Comunidades

El aumento del nivel del mar parece aumentar el valor de la propiedad en vecindarios pobres de Miami

Miami, primera ciudad en estudiar el impacto del ‘aburguesamiento climático’

Miami es la primera ciudad en estudiar si el llamado aburguesamiento climático, la reurbanización de zonas altas en medio del aumento del nivel del mar, está sacando a los vecinos de vecindarios pobres como el Pequeño Haití.
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Miami es la primera ciudad en estudiar si el llamado aburguesamiento climático, la reurbanización de zonas altas en medio del aumento del nivel del mar, está sacando a los vecinos de vecindarios pobres como el Pequeño Haití.

Cuando Paulette Richards respondió a alguien que tocaba a su puerta en el Pequeño Haití hace un año, se encontró con dos hombres.

“Alguien presentó una ejecución hipotecaria sobre su propiedad hoy y queremos saber si usted está interesada en vender”, le dijeron.

“Me quedé de una pieza”, dijo esta bisabuela de 69 años, quien ha batallado para pagar su hipoteca después que un cáncer la dejó con fuertes deudas porque no tenía seguro. “Ellos se enteraron primero que yo”.

Pero eso no fue el principio —ni el final— de la campaña por comprar el bungalow de cuatro habitaciones donde Richards había vivido desde antes del Día de Acción de Gracias del 2001. Su familia tuvo que desconectar el teléfono de la casa por tantas llamadas de personas que querían comprarla. Richards contó que recibe unas cinco cartas diarias de personas que le ofrecen comprarle la vivienda, e incluso una incluyó una foto de la casa que aparece en Google Maps.

Al igual que Richards, muchos vecinos del Pequeño Haití dicen que se sienten presionados a abandonar su comunidad y entregar sus viviendas a urbanizadores que participan en la carrera por aburguesar vecindarios miamenses donde históricamente han vivido negros y personas pobres, donde todavía quedan terrenos baratos.

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Propietarios de negocios en el Pequeño Haití dicen que van a ser desplazados por el urbanizador que compró un pequeño centro comercial en la cuadra de los 8200 de NE 2 Avenue, donde están sus tiendas y restaurantes. C.M. GUERRERO. cmguerrero@miamiherald.com

El fenómeno conocido como aburguesamiento urbano no es nuevo en Miami, donde los urbanizadores convierten vecindarios pobres en zonas de alto valor. Pero algunos defensores de esos vecindarios creen que la tendencia se está acelerando en comunidades como el Pequeño Haití.

“Estamos en una zona privilegiada, en zonas altas”, dijo Richards.

Las zonas bajas de Miami enfrentan lo que se ha calculado entre 14 y 34 pulgadas de aumento del nivel del mar para el 2060, y algunos opinan que los urbanizadores consideran la escasez de terrenos en zonas altas (en lo fundamental en comunidades pobres) una inversión segura. Le dicen aburguesamiento climático.

Lea más sobre las comunidades de Miami en AccesoMiami.com

Dos asuntos existenciales en Miami —la escasez de vivienda asequible y el aumento del nivel del mar— coinciden con el aburguesamiento climático. No hay duda que los urbanizadores están comprando propiedades y tratando de sacar a los vecinos. La gente que vive en esas zonas, apoyadas en análisis de algunos investigadores independientes, cree firmemente que la elevación de los terrenos impulsa la tendencia. Pero muchos urbanizadores y expertos del sector dicen que las preocupaciones por el aumento del nivel del mar son exageradas y señalan que el aburguesamiento en vecindarios anteriormente asequibles ha ocurrido antes, como en Edgewater.

Pero incluso con la información a la mano es difícil señalar el cambio climático como impulsor del mercado de bienes raíces en el sur de la Florida que tiene un largo historial de construir viviendas en vecindarios, para entonces demolerlas años después para empezar de nuevo.

Por esa razón la Ciudad de Miami decidió recientemente estudiar el asunto para encontrar soluciones, así como asignar $4 millones del bono de deuda Miami Forever Bond para ayudar a los vecinos en peligro de sufrir las consecuencias de estas fuerzas a modernizar sus casas. Miami parece ser la primera ciudad del país en estudiar este asunto oficialmente.

Jane Gilbert, encargada de estos asuntos en la Ciudad de Miami, dijo que no hay un cronograma o plan firme sobre cómo se realizarán las investigaciones, pero el primero paso es identificar las zonas en peligro. Estas zonas, en terrenos altos y habitadas por personas de bajos ingresos, son: Liberty City, Overtown, Allapattah, La Pequeña Habana y, naturalmente, el Pequeño Haití. El próximo paso es decidir cuáles de las políticas municipales ya ayudan en esas zonas y qué más se puede hacer.

Los vecinos de la zonas más elevada de Miami, ubicada sobre una barra de coral que se extiende desde el norte de Miami-Dade hasta el norte de los Cayos, son en su mayoría minorías obligadas hace décadas a asentarse en áreas menos atractivas por prácticas hipotecarias racistas, la segregación y otras políticas sociales. Otros lugares elevados de la ciudad son partes de Coconut Grove donde ya se levantan residencias caras que son más inmunes al aburguesamiento liderado por los que buscan comprar terrenos baratos para sacarles dinero.

La decisión del gobierno municipal es una victoria para los activistas que están advirtiendo del problema desde hace varios años, entre ellos Valencia Gunder, del grupo New Florida Majority, vecina de Liberty City.

“Hace unos años nadie creía que [el aumento del nivel del mar] era algo real. Los vecinos han tratado de librar esta batalla ellos solos, pero finalmente tenemos al gobierno de nuestra parte”.

Yoca Arditi-Rocha, del CLEO Institute, un grupo de Miami que impulsa medidas contra el cambio climático, dijo que la decisión es una validación de los temores que gente de la comunidad ha expresado en sesiones del grupo en estas comunidades desde hace años.

A los vecinos le preocupa que urbanizadores “depredadores” estén tratando de sacarlos de sus casas porque quieren esas tierras altas a quedarán a salvo del aumento del nivel del mar.

“Yo no compré mi casa como inversión. La compré para vivirla, para morirme en ella”, dijo Richards. “Es mi legado, mi casa, lo único que tengo”.

La vivienda de Richards, que compró en $90,000 hace menos de 20 años, ahora vale más de $250,000, según Zillow, firma de base de datos de bienes raíces. Entre el 2000 y el 2014, en el Pequeño Haití ha habido un aumento de 1,121 por ciento en la cantidad de viviendas ocupadas con un valor superior a $150,000, según el Proyecto Neighborhood Changes de la Universidad Internacional de la Florida.

Dueños de negocios en el Pequeño Haití realizaron protestas esta primavera después que un urbanizador compró un centro comercial donde había una tienda de ropa para recepciones que llevaba 30 años en el lugar, además de una modista y una oficina de servicios de inmigración. El urbanizador sacó de inmediato a todos los inquilinos y comenzó la construcción de ebb + flow, un centro comercial de lujo.

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Un nuevo informe oficial de un equipo de científicos advierte que el aumento del nivel del mar, particularmente en la Florida, significa más daños de las mareas de tormenta en caso de huracanes. En esta imagen se ve a Mia Herman sentada sobre un hidrante después que el huracán Irma inundó Brickell Avenue. Matt McClain The Washington Post

Aunque la parte del aburguesamiento es fácil de probar, la del clima es más complicada.

El sector de los bienes raíces del que depende la economía de Miami ha rechazado con fuerza el concepto de los terrenos altos son un producto más popular. Un corredor de propiedades de lujo lo calificó de “noticias falsas”, y en general alegan que se trata de un fenómeno de aburguesamiento normal en zonas adyacentes a lugares de gran demanda.

El destacado urbanizador miamense Jorge Pérez dijo que aunque el lugar sigue siendo el factor principal en los bienes raíces, la elevación es sencillamente un “tema de interés” por ahora, y que factores más importantes son la proximidad a medios de transporte y lugares de entretenimiento.

“Es difícil decir con toda seguridad que la amenaza del aumento del nivel del mar está acelerando el aburguesamiento de zonas elevadas como el Pequeño Haití, especialmente cuando se toma en cuenta que los urbanizadores han comprado terrenos en esa y otras áreas cercanas desde hace años”, dijo.

David Martin, urbanizador de Miami que habla con frecuencia sobre el impacto del cambio climático en su trabajo, dijo que Miami está experimentando presión en el sector debido a la cantidad de personas que quieren vivir en la ciudad.

Pero también hay zonas bajas vulnerables al aumento del nivel del mar donde hay muchas inversiones, como Edgewater y Brickell.

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La marea reina provocó inundaciones en varias zonas bajas en Normandy Isle, en North Beach, el 5 de octubre del 2017. Joey Flechas MIAMI HERALD

Un estudio que alega haber probado que el aburguesamiento climático existe es el realizado por Jesse Keenan, de la Universidad de Harvard. Sus investigaciones concluyeron que las viviendas unifamiliares en zonas bajas en Miami-Dade acumularon valor más despacio que las otras, conclusión a la que han llegado otros estudios también.

Keenan dijo que eso muestra que el aburguesamiento climático se trata de la demanda, como han dicho muchos activistas de Miami. Muchas personas en todo el país están tratando de comprar viviendas en zonas elevadas y hay muchos terrenos elevados y baratos en algunas comunidades tierra adentro de Miami.

“Es algo más que un par de urbanizadores que tratan de tomar el control de un vecindario. Es un cambio en la preferencia de los consumidores”, dijo. “No se puede cambiar eso”.

Martin, el urbanizador, ha estado presionando por cambiar la zonificación en áreas que se están aburguesando, lo que permitiría la construcción de edificios ligeramente más altos que encajen dentro de la comunidad, como un edificio de apartamentos de tres pisos sin estacionamiento.

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