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Hialeah es más cubana que la Pequeña Habana. Eso descubrieron miamenses que no la conocen

Participantes del tour organizado en honor del Mes de la Herencia Hispana sacan fotos en el Leah Arts District en Hialeah.
Participantes del tour organizado en honor del Mes de la Herencia Hispana sacan fotos en el Leah Arts District en Hialeah.

En un domingo reciente, un escenario poco llamativo tuvo lugar en Miami: un autobús turístico dio vueltas por la ciudad, trasladando a personas con cámaras de foto. Pero había algo que no encajaba. Las personas en el autobús, alrededor de 20 en total, no eran turistas recién llegados, sino residentes de Miami desde hace mucho tiempo. Y en lugar de sitios de interés megapopulares como Wynwood o Miami Beach, el autobús transitó por barrios que normalmente quedan fuera del circuito turístico: Hialeah y Doral.

El propósito del tour —organizado por la Oficina de Convenciones y Visitantes de Miami— era festejar el Mes de la Herencia Hispana recorriendo comunidades latinas en partes de la ciudad desconocidas por residentes no hispanos.

La que dirigió el tour el domingo fue Corinna Moebius, una antropóloga cultural que ha organizado recorridos a pie en la Pequeña Habana durante más de una década (“Tendrás que cambiar tu marca”, sugirió una de las participantes del tour de Hialeah con una sonrisa).

Moebius dijo que el objetivo del día era ilustrar el carácter complejo y mutable de la herencia hispana, que se basa en influencias culturales de muchas partes del mundo. Usando una metáfora del etnólogo cubano Fernando Ortiz, Moebius explicó que la diversidad cultural de Miami muestra cómo la herencia hispana se parece al ajiaco, el guiso típico de Cuba, Colombia y Perú.


“[Ortiz] dijo que es como si tuvieras la yuca, que es evidencia de la herencia africana; tienes algunas de las verduras y condimentos asociados con el patrimonio indígena; tienes algo de la carne asociada con la herencia española. Y todos esos ingredientes están presentes y mantienen su forma, pero también se cocinan y se mezclan constantemente para crear algo nuevo”, dijo Moebius. “Y siempre va cambiando a medida que entran nuevos sabores”.

La primera parada del tour de Hialeah fue el sitio de su punto de encuentro: el hipódromo de Hialeah Park. En el complejo de casi 100 años ya no se organizan más carreras de caballos, pero los animales no han desertado las premisas por completo: sigue habiendo una gran bandada de flamencos viviendo en el centro de la pista. (“Han estado aquí desde 1930”, señaló un empleado del parque. “Y no dejen que nadie les diga que los mantenemos como rehenes a los flamencos. No es verdad”).

En el autobús, Moebius comenzó el tour recordando a los participantes la importante influencia cubana en Hialeah, que viene a ser la ciudad norteamericana con el mayor porcentaje de residentes cubanos y cubanoamericanos en el país. “A menudo pensamos en La Pequeña Habana como el lugar cubano”, dijo. “Pero en realidad es Hialeah la que tiene una identidad cultural cubana muy, muy fuerte”.

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Participantes del tour organizado en honor del Mes de la Herencia Hispana pasean por el Opa Locka Hialeah Flea Market. Lautaro Grinspan

La primera parada de la gira fue el Rincón de San Lázaro, una iglesia en East 4th Avenue dedicada principalmente, como lo indica su nombre, a la veneración de San Lázaro, a quien se atribuyen facultades de curación.

Pero como Moebius se apresuró a señalar, este no se trataba del “San Lázaro de la Biblia”, sino de una “comprensión cubana única de él”, que sincretiza al santo con la deidad sanadora yoruba Babalú-Ayé. Las influencias africanas, explicó Moebius, son comunes en la cultura religiosa cubana.

“Aquí es donde comienzas a ver la mezcla de tradiciones españolas y africanas”, dijo. “Y eso es en lo que me quiero centrar en este tour. Quiero que pensemos en cómo nada se queda fijo, todo es fluido. [...] Aquí en Miami, siempre estamos aportando algo nuevo a esa mezcla”.

Los participantes del tour luego recorrieron el Leah Arts District, una versión modesta de Wynwood, que el concejal local Paul Hernández ayudó a fundar en 2015.


“He estado viviendo aquí durante 10 años y nunca he pasado por acá”, dijo Jim Yu, presidente del departamento de Idiomas del mundo de Miami Dade College. “Creo que sería genial para nuestros estudiantes, y muchos estudiantes son locales, hacer cosas como esta porque muchos de ellos no están familiarizados con el patrimonio cultural de la zona”.

Un cambio de escena más tarde, el grupo se encontró paseando por el extenso Opa Locka Hialeah Flea Market, un mercado de pulgas con de 400 puestos. “Supongan que quieren comprar dientes chapados en oro y un pájaro cantor y una nueva transmisión y algunas obras de arte de diferentes partes del mundo”, dijo Moebius. “Podrían conseguirlo todo en el mercado de pulgas de Hialeah”.

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La guía turística Corinna Moebius señala una botánica en el Opa Locka Hialeah Flea Market. Lautaro Grinspan

Entre los puestos que señaló Moebius había una botánica cubana que ofrecía flores y plantas sagradas, servicios espirituales y lecturas de caracoles.

“Hay muchas tiendas espirituales en Hialeah que venden artículos relacionados con las religiones afrocubanas”, dijo. “Hay un montón de tradiciones espirituales de América Latina que forman parte del sur de Florida”.

Para Kerri McDowell, residente de Miami Beach, el recorrido fue una experiencia reveladora.

“Soy originaria de California y no sé tanto acerca de la cultura local como debería”, dijo. “Y realmente siento que necesito saber más sobre la ciudad en la que vivo. Es por eso que estoy aquí“.


Este fue el segundo año consecutivo que la Oficina de Convenciones y Visitantes de Miami organizó un tour guiado para el Mes de la Herencia Hispana. El año pasado, las barrios incluidos en el tour fueron la Pequeña Habana y Allapattah.

Cerca del final del tour del domingo, el grupo se detuvo para almorzar en Mondongo, un restaurante colombiano en Doral. Muchos probaron el ajiaco por la primera vez.

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Lautaro Grinspan is a bilingual reporter at the Miami Herald and el Nuevo Herald. He is also a Report for America corps member. Lautaro Grinspan es un periodista bilingüe de el Nuevo Herald y del Miami Herald, así como miembro de Report for America.
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