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Miami: Luces de un cruce peatonal dañadas hace más de un año ponen vidas en peligro

Los cruces de peatones tienen por fin mejorar la seguridad de los caminan. Pero en una concurrida calle de Coconut Grove, uno de estas cebras automatizadas en realidad es un peligro para los peatones.

Las luces amarillas intermitentes en South Bayshore Drive y Darwin Street no funcionan. Llevan dañadas un año y medio.

Corea del Norte construye cohetes nucleares en menos tiempo que el Condado Miami-Dade se demora en cambiar la batería de estas señales.

El departamento condal que se encarga de las señales de tránsito dijo a los frustrados vecinos del Grove en enero del 2018 que ya se habían ordenado las piezas. Pero ya casi estamos en enero del 2019.

Esta es la historia de un cruce de peatones que debe arreglarse de inmediato. Pero también es la historia de gobiernos que cumplen sus responsabilidades, de la burocracia en los ayuntamientos municipal y condal, y de funcionarios electos y empleados públicos que no pueden solucionar un problema. Es la historia de una comunidad adicta al automóvil que no respeta al peatón en lo más mínimo y se niega a facilitar la vida de los que andan a pie.

“Este es un asunto vital que ha demorado mucho en solucionarse, es una desgracia”, dijo Sharon Barnett, quien ha escrito dos docenas de correos electrónicos a funcionarios condales y municipales, pidiéndoles amablemente ayuda desde octubre del 2017. Las luces amarillas del cruce dejaron de funcionar meses antes. Primero le escribió, en mayo del 2016, al comisionado miamense Ken Russell sobre la dificultad de cruzar la pista de carreras en que se ha convertido Bayshore Drive. Sus vecinos también se han quejado, e incluso fueron en persona a oficinas del condado y la ciudad, pero todo ha sido en vano. Gerentes de edificios de apartamentos y oficinas han llamado al condado y a la ciudad entre 20 y 30 veces y han presentado solicitudes de reparación en un portal digital del condado, que controla la vía. Lo único que han hecho las autoridades es recortar los arbustos para que las señales se vean mejor.

Barnett vive en el edificio de apartamentos Grovenor House, en 2627 South Bayshore Dr. El cruce está frente al edificio contiguo, el Grove Hill, en 2645 South Bayshore Dr., y conecta el lado oeste de la calle con el Fresh Market, las marinas, la zona frente al mar y el complejo de tiendas y restaurantes Regatta Harbour, que se está construyendo.

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Peatones, gente que corre por la zona, ciclistas, personas que salen a caminar con sus perros, marinos, huéspedes de hotel y gente que va de compras al mercado usan este tramo de Bayshore, donde hay más actividad durante la temporada turística y de regatas. El Grove, que trata de mantener lo que queda de la antigua localidad bohemia, siempre se ha considerado un vecindario ideal para caminar y montar bicicleta.

Pero cruzar Bayshore, con dos carrileras en cada dirección separadas por una medianera, se ha convertido en un peligro a medida que Miami ha crecido. Los conductores van demasiado rápido por una vía que hay que rediseñar para reducir la velocidad. El tráfico ha aumentado porque muchas personas usan la vía como ruta alterna a la U.S. 1. La mayoría de los conductores hace caso omiso, o no conoce, la ley estatal que les exige detenerse para permitir que los peatones crucen por la cebra.

“Las luces intermitentes son esenciales”, dijo Barnett. “En Miami la gente no presta atención, no se detiene para dejar cruzar a los peatones. Son mal educados y aceleran. En Nueva York se detienen. Pero la gente aquí no respeta que el peatón tiene el derecho”.

Barnett, quien durante 25 años tuvo una boutique de ropa en el Grove, no se siente segura cuando va al mercado con su nieta. Un vecino que va en silla de ruedas “pone en peligro su vida” cada vez que va a la tienda, dijo Barnett.

“Uno tiene que avanzar poco a poco y evaluar la velocidad de los autos”, dijo. “Si usted no está seguro de que el conductor lo ve, mejor espera a tener una buena distancia. Sólo es cuestión de tiempo antes que maten a alguien”.

Los peatones que intentan cruzar la vía tienen que apresurarse, o convertirse en policías de tráfico y extender el brazo enfáticamente como una señal de pare.

“La gente no se da cuenta que las luces están rotas y suponen que al presionar el botón se activan del inmediato”, dijo Wayne Lippman, miembro de la junta de propietarios de Grovenor House. “Pero el conductor supone que si las luces no se encienden, nadie va a cruzar”.

Lippman y Barnett han visto casos en que casi atropellan a peatones, discusiones y choques por detrás. También les gustaría que colocaran las luces empotradas en el pavimento y señales de advertencia entre las carrileras. Hasta la Policía reconoce que el cruce es peligroso.

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Peatones intentan cruzar South Bayshore Drive en Coconut Grove una noche reciente. Las luces amarillas intermitentes no funcionan y la visibilidad del lugar es mala. Linda Robertson lrobertson@miamiherald.com

“Varios policías me han dicho que van a reportar la situación a sus sargentos; en una ocasión, un agente dio la vuenta para pedir disculpas a un peatón que casi fue atropellado”, dijo Lippman.

Lippman y la junta del edificio de apartamentos discutió dar dinero al condado para reparar las luces, “pero decidimos que no”, dijo. “Yo pago $32,000 en impuestos al año para vivir en Miami”.

El 27 de diciembre del 2017, después de dos meses de enviar correos electrónicos a comisionados y administradores, Barnett recibió una respuesta de Evelin Legcevic, gerente de Ingeniería de Tráfico de Miami-Dade, quien dijo que como resultado del huracán Irma el 10 de septiembre el proceso de reparación estaba demorado.

Pero Legcevic dijo que las luces intermitentes eran consideradas equipo “suplementario”.

“Las inspecciones muestran que el cruce de peatones está claramente marcado según las normas estatales, y ofrecen a los conductores la información necesaria para tomar las decisiones que la ley indica”, escribió Legcevic. “Las luces son de naturaleza suplementaria y se usan para mejorar las señales de cruce de peatones”.

El 4 de enero le informaron a Barnett que el condado estaba esperando la entrega de piezas. Barnett volvió a preguntar el 22 de enero, y el 19 de febrero, sobre las piezas, pero no le contestaron. A un vecino le dijeron después que las luces eran demasiado viejas para arreglarlas..

De hecho, el fabricante de las señales, que se alimentan de energía solar, cuando lo llamamos al teléfono celular el viernes, dijo que está seguro que puede reparar las luces. R.D. Jones, fundador de Stop Experts, Inc., se enorgullece de la tecnología que inventó.

“Ese modelo es un poco viejo, pero muy probablemente sólo necesita baterías o tarjetas de circuitos”, dijo Jones desde Venice, Florida. “Yo las diseñé, así que sé que se pueden arreglar”.

Jones dijo que el condado lo había contactado una semana antes para reparar señales dañadas en seis cruces de peatones. No recuerda que lo hayan contactado en enero o en meses recientes, y que su nombre no está en los correos que fueron enviados a una lista de personas que cada vez era mayor, al punto que Barnett y sus vecinos no sabían con quién se estaban comunicando en lo que parecía un juego burocrático.

“Miami-Dade ya está en eso. Están prestándole más atención porque probablemente se les están quejando más”, dijo Jones.

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En este cruce de peatones, en South Bayshore Dr. junto a Fresh Market, no se activan las luces intermitentes que alertan a los conductores que hay personas esperando para cruzar. Linda Robertson lrobertson@miamiherald.com

Jones patentó las señales lumínicas para cruces de peatones y calcula que en todo el país hay unas 10,000 instaladas, 200 de ellas en el sur de la Florida. Agregó que la secuencia del parpadeo de las luces es la clave de su efectividad.

“Hemos visto que en el 90 por ciento de los casos los conductores se detienen, pero en los cruces de peatones sin luces, es solamente 11 o 12 por ciento que se detiene”, dijo. “Usamos las mismas luces LED de los camiones de bomberos y ambulancias, que se diseñaron para atraer la atención de los conductores.

“Pero ahora todo el mundo está atendiendo su teléfono, texteando, mirando el GPS para buscar el Starbucks más cercano, maquillándose, mirando un DVD, concentrado en la música, sencillamente no prestan atención”.

Jones dijo que planea venir a Miami en unos días para ver la situación. Para los vecinos desilusionados, no es lo suficientemente rápido. Jones dijo que hace cinco años actualizó el módulo de control en las señales en Darwin Street por iniciativa propia cuando se cansó de las demoras en el condado.

“Es una vía de mucho tráfico”, dijo. “Vamos a solucionar lo de las luces y a tratar de enseñar a los conductores que la ley estatal indica que hay que detenerse para dejar cruzar a los peatones”.

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