Comunidades

Pintaron su restaurante con una bandera boricua. Ahora les tocaría borrar los colores de su orgullo

Los propietarios de La Placita, un restaurante puertorriqueño en el distrito MiMo de Miami, pagaron $25,000 para que un famoso muralista pintara el edificio como la bandera de su isla. La ciudad dice que no lo consultaron con la junta de preservación histórica que supervisa el área.
Los propietarios de La Placita, un restaurante puertorriqueño en el distrito MiMo de Miami, pagaron $25,000 para que un famoso muralista pintara el edificio como la bandera de su isla. La ciudad dice que no lo consultaron con la junta de preservación histórica que supervisa el área.

Querían plantar una bandera de Puerto Rico en Miami.

El problema es que, antes de hacerlo, no pidieron el permiso apropiado, dice la ciudad de Miami.

Los célebres dueños de La Placita, un nuevo restaurante puertorriqueño, no solicitaron el permiso a la Junta de Preservación Histórica que supervisa el distrito Miami Moderno (MiMo) antes de encargarle a un famoso muralista puertorriqueño que pintara el edificio de tres pisos para que pareciera la bandera de Puerto Rico.

Ahora, dice una portavoz de la ciudad, posiblemente tendrán que pintar encima del enorme mural.

Julián Gil, la estrella de la televisión de América Latina que creció en Puerto Rico, se unió a uno de los más respetados chefs de Miami, el puertorriqueño José Mendín, para fundar el nuevo restaurante. Estaba programado para abrir sus puertas el viernes en el 6789 Biscayne Boulevard, donde con anterioridad estaba el restaurante Balans.

Ambos le encargaron al artista puertorriqueño Hector Collazo Hernández, que empezara a pintar la bandera roja, azul y blanca por fuera del edificio con una legión of pintores. Hasta el alcalde de Miami Francis Suárez pasó y se detuvo al mediodía para ver el avance de la pintura.

Sin embargo, los vecinos de MiMo vieron el mural avanzando y rápidamente expresaron sus preocupaciones sobre si los dueños de La Placita habían seguido los pasos legales para realizar un cambio semejante en un barrio catalogado como histórico.

El MiMo Distrito Histórico de Biscayne Boulevard es el único distrito comercial de Miami en recibir una designación histórica . El estilo arquitectónico del distrito es una mezcla única del estilo Mediterranean Revival con Art Déco, que dio paso al “look MiMo”.

“Soy una gran fanática de los murales, y el arte callejero es formidable. Pero hay un lugar para eso, y este edificio no cumple con esos requisitos”, dijo Alisa Cepeda, que es dueña de una casa en MiMo y presidenta de la Asociación MiMo Biscayne, un grupo de vecinos y propietarios de negocio del área que asisten a reuniones de la junta y hacen recomendaciones para preservar la personalidad histórica de MiMo.

Lea más sobre las comunidades de Miami en AccesoMiami.com

Los propietarios de La Placita, sin embargo, afirman que el edificio no debía valorarse según los patrones del distrito histórico. Se construyó en el 2009 y no al estilo de MiMo, dijo Joey Cancel, principal ejecutivo de La Placita. Además, dijo que a los dueños del restaurante se les garantizó un permiso para eventos especiales para pintar el mural y no se les dijo que violaban ninguna otra ordenanza.

La Placita “investigó para saber si el edificio entraba en la categoría de histórico y confirmó que no estaba en la lista, ya que era una construcción del 2009”, escribió Cancel en un correo electrónico que envió al Miami Herald.

Los dueños tenían primero que presentar su idea al Departamento de Planificación de Miami —luego la Junta de Preservación Histórica la revisaría, dijeron el viernes funcionarios del departamento, quienes confirmaron que no recibieron ninguna solicitud— y luego presentar el asunto al Departamento de Cumplimiento de Códigos.

“No cumplieron con la ley”, dijo Vickie Toranazo, planificadora de la junta. “Y ahora se trata de un problema de cumplimiento”.

La Placita tiene 30 días para solucionar qué hará con el mural, según Stephanie Severino, portavoz de la ciudad. Lo más probable, dijo Severino, es que se les pida pintar encima de la bandera y devolverle al edificio su color original.

Primero, los dueños de La Placita tendrán que presentar su idea al Departamento de Planificación y su caso no se ventilará hasta por lo menos marzo, dijo Severino. De igual modo, pueden llevar el caso a la Comisión de Miami si la Junta de Preservación Histórica rechaza el mural que, según Cancel, costó más de $25,000.

“No queremos violar la ley porque no estamos por encima de la ley”, dijo Cancel. “Lo que espero es que podamos llegar a un acuerdo, algo que funcione para todo el mundo”, agregó Cancel.

El mural tiene también un significado cultural.

La pintura de Hernández, “Plantando Bandera”, salió de su proyecto, “78 Pueblos y una Bandera”, donde en el 2018 pintó un enorme mural al aire libre en cada una de las 78 municipalidades de Puerto Rico. Las banderas se convirtieron en un símbolo de unidad y resistencia tras la destrucción que dejó a su paso el huracán María.

“Queremos representar a Puerto Rico. Lo mismo que hicimos en la isla, es lo que queremos hacer en Miami”, dijo Hernández en un video que se colgó el miércoles en la página de Gil en Facebook. “Este proyecto es ‘Plantando Bandera’ porque queremos clavar la bandera de Puerto Rico en la tierra de aquí y dejar nuestra huella como hicimos en la isla”.

Artículos relacionados el Nuevo Herald

  Comentarios