Estados Unidos

Cuestionan cárcel federal en Nueva York tras muerte de Epstein

Dos efectivos de la oficina forense de la ciudad de Nueva York caminan hacia el Centro Correccional de Manhattan donde el financista Jeffrey Epstein presuntamente se suicidó mientras esperaba ser enjuiciado por cargos de tráfico sexual, el sábado 10 de agosto de 2019.
Dos efectivos de la oficina forense de la ciudad de Nueva York caminan hacia el Centro Correccional de Manhattan donde el financista Jeffrey Epstein presuntamente se suicidó mientras esperaba ser enjuiciado por cargos de tráfico sexual, el sábado 10 de agosto de 2019. AP Foto

El presunto suicidio de Jeffrey Epstein ha creado nuevos cuestionamientos a la cárcel federal en Nueva York que, pese a una escasez crónica de personal, alberga a algunos de los presos de más alta seguridad del país.

La muerte de Epstein también es el último bochorno para la Oficina Federal de Prisiones, agencia matriz de la cárcel que ya estaba siendo criticada por la muerte del gánster de Boston James "Whitey" Bulger, asesinado a golpes en octubre en una prisión federal de Virginia Occidental.

Aunadas, ambas muertes resaltan "problemas serios sobre la falta de liderazgo" dentro del BOP, dijo Cameron Lindsay, quien supervisó tres prisiones federales, incluyendo el Centro de Detención Metropolitano en Brooklyn.

Un abogado defensor de Epstein, Marc Fernich, también responsabilizó a los guardias carceleros diciendo que "negligentemente pusieron en peligro al señor Epstein" y no lo protegieron.

La Oficina Federal de Prisiones no contestó a varios mensajes que se le dejó sobre la muerte de Epstein. Pero el secretario de Justicia William Barr exigió respuestas, diciendo que estaba asombrado por el presunto suicidio y anunció un par de investigaciones federales por parte del FBI y el Inspector General del Departamento de Justicia.

Epstein, de 66 años, se declaró inocente de cargos de tráfico sexual y asociación ilícita. Sus abogados argumentaron que los cargos que le presentaron violaban el acuerdo que firmó hace una década con la fiscalía.

La muerte de Epstein llama de nuevo la atención a la falta de personal en el Centro Correccional Metropolitano de Manhattan donde la escasez de personal empeoró por el parcial cierre de gobierno, que hizo que los reos realizaran una huelga de hambre en enero luego que les negaran las visitas de familiares y abogados.

Ocho meses después, las cárceles seguían con tanta falta de personal que la agencia está ofreciendo un bono de 10.000 dólares a guardias de correccionales que quieran transferirse de otras prisiones federales. Esto encima de un "incentivo de reclutamiento" que equivale al 10% del salario del primer año de un guardia nuevo.

  Comentarios