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Nueva tendencia en las compras apuesta por crear una experiencia, y ahora puedes vivirla en Miami

Stitch Lab, incubadora de ideas que asesora a marcas de moda de Latinoamérica para llegar a Miami

Así es Stitch Lab, incubadora de ideas que asesora a marcas de moda de Latinoamérica para llegar a Miami.
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Así es Stitch Lab, incubadora de ideas que asesora a marcas de moda de Latinoamérica para llegar a Miami.

Desde que a principios de los años 1990 la playa y los edificios Art Deco de Miami Beach se convirtieron en escenario favorito para las sesiones de fotos de las revistas más importantes del mundo, esta ciudad se ha relacionado con la moda.

Con los fotógrafos llegaron las modelos, los estilistas, los diseñadores, los compradores y luego las firmas de moda, que abrieron sus tiendas en Miami.

La curiosidad del turista por explorar más allá de South Beach permitió que la escena de la moda se extendiera hasta Wynwood, con sus tiendas de carácter más bohemio, y hasta el Design District, con sus boutiques de alto estándar.

Hoy Miami se afianza como punto de lanzamiento al mercado de Estados Unidos para los diseñadores latinoamericanos.

Stitch Lab, una incubadora de talento para la moda fundada el año pasado en Miami, ofrece las herramientas a los diseñadores emergentes para llegar a los medios de comunicación, los influencers y los compradores mayoristas.

“Me gusta esa palabra, incubadora, porque es donde las cosas se mantienen calentitas para que vayan creciendo. Es un lugar donde se dan las condiciones perfectas para que algo se desarrolle”, dice Karina Rosendo, fundadora y directora creativa de Stitch Lab.

En sus frecuentes viajes por el mundo, en su antigua posición de productora de televisión, Rosendo percibió el espacio reducido que tenían los latinos en la moda, a la vez que fue descubriendo el extraordinario talento que existe en países como Colombia y México, por citar solo algunos de Latinoamérica que despuntan como referentes de la moda.

Así decidió crear Stitch Lab, que ofrece asesoría de imagen y marca, fundamentalmente a través de paquetes de consultoría o de eventos anuales como el pop-up, que este año se celebra el 26 y 27 de abril en The M Building, ubicado en el distrito de arte de Wynwood.

Con el nombre de Oasis: a Fashion Utopia, el evento incluye talleres y conversatorios gratuitos, y lo más importante, exhibe y pone a la venta las creaciones de 36 diseñadores latinoamericanos.

También cuenta con una madrina especial, la conductora de Univisión Chiquinquirá Delgado, quien es una admiradora de los diseñadores latinos.

“El pop-up es una herramienta super útil para que los diseñadores hagan una prueba de mercado y pongan su producto en contacto por primera vez con el consumidor de Estados Unidos. Eso les sirve a ellos inmediatamente para saber si el producto funciona”, explica Rosendo.

Camila Straschnoy, directora de moda de Stitch Lab, fue la encargada de elegir los diseñadores que participan en el evento. Su labor como consultora de moda y colaboradora de revistas como Elle e InStyle en Latinoamérica, la sitúa con frecuencia en las primeras filas de los desfiles de modas y le permite seguir de cerca el trabajo de los creadores que llaman su atención.

“Este año me enfoqué en la inclusión de talentos provenientes de países menos explorados en la moda hasta el momento, como lo pueden ser Guatemala y El Salvador. Mi trabajo como curadora fue algo así como el de una cazadora de tesoros: me puse en contacto con diseñadores que conocí durante mis viajes recorriendo las semanas de la moda en el continente, y escogí a aquellos que diseñan desde un punto de vista único y elevado”, comentó Straschnoy.


Prefirió las propuestas diversas y los productos con un lenguaje único que a la vez respetan la idiosincrasia latinoamericana, pero a través de un filtro global, apuntó Straschnoy.

La oferta del pop-up incluye ropa, accesorios, zapatos, joyas y bolsos, desde uno de cuero muy refinado hasta un canasto ideal para usar en Miami.

La curadoría, precisa Straschnoy, apela a la audiencia local, al presentar prendas para el clima de Miami como trajes de baño y vestidos de playa.

Al ponerla a elegir, Straschnoy menciona algunas de las propuestas que más la atraen este año, como los bolsos de la marca Souf, de la diseñadora salvadoreña Sofía Avila. Ella emplea como material de trabajo madera reciclada de edificaciones coloniales derruidas, las cuales pule con maestría y decora con incrustraciones de piedras preciosas.

También la entusiasman los vestidos de noche de la firma Kazez, de la diseñadora argentina Natalie Kazez, quien se mudó a Miami recientemente.

Kazez crea vestidos sexy y sofisticados, en colores básicos como el blanco y el negro, lo que la distingue de muchos diseñadores latinoamericanos que prefieren los volantes y los estampados.

En cuanto a la joyería, destacan los diseños de la marca colombiana MOUT, que se inspiran en el arte, más específicamente en la escultura, para crear pendientes y colgantes en los que torsos, manitos y rostros deconstruidos se integran o constituyen la pieza de moda.

El espacio híbrido

Todo el evento de Stitch Lab está inspirado por una nueva tendencia del mercado, la de crear y disfrutar de una experiencia, para que la jornada no sea meramente de compra sino de compartir con amigos, establecer relaciones profesionales y pasar un rato de esparcimiento.

Straschnoy señala que las compras online han aumentado exponencialmente porque las personas prefieren la conveniencia del internet a ir a los centros comerciales. Actualmente existe una nueva generación de marcas que surgieron en sitios web y en las redes sociales, cuyo productos llegan directo al consumidor.

Pero lo nuevo es que esas marcas nacidas en la era digital están creando sus propias tiendas físicas, con la particularidad que buscan ofrecer una experiencia. Así el espacio de venta se comparte con un café o una librería, como es el caso de la tienda de Gucci, en el Soho, de Nueva York. Esta tiene en su espacio híbrido una librería de volúmenes raros, antiguos y de arte y decoración, lo que se corresponde con lo que Straschnoy llama “el ADN de la marca”, y los intereses del consumidor.

“La gente necesita socializar y encontrar grupos de pertenencia porque estamos todos detrás de las pantallas de los equipos electrónicos”, apunta Straschnoy.

Esa es precisamente una de las razones del éxito de una tienda física que ofrece además una experiencia. Allí el consumidor interactúa de manera diferente con el producto.

Rosendo explica que, para crear experiencias, Stitch Lab escoge muy bien el lugar donde se celebra su evento fundamental.

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Karina Rosendo en el patio del M Building, donde se celebra el pop-up de Stitch Lab, incubadora de talento para lanzar diseñadores en Estados Unidos Jose A. Iglesias jiglesias@elnuevoherald.com

“Nuestros venues son generalmente casas porque nos gusta recrear ese sentimiento latinoamericano de cuando uno iba a una tienda y había un patio, y alguien te ofrecía agua a la entrada. La gente te atiende, te apapacha, y te sientes como en familia”.

The M Building es uno de esos casos, aunque su nombre lo identifica como un edificio, se trata de una casa particular, que se alquila para eventos, en los que los invitados pueden sentarse en las habitaciones, consultar libros de arte, disfrutar de muebles de diseño, que a su vez son hogareños y confortables.

En el exterior, la vegetación y la piscina contribuyen a crear ese oasis que es el tema de este año para el pop-up.

“Cuando la gente viene a nuestros eventos, están acompañadas por su mamá, un par de amigas. No vienen a comprar, sino a tomarse la foto, a aprender, a hacer networking”, dice Rosendo.

Los talleres que ofrecerá el pop-up son ideales para este objetivo. Uno de ellos se enfocará en cómo crear tu propio estilo personal y el otro en ofrecer herramientas de empoderamiento y crecimiento personal.

Se trata de aprender a identificar oportunidades y crear una visión para tu propia vida, apunta Rosendo.

Por su parte, los conversatorios abordarán temas cruciales como la sustentabilidad en la moda, el futuro de los medios de comunicación, y por último, uno de aplicación práctica: cómo encontrar tu voz como líder de proyecto o como marca.

Stich Lab crea una comunidad dentro de Miami y dentro de los diseñadores latinoamericanos, señala Straschnoy.

Y lo consigue mediante una experiencia que llama a tus raíces y te hace sentir en casa, concluye Rosendo.

El Pop-Up de Stitch Lab se celebra el viernes 26, de 1 a 7 p.m. y el sábado 27 de abril, de 11 a 7 p.m. en The M Building, 194 NW 30 St, en Wynwood, (305) 573-2130.

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