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Ganadores de competencia anual sobre espacios públicos buscan mejorar Miami de muchas formas

Un ganador del Public Space Challenge propone pintar las columnas de hormigón gris de Metrorail en colores del arco iris.
Un ganador del Public Space Challenge propone pintar las columnas de hormigón gris de Metrorail en colores del arco iris. THE MIAMI FOUNDATION

Las llamadas zonas muertas de Miami —esos espacios públicos miserables, abandonados y subutilizados— están a punto de renacer.

El lunes, se anunciaron los 12 ganadores de la competencia anual Reto del Espacio Público, de la Fundación Miami (Miami Foundation), y todos compartirán el premio de $250,000 en subvenciones para activar el potencial de lugares tirados al olvido. Estos visionarios locales presentaron planes relacionados con el tema de este año: mejorar la movilidad peatonal, y conectar a los barrios del Condado Miami-Dade, donde puede ser muy difícil caminar sin correr peligros.

Desde coloridas aceras hasta servicios de ferry desde la bahía, las ideas harán más fácil y divertido ir de un lado a otro, desde el sur de Dade hasta North Bay Village.

En Opa-locka, un nuevo Distrito de Luces iluminaría las aceras que están cerca del histórico Ayuntamiento, y proyectaría poemas de los residentes de la ciudad en el pavimento. De igual modo, Miami celebraría una serie de seminarios de poesía en la primavera que tendrían como tópicos la democracia, la seguridad pública, el transporte y la infraestructura. El Centro de Desarrollo Comunitario de Opa-locka planea modernizar los faroles que hay en la calle para iluminar áreas oscuras y darle a la población que vive allí “un sitio publico para expresar sus ideas que podría dar un orgullo cívico” e inspirar a poetas principiantes.

La ciudad de Miami Lakes piensa ampliar el sendero de recreación y de bicicletas de la calle 170 del NW, cubriendo el asfalto con pintura luminiscente, y llamarlo el MiGlo Trail.

“Senderos similares existen en Holanda, Polonia, Australia, y Singapur”, dice la propuesta. “Queremos cambiar el concepto de un sendero tradicional y convertir a Miami Lakes en la primera ciudad en traer este tipo de proyecto al sur de la Florida”.

Los Amigos del Commodore Trail quieren mejorar la seguridad del paseo de cinco millas prácticamente abandonado, que va desde el viaducto Rickenbacker, atraviesa Coconut Grove y llega hasta Cocoplum Circle. Una de las zonas más peligrosas es donde la autopista Ingraham se conecta con Douglas Road. Limpiar el exceso de vegetación e instalar barreras de plástico podría ayudar a los peatones y ciclistas a protegerse del intenso tráfico.

De forma similar, una idea que consiste en pintar los cruces de cebra de las escuelas con diseños relacionados con Miami y que correspondan con la personalidad de cada comunidad e historia podría embellecer las zonas escolares.

Entre otros proyectos que ya han sido aprobados se encuentran un muelle flotante que extendería el paseo que está debajo del viaducto MacArthur; un servicio de ferries desde la biblioteca de Palmetto Bay hasta el downtown de Miami; bancos en paradas de autobús en La Pequeña Habana, donde muchos residentes dependen del transporte público, pero no tienen donde sentarse y descansar; un sendero natural urbano que conecte las islas de North Bay Village; y mejorar el acceso de los peatones y de los ciclistas al Hidden Lake en el suroeste de Miami-Dade.

“Nuestros residentes han dado un paso al frente y nos ayudan a imaginar de qué forma podríamos movernos en nuestra comunitad, a la vez que han presentado soluciones para mejorar todo”, dijo Dawn Shirreffs, director de asuntos públicos de The Miami Foundation.

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