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¿Perderá Coral Gables su estilo con las nuevas construcciones?

El urbanizador Armando Codina acaba de terminar su nuevo edificio de oficinas en Coral Gables, que tiene servicios y detalles típicos de proyectos residenciales
El urbanizador Armando Codina acaba de terminar su nuevo edificio de oficinas en Coral Gables, que tiene servicios y detalles típicos de proyectos residenciales cjuste@miamiherald.com

Hace casi un siglo, George Merrick planeó una ciudad mediterránea de fantasía en los terrenos de pinos y aguacates en las afueras de la entonces rural ciudad de Miami. La llamó Coral Gables.

La ciudad, creada sobre la base del movimiento city beautiful, que Merrick bautizó románticamente como la Miami Riviera, lo tendría todo: casas encantadoras estilo español, residencias estilo italiano en medio de frondosos jardines, bulevares y campos de golf; imponentes entradas, una universidad y un dinámico distrito empresarial. En los folletos promocionales, la joya de la corona, el Hotel Biltmore, con su torre de 300 pies de alto, se levantaba en medio de la niebla como un espejismo en los “Cuentos de la Alhambra”, de Washington Irving.

La visión de Merrick, y el plan maestro y controles estrictos que formuló para hacerla realidad, han vencido todo tipo de obstáculos en el tiempo, estableciendo a Coral Gables como una de las comunidades más deseables, estables y envidiadas en la Florida.

Pero ahora está por explotar.

Los entusiastas partidarios de una nueva ola de edificios altos de uso combinado, entre ellos líderes municipales, dicen que está dinamizando la ciudad, mejorando la visión de Merrick y convirtiendo su aburrido downtown en un vecindario urbano dinámico. Pero algunos vecinos temen que lo ha hecho de Gables un lugar especial pudiera desaparecer con la nueva ola de edificios altos.

Nadie que visite Coral Gables puede no darse cuenta de los cambios. En el downtown y los corredores comerciales de South Dixie Highway y LeJeune Road hay numerosas grúas de construcción que levantan edificios de inspiración mediterránea a una escala y densidad que Merrick no hubiera podido imaginar.

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George Merrick, fundador de Coral Gables. Miami Herald file

Una docena de proyectos a gran escala recién inaugurados, por terminar y en construcción contemplan unos 2,000 condos y apartamentos, cientos de habitaciones de hotel y cientos de miles de pies cuadrados de espacio para tiendas, restaurantes y oficinas en unos pocos años. Es una explosión urbanizadora no vista desde que Merrick comenzó a construir la ciudad en serio en 1924.

El mayor de todos los proyectos, con mucho, es The Plaza Coral Gables, valorado en $600 millones y a cargo del grupo Agave Ponce, que se levantará en siete acres y tres manzanas en Ponce de Leon Boulevard, al sur de la recientemente reconstruida Miracle Mile. El proyecto, el mayor en la historia de Coral Gables, tendrá 242 habitaciones de hotel, 164 apartamentos y lofts, 160,000 pies cuadrados de tiendas, 445,000 pies cuadrados de oficinas y 2,000 espacios de estacionamiento.

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Vista aérea de la primera fase de construcción del The Plaza Coral Gables, en Ponce de Leon Boulevard, al sur de Miracle Mile. Al frente hay un edificio histórico de 1925 que se incorporará al proyecto. AL DIAZ adiaz@miamiherald.com

Y eso fue después que las autoridades de planeación y los comisionados redujeron la envergadura del plan original durante tres años de revisiones estrictas, y después que el urbanizador lo redujeron otra vez, lo rediseñaron y le cambiaron el nombre —antes se llamaba Mediterranean Village— en respuesta a condiciones cambiantes del mercado tras su aprobación en el 2015. Agave finalmente comenzó la construcción de la primera de dos fases el año pasado, que debe completarse en mayo del 2020.

Que una ciudad de 50,000 habitantes pueda absorber tantos nuevos edificios es resultado no sólo de su atractivo, sino del tsunami de construcciones en buena parte de la vecina Miami. Una demanda casi insaciable de lugares urbanos donde se pueda caminar en toda la región ha coincidido con la determinación de los líderes de Coral Gables de convertir el downtown —desde hace mucho un centro regional de negocios donde estaban prohibidos los cafés en la acera y las calles quedaban casi desiertas después de la caída de la tarde— en un centro urbano más denso con todos los servicios.

Más de 720 sombrillas coloridas se balancean suavemente sobre la recién transformada Plaza Giralda, el paseo peatonal ubicado en la cuadra 100 de la Avenida Giralda, en Coral Gables.

La idea es sencilla: construir más para aumentar la densidad urbana con el fin de atraer a suficientes inquilinos y empleados que apoyen una amplia variedad de tiendas, servicios y actividades unas cercas de otras, y la gente estará feliz de caminar más y conducir menos. Los planificadores dicen que eso crea una alternativa atractiva al desarrollo que depende del automóvil, que es lo que ha dominado el sur de la Florida durante decenios, y alimentar un crecimiento deseable a la vez que se controla la congestión vehicular.

An architectural rendering show how the completed The Plaza Coral Gables mixed-use project on Ponce de Leon Boulevard will look when completed. The project’s first phase is now under construction.
The Plaza Coral Gables/Agave Ponce, LLC

Para Coral Gables, hay otro beneficio importante. Las propiedades en el downtown ya representan casi 40 por ciento de la base fiscal de la ciudad, dijo el alcalde, Raúl Valdés-Fauli. Eso permite a la ciudad tener una de las tasas de impuesto a la propiedad más bajas cualquier ciudad con policía y bomberos propios en Miami-Dade, dijo.

Aunque no ofreció una cifra precisa de cuánto dinero agregarán los nuevos edificios a las arcas de la ciudad, Valdés-Fauli dijo que es sustancial y ayudará a preservar esa baja relación a la vez que permite tener “una ciudad donde se vive bien”.

“Es un desarrollo racional”, dijo Valdés-Fauli. “Lo veo como una continuación de lo que ha sido Coral Gables. No queremos un Brickell”.

Hay una forma de conseguir la masa crítica que llene los nuevos edificios y genere el nivel de vida en la calle y dinamismo minorista que la ciudad desea, dijo Bill Kerdyk Jr., ex comisionado de Coral Gables y presidente ejecutivo de Kerdyk Real Estate. Y ha comenzado a funcionar. Muchos de los que ahora alquilan o compran en el downtown son personas cuyos hijos ya no viven en su casa y que no quieren tener que montarse en un auto para ir a trabajar, salir a comer, ver una película o una obra de teatro, dijo Kerdyk, quien representa la nueva torre de apartamentos Gables Columbus Center.

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“Ese concepto fue extraño durante mucho tiempo, que la gente viviera en el downtown”, dijo Kerdyk. A mediados de los años 1990s, cuando el urbanizador Armando Codina construyó el primer edificio de apartamentos en el distrito empresarial, en los antiguos terrenos de la estación de autobuses, ese proyecto enfrentó mucho escepticismo. “Pero ahora usted viene un miércoles por la noche y es difícil encontrar un lugar para estacionar, visitar el downtown se ha vuelto popular”.

“Creo que tener personas que vivan en el downtown impulsará las ventas minoristas, habrá una mejor calidad de vida. Eso es lo que ofrece la ciudad de Coral Gables”.

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Repesentación arquitectónica del proyecto de uso combinado Gables Station, que se construye en South Dixie Highway. NP International

Pero para muchos vecinos, la mayor densidad y personas es abrumadora.

Lo que algunos críticos ven es hormigón, más tráfico y la pérdida de una escala urbana modesta que caracterizaba a Coral Gables.

“Estos edificios grandes lo dominan todo”, dijo Ellen Uguccioni, vecina de mucho tiempo y ex jefa de preservación histórica de Coral Gables y de la vecina Miami. “Creo que es abrumador. La zona del downtown en los años 1920 era de edificios pequeños y medianos. Tenemos que evolucionar, pero eso tiene que tomar en cuenta qué edificios existían antes y rendirles homenaje [con los nuevos proyectos].

”Tenemos que ser inteligentes y preguntarnos cuál es la esencia de Coral Gables”.

Uguccioni subrayó que hasta ahora el gobierno municipal ha conseguido proteger las zonas residenciales de proyectos indebidos.

Pero Sue Kawalerski, quien vive desde hace mucho en Coral Gables, observa las grúas en South Dixie Highway y, como muchos de sus vecinos, siente miedo, mucho miedo.

Como muchas otras personas en Coral Gables, temen que lo que dicen es una comisión que presta demasiada atención a los urbanizadores convertirá la ciudad en una copia del Brickell, y el downtown y la U.S. 1 en una selva de hormigón.

“No toman en cuenta para nada lo que quieren los vecinos”, dijo Kawalerski.

Coral Gables ha visto anteriormente olas de construcción a gran escala. La catástrofe inmobiliaria de finales de los años 1920 casi acaba con el sueño de Merrick. La situación no mejoró hasta después de la Segunda Guerra Mundial, cuando se construyó Miracle Mile y lo moderno se puso de moda. Para cuando la arquitectura mediterránea volvió a ponerse de moda en los años 1980, muchos de los edificios originales del downtown de Coral Gables ya habían sido reemplazados por edificios de oficinas más altos y modernos.

Algunos edificios de estilo mediterráneo más recientes han sido criticados por su arquitectura mediocre y proporciones inadecuadas, pero planificadores municipales dicen que han mejorado la calidad de los diseños. La mayoría de los nuevos edificios presentan una versión contemporánea de lo mediterráneo que puede resultar más atractiva y sofisticada.

Pero los críticos dicen que también son edificios voluminosos de presencia abrumadora.

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