se inscribió en GEDmatch con un alias y subió el perfil de ADN del sospechoso desconocido. Varios familiares distantes del sospechoso salieron a relucir. Los investigadores entonces pasaron meses creando árboles genealógicos y buscando familiares usando técnicas básicas de genealogía, para reducir la lista de posibles sospechosos.

A final de cuentas arrestaron a DeAngelo, un ex policía que vivía en las afueras de Sacramento.

Los investigadores tuvieron suerte de que por lo menos uno de los parientes lejanos de DeAngelo había compartido su perfil de ADN en GEDmatch. Pero el método que la policía empleó en su búsqueda es ahora objeto de escrutinio.

Antes de identificar a DeAngelo, se dice que los investigadores armaron y estudiaron 25 árboles genealógicos, que posiblemente abarcaban a unas 1,000 personas. Solamente uno de estos árboles tenía información sobre el supuesto violador y asesinato múltiple. Pero ahora los investigadores tenían información sobre todas esas personas.

Los investigadores se centraron inicialmente en dos sospechosos no relacionados con DeAngelo, e incluso llegaron a conseguir una orden judicial para tomar una muestra de ADN de uno de ellos, un hombre de 73 años que vivía en un asilo en Oregon, a la fuerza si era necesario. Pero ni el ADN de él ni el de otro hombre coincidía con el material genético recogido en el lugar del delito.

En comentario reciente, Malia Fullerton y su colaborador Rori Rohlfs alegaron que la pesquisa del Asesino del Golden State demostró cómo personas inocentes pueden caer enredadas en las búsquedas familiares.

“Estos detalles, muchos de los cuales salieron a la luz después de una intensa cobertura de prensa, provocan preocupaciones sobre los métodos usados [por la policía] y el grado al que expusieron a individuos de otra manera inocentes a los daños relacionados con intromisiones de privacidad injustificadas”, escribieron en Leapsmag, una revista digital especializada en las ciencias de la vida.

Expertos dicen que no pasará mucho tiempo antes que los investigadores pueden seguir la pista a una buena parte de la población de Estados Unidos, al menos los descendientes de europeos, mediante las búsquedas familiares.

En un estudio este año, Yaniv Erlich, genetista de la Universidad de Columbia, y otros científicos examinaron información genética de 600,000 personas de herencia europea, y encontraron que en más de la mitad de las búsquedas podían encontrar coincidencia genética con un primo tercero o familiares más cercanos. “En el futuro cercano, virtualmente todos los estadounidenses descendientes de europeos pudieran quedar implicados por esta técnica”, escribieron los investigadores en su estudio. Las bases de datos de ADN de acceso abierto tienen una mayor proporción de muestras de descendientes de europeos.

En California, los investigadores han usado búsquedas familiares desde hace años para identificar a violadores y asesinos, entre ellos el “Grim Sleeper”, Lonnie Franklin Jr., condenado en el 2016 por 10 asesinatos en serie. Pero la técnica ha ganado mucha popularidad después del arresto de DeAngelo.

En junio, la policía usó la técnica para identificar y arrestar a Gary C. Hartman en la violación y asesinato en 1986 de Michella Welch, de 12 años, afuera de su casa en Tacoma, Washington. Cinco días después, los investigadores la usaron para arrestar a Raymond “D.J. Freez” Rowe en la estrangulación en 1992 de Christy Mirack en Lancaster, Pennsylvania.

El miércoles, los investigadores anunciaron que habían usado genealogía genética para encontrar y arrestar a Darold Wayne Bowden por una serie de violaciones en Carolina del Norte entre el 2006 y el 2008.

Estos y otros casos contaron con la cooperación de CeCe Moore, genealogista genética que ahora trabaja con Parabon NanoLabs, una compañía de tecnología genética de Virginia. Moore se ha convertido en heroína de víctimas de delitos en todo el país y una personalidad de los medios. Este mes se presentó en el programa Today Show de NBC para alabar el potencial de las búsquedas familiares y el trabajo de Parabon, que se ha convertido en el servicio favorito de las autoridades en todo Estados Unidos.

“Creo que podemos crear más seguridad en la sociedad y incluso hacer que alguien se detenga y piense lo que va a hacer, pudiera ser un disuasivo”, dijo Moore.

Los investigadores usan cada vez más las bases de datos de ADN de acceso abierto debido a las limitaciones de las bases de datos del FBI y los estados. Como estas bases de datos solamente tienen información genética de personas arrestadas o convictas de delitos, no son representativas de la población estadounidense como un todo, y quizás no incluyen ADN de asesinos en serie desconocidos.

Una cuenta detallado de asesinos en serie a nivel mundial que lleva la Universidad Radford en Virginia —que ahora suma 5,031 y que se remonta a los años 1900— muestra que 12.9 por ciento de los asesinos en serie en Estados Unidos nunca habían sido arrestados antes de comenzar las matanzas, según Michael Aamodt, profesor retirado de Radford que lanzó el conteo.

Para los investigadores, las bases de datos de ADN federal y estatales tienen otras limitaciones. A diferencia de GEDmatch, muchas se crearon originalmente para ayudar a las autoridades policiales a conseguir coincidencias genéticas exactas, no las parciales que se usan en las búsquedas familiares. Además, California y otros estados han implementado restricciones sobre el uso de esas bases de datos para búsquedas familiares, en parte por preocupaciones de privacidad. Maryland y Washington DC han aprobado leyes que prohíben tal uso.

Dado el alcance de las búsquedas familiares en GEDmatch y plataformas similares, algunos expertos jurídicos dicen que ha llegado el momento de que el gobierno regule esos sitios y cómo las autoridades policiales los usan.

La explotación de la información de GEDmatch “provoca la interrogante de qué clase de actividades puede realizar la policía en nuestro sistema de bases de datos sin ninguna clase de supervisión”, dijo Erin Murphy, profesora de Derecho de la Universidad de Nueva York, quien escribió un libro sobre el ADN con fines forenses.

Ariel Deray, abogado floridano familiarizado con casos de ADN, dijo que muchas personas entregan su información genética a GEDmatch y otros sitios sin saber que otras partes, como la policía, pueden tener acceso. “Esos servicios se han hecho muy populares en poco tiempo, y las leyes se han quedado atrás”, dijo Deray, abogado en el bufete Arnstein & Lehr en Fort Lauderdale.

Stuart Leavenworth: 202-383-6070, @sleavenworth
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