Comunidades

Musulmanes celebran Ramadán con temor a ataques y mensajes de convivencia, tolerancia y fe

Olivia Cantú, mexicana convertida al Islam y que reside en Hialeah, junto a su hija Mya Massoud, de 11 años, a la entrada del Centro Islámico del Gran Miami, en Miami Gardens, este viernes 3 de mayo.
Olivia Cantú, mexicana convertida al Islam y que reside en Hialeah, junto a su hija Mya Massoud, de 11 años, a la entrada del Centro Islámico del Gran Miami, en Miami Gardens, este viernes 3 de mayo. adiaz@miamiherald.com

Pittsburgh, Nueva Zelandia, Sri Lanka, San Diego.

Estos lugares, lejanos unos de otros, se hilvanan por un dolor común que ha afligido a las comunidades de fe alrededor del mundo e incitado a Ameen Dalal, un niño musulmán de 11 años en Davie, a preguntarse “¿por qué?”

“Hemos tenido que explicarle que existe odio ahí afuera, y que la única forma de contrarrestarlo es si nos alzamos contra al odio”, dijo su madre, Tehsin Siddiqui, inmigrante pakistaní. Particularmente después de los ataques en dos mezquitas en Nueva Zelandia el 15 de marzo, que dejaron 51 muertos, “tenía muchas preguntas para entender el por qué. Le impedimos que leyera el periódico esa mañana, pero tuvimos que hablarle del tema”.

Este mes sagrado de Ramadán, que comienza el lunes y marca el inicio de la revelación del Corán al profeta Mahoma, familias musulmanas en el Sur de Florida ayunarán, orarán y nutrirán su espiritualidad en momentos que afrontan una ola de sentimientos antiislámicos. Y enseñarán a sus hijos que el arma para contrarrestar la intolerancia muy arraigada es el amor.

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Tehsin Siddiqui y su esposo Azhar Dalal, junto a sus tres hijos, Noor, Hamza y Ameen Dalal, en el Centro Islámico del Gran Miami, en Miami Gardens, el viernes 3 de mayo. AL DIAZ adiaz@miamiherald.com

“Les enseñaremos a nuestros hijos que la única manera de eliminar el odio es respondiendo con amor, afecto, caridad y enfatizando el bien que podemos hacer”, indicó Siddiqui, quien frecuentemente educa sobre la islamofobia y ha enfrentado burlas debido a su hiyab, el velo con el que cubren su cabeza las mujeres musulmanas religiosas.

Agregó que, si bien se nota el entusiasmo por las celebraciones del Ramadán, hay familias debatiendo si ir a las mezquitas a rezar y romper el ayuno diario debido a preocupaciones sobre su seguridad. “No hay pánico, pero sí nerviosismo”, confesó. “La gente siente que si sucedió en Nueva Zelandia, puede pasar aquí”.

Wilfredo Ruiz, director de comunicaciones del Consejo de Relaciones Americano-Islámicas (CAIR) en Florida, dijo que las mezquitas, escuelas y centros islámicos en la región han fortalecido sus sistemas de vigilancia y contratado más agentes de policía, entre otras medidas de seguridad que se tomarán durante el ramadán.

“La comunidad musulmana está altamente preocupada, no al extremo de considerar dejar a un lado sus rituales de Ramadán, pero sí convencida de que tiene que tomar medidas asertivas para la seguridad personal”, señaló Ruiz. “Lamentablemente, la situación en Florida no es muy buena ni cómoda. Las amenazas de bomba, la agresión, los incidentes y crímenes de odio siempre están presentes”.

Comunidad en alerta

CAIR Florida recibió el año pasado 870 denuncias de violaciones de derechos civiles a personas de fe musulmana. Su equipo legal presentó varias demandas en nombre de víctimas de discriminación en centros de trabajo y estudio, incluyendo casos en los que desafió “la discriminación racial de la comunidad por parte del gobierno, que continúa hostigándola durante los viajes”, informó la organización.

La cifra de casos aumentó 19 por ciento comparado al 2017, cuando gestionaron 729 quejas de derechos civiles en el estado.

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Los devotos musulmanes oran con humildad y profesan su credo en Miami. Se preparan para el Ramadán, el mes sagrado del calendario islámico. AL DIAZ adiaz@miamiherald.com

La retórica anti-inmigratoria e islamófoba en Estados Unidos, que surgió tras los atentados del 911 y se recrudeció durante el gobierno de Donald Trump, alarma a la colectividad musulmana local. Hace dos semanas, un hombre de Tamarac fue arrestado e imputado por dejar mensajes con amenazas e insultos racistas a varios legisladores en el Congreso, incluyendo la representante Rashida Tlaib, una de dos musulmanas elegidas a la Cámara el año pasado.


Olivia Cantú, directora de operaciones de Emgage Florida, un comité de acción política que apoya a candidatos pro derechos civiles, asevera que la islamofobia en el Estado del Sol “es una triste realidad de la que no se habla”.

“No es justo que toda una religión pague el precio por unos cuantos fanáticos”, dijo Cantú, una mexicana convertida al Islam que reside en Hialeah. “Existen muchos prejuicios aquí. Tengo amigas y amigos a los que no les han dado un trabajo por ser musulmán”.

Ya se ha acostumbrado a escuchar comentarios peyorativos en español a sus espaldas cuando lleva puesto el hiyab, de personas que desconocen que es hispana. Ella se voltea, les sonríe y utiliza el humor para desarmar a sus críticos.

“Me preocupa porque mi hija es la única musulmana en toda su escuela”, comentó.

Le ha inculcado a su niña de 11 años que responda “pacífica, amorosa y afectuosamente”, si otro menor se mofa de ella por sus creencias religiosas.

Derribar barreras

La actitud hostil hacia el islam y los musulmanes proviene, en parte, de los ataques del 11 de septiembre de 2001, perpetrados por 19 miembros de al-Qaida, un grupo terrorista islámico. Sin embargo, los principios del islam son la profesión de la fe, la oración, la limosna, el ayuno y la peregrinación a La Meca.

Con el advenimiento de las redes sociales, la retórica incendiaria antiislámica se ha vuelto más tóxica.

Una encuesta del Centro de Investigación Pew, que en 2017 recogió opiniones de los norteamericanos sobre nueve grupos religiosos, concluyó que 49 por ciento de los adultos en EEUU creen que al menos “algunos” musulmanes estadounidenses son anti-americanos.

Pero un 45 por ciento dijó que nunca habían conocido personalmente a un musulmán, según el sondeo. Fueron estos quienes expresaron mayores reservas acerca de los musulmanes y el Islam, mientras que los que sí conocen a un musulmán expresaron “puntos de vista algo más positivos”.

Precisamente con miras a desvanecer mitos y educar a las comunidades sobre su fe, la Coalición de Organizaciones Musulmanas del Sur de Florida (COSMOS) ha coordinado jornadas de puertas abiertas durante el mes de Ramadán, en las que se invita al público a compartir el iftar en las mezquitas, la opípara cena tradicional que pone fin a la abstención de ingerir alimentos.

“La Jornada de Puertas Abiertas de Ramadán es una oportunidad para que los no musulmanes aprendan sobre el Islam y la cultura musulmana, compartan el pan y construyan puentes”, explicó el vocero de COSMOS, Shabbir Motorwala. Este año, estos eventos gratuitos a lo largo de los condados Miami-Dade, Broward y Palm Beach cobran mayor relevancia “a la luz de la creciente retórica anti-musulmana e islamofobia en la nación”, destacó.

El imán Abdul Hamid Samra, del Centro Islámico del Gran Miami, en Miami Gardens, invitó el 7 de mayo a su mezquita a numerosos dignatarios, incluyendo la Fiscal federal para el Distrito Sur de Florida, el presidente de la Universidad de Miami, líderes cristianos y judíos, miembros de la Junta Escolar y el alcalde de Miami Gardens. Asimismo, tiene planeado otra jornada de puertas abiertas a finales de mes para feligreses hispanos de 21 iglesias, en su mayoría evangélicas.

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El imán Abdul Hamid Samra, del Centro Islámico del Gran Miami, durante un servicio religioso este viernes 3 de mayo en Miami Gardens. AL DIAZ adiaz@miamiherald.com

Samra recalcó la importancia de incorporar al currículo de las escuelas primarias y secundarias valores como el respeto a la dignidad de todas las personas. “Las instituciones educativas y gubernamentales deben apoyar una mejor comprensión de nuestra religión” dijo.

Tras la racha de tiroteos en centros de culto durante los últimos seis meses “todo el mundo siente el dolor, no solo una comunidad”, observó el clérigo musulmán.

“Entenderse y trabajar juntos es una necesidad”, predicó.

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El imán Abdul Hamid Samra, del Centro Islámico del Gran Miami, durante un servicio religioso este viernes 3 de mayo en Miami Gardens. AL DIAZ adiaz@miamiherald.com

‘Orgulloso de tu fe’

La doctora Aisha Subhani, médico de urgencias, se ha dado de bruces con el rostro de los prejuicios.

Una noche trabajaba la guardia en un hospital de Broward cuando un paciente se negó a recibir su cuidado médico, si bien era la única que podía hacerlo.

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La doctora Aisha Subhani, médico de urgencias nacida en Coral Gables de padres pakistaníes, junto a su esposo, Rehan Naqui, y sus hijos, una hembra de 16 años y dos varones de 12 y 10 años. AL DIAZ adiaz@miamiherald.com

“El paciente estaba enojado y agresivo, le dijo a las enfermeras que no quería ver a un médico musulmán porque los musulmanes son terroristas”, recordó Subhani, nacida en Coral Gables de padres pakistaníes.

A medida que su salud fue mejorando, la percepción del paciente cambió y terminó agradecido con ella.

Contactos directos con gente diferente parecen reducir los prejuicios, la polarización y la segregación, dicen los expertos.

“No puedes permanecer escondido. Hay que estar afuera para disipar todo temor o cualquier tipo de malentendido, para que la gente pueda entenderte a un nivel humano”, explicó la médico.

Ese es el mensaje que padres musulmanes inculcarán a sus hijos este Ramadán. “Deben estar orgullosos de su fe y su tradición, y estar dispuestos a compartirla con los amigos”, dijo Subhani, madre de una hija de 16 años y dos varones de 12 y 10 años.

El ambiente actual no les favorce, por lo cual los niños musulmanes experimentan más acoso escolar, dicen los padres. Una familia tuvo un incidente de bullying con su menor y fue resuelto tras comunicarse con los padres del niño hostigador.

De ahí la importancia de enseñarles la confianza en sí mismos y a no sentirse avergonzados por su fe, afirmaron los padres.

Esta es “una batalla cuesta arriba”, reconoció Siddiqui, la madre del pequeño de 11 años en Davie.

“Creo que todo ese odio es malo”, dijo su hijo Ameen, un ávido lector de periódico. “Necesitamos unirnos y manifestarnos contra ese odio. Tengo esperanza en el futuro”.

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Daniel Shoer Roth es un galardonado autor, biógrafo y periodista con 20 años en la plantilla de el Nuevo Herald, donde se ha desempeñado como reportero, columnista de noticias y actual productor de crecimiento digital. También es coordinador de AccesoMiami.com, una guía sobre todo lo que necesitas saber sobre Miami, asuntos legales e inmigración.
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