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Llegó a Miami con $200 en el bolsillo y ahora maravilla a Pitbull y Demi Lovato con sus rosas

Erika Mejía, propietaria de ‘Lovely Roses’, muestra uno de los arreglos florales de la compañía, que ya cuenta con dos tiendas, una en el Doral y otra en Coral Gables.
Erika Mejía, propietaria de ‘Lovely Roses’, muestra uno de los arreglos florales de la compañía, que ya cuenta con dos tiendas, una en el Doral y otra en Coral Gables. El Nuevo Herald

Cuando Demi Lovato compartió con sus 68 millones de seguidores en Instagram una foto de la caja de rosas que hizo expresamente para ella Lovely Roses, la empresaria hondureña Erika Mejía confirmó que su negocio de flores iba por buen camino.

La caja, que tiene en la tapa un letrero con el título de una de las canciones más populares de Lovato, Tell Me You Love Me, contiene más de 100 rosas amarillas y doradas que forman las iniciales de la cantante.

Esta y otras cajas personalizadas, como la dedicada a Camila Cabello, con una bandera cubana hecha de rosas, por su tema Havana, o la de Pitbull, con un letrero de Mr. 305, forman parte de la colección Celebrity Box.

La primera tienda de Lovely Roses abrió en enero en Doral. En mayo abrió la segunda, en Miracle Mile, que este miércoles 27 celebra la fiesta de inauguración oficial con la presencia del alcalde de Coral Gables, Raúl Valdés Fauli.

Lovely Roses vende flores naturales, como las de Lovato, pero su especialidad son las rosas preservadas, como las de Pitbull, que cuestan $1,499 y pueden durar hasta tres años.

Estas se someten a un proceso químico en el que primero se secan, se les extrae el color y se les inyecta el líquido para preservarlas. Entonces, la flor, que vuelve a quedar húmeda, debe secarse durante dos o tres semanas y así queda inmortalizada, según explica Mejía.

La empresaria Erika Mejía, dueña de Lovely Roses, en Miami, trabaja en algunos de los más de 1,000 arreglos florales que su compañía entregó a artistas, o colocó como decoración en la celebración de los 30 años de Premios Lo Nuestro, de Univisión.

La empresaria, que llegó a los 19 años a Miami con $200 en el bolsillo, sigue el lema de 'lánzante y aprende a volar'.

Hoy, a los 31 años, además de Lovely Roses, es dueña de una agencia de empleo, WorldStaffUSA, que ofrece alrededor de 1,000 plazas semanales para personas que trabajan en las compañías de flores en el Doral.

WorldStaffUSA, que creó hace seis años junto a su esposo, el venezolano Fernando Rincón, fue el segundo intento de establecer un negocio, después que el primero, también una agencia de empleo, fracasara.

"En la mayoría de las agencias de empleo, la persona que está desempleada es la que paga por que le busquen un trabajo. Nos dimos cuenta que teníamos que hacer lo contrario", cuenta Mejía sobre cómo las compañías que buscan empleados se convirtieron en sus clientes.

"El primer negocio que tienes que montar es una compañía de servicios", aconseja. "No es mucha la inversión y creces con el servicio, mientras que una compañía de productos requiere mucha inversión para crear un nombre, una marca".

Para llegar a contar con las más de 300 cuentas de clientes que tienen en la actualidad, WorldStaffUSA ha exigido un gran esfuerzo de parte de Mejía, que durante la temporada alta de las empresas de flores, alrededor de San Valentín, trabaja hasta 20 horas diarias.

"Nosotros contestamos el teléfono después de las cinco de la tarde y trabajamos los fines de semana", dice, satisfecha de complacer a clientes que les piden a veces 100 empleados con 24 horas de anticipación.

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La empresaria hondureña Erika Mejía llegó a Miami con 19 años y $200. Hoy tiene dos negocios, una agencia de empleos y la florería Lovely Roses, con dos tiendas, en Doral Y Coral Gables. Roberto Koltún El Nuevo Herald

Para controlar el estrés, comenzó a hacer arreglos florales para fiestas pequeñas con las flores que les regalaban las compañía a las que presta servicio. Una de esas empresas le regaló una caja de rosas preservadas que le duraron tres años. Esa fue la prueba que necesitaba para saber que Lovely Roses tendría futuro.

Con un capital inicial de $50,000 montó la compañía, que ha requerido una inversión posterior de $200,000. Desde entonces ha estado invitada en numerosos programas de televisión y sus flores han decorado grandes eventos como Premios Lo Nuestro, de Univisión.

En la actualidad, cuatro empleados en cada tienda de Lovely Roses preparan los arreglos florales –"lujosos y glamorosos"– con las rosas que llegan preservadas. Una sola rosa preservada cuesta $49.99 y algunos arreglos, como el de Pitbull, sobrepasan los $1,000.

"Mi mensaje para la mujer de hoy es que nunca deje de soñar y trabajar en función a lo que quieren alcanzar en la vida", concluye la empresaria.

Siga a Sarah Moreno en Twitter: @SarahMorenoENH.
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