Finanzas

La Bolsa repunta y el Tesoro alista rescate

Optimismo en Wall Street.
Optimismo en Wall Street. AP

Impulsado por la mayor intervención estatal en el sistema bancario desde la Gran Depresión y medidas igualmente significativas en Europa, los mercados bursátiles escenificaron el lunes una de las alzas más pronunciadas de la historia.

El Departamento del Tesoro, en su medida más fuerte hasta el momento, debe anunciar este martes un plan para invertir un máximo de $250,000 millones en bancos, según autoridades. También se espera que Estados Unidos garantice durante tres años la nueva deuda emitida por los bancos, una medida para alentar a las instituciones bancarias a reanudar los préstamos entre ellos y a los clientes, dijeron funcionarios.

Y la Corporación Federal de Seguro de Depósitos (FDIC) ofrecerá una garantía ilimitada a los depósitos bancarios en cuentas que no generan interés --generalmente las de las empresas--, lo que coloca al país en línea con varios países europeos que han implementado esta garantía general.

El Promedio Industrial Dow Jones aumentó el lunes 936 puntos --11 por ciento-- la mayor alza en un día en el mercado estadounidense desde los años 30. Esa alza se sintió en todo el mundo: en París y Fráncfort las acciones disfrutaron de su mayor aumento en un día, en respuesta a noticias de paquetes multimillonarios de rescate de los gobiernos francés y alemán.

Henry Paulson, secretario del Tesoro, presentó el plan a los líderes bancarios de nueve países en una reunión el lunes por la tarde, informaron autoridades. Paulson les dijo básicamente que tendrían que aceptar la inversión del gobierno por el bien del sistema financiero estadounidense.

De los $250,000 millones la mitad se inyectará a nueve grandes bancos, entre ellos Citigroup, Bank of America, Wells Fargo, Goldman Sachs y JPMorgan Chase, dijeron funcionarios. La otra mitad se inyectará en bancos menores e instituciones de ahorro y préstamos.

El presidente Bush planea anunciar las medidas en la mañana del martes después de una semana en que la confianza desapareció de los mercados financieros mientras la crisis se extendía a todo el mundo y los gobiernos buscaban desesperados remedios para atajar el contagio. El objetivo es reducir la severidad de una recesión que ha llegado a considerarse inevitable.

Durante el fin de semana, los bancos centrales inundaron el sistema con miles de millones de dólares, lanzando por la ventana medidas más conservadoras en favor de algunas muy dinámicas que las autoridades idearon para tratar de reanimar el mercado de crédito.

El plan del Tesoro ayudaría a que Estados Unidos se ponga al mismo nivel de Europa en lo que se ha convertido en una carrera para asegurar a los inversionistas que sus bancos no quebrarán, o que otros países no ofrecerán rescates alternos y con ello atraer depósitos bancarios o capital de inversión.

"Los europeos no sólo ofrecieron un plan a seguir, sino que nos obligaron a hacerlo'', dijo Kenneth S. Rogoff, profesor de Economía de la Universidad de Harvard y asesor de John McCain. ‘‘Estamos tratando de evitar una carnicería generalizada del sistema financiero''.

En el proceso, dijeron Rogoff y otros expertos, el gobierno cambia sustancialmente el panorama financiero en formas que hace sólo unas semanas hubieran sido inimaginables: la nacionalización parcial del sector y hacer de Washington el garante máximo de la banca estadounidense.

Pero el ritmo de la crisis ha impulsado estas medidas, y fisuras ocurridas en países tan lejanos como Islandia, que sufrió un colpso bancario generalizado, persuadió a las autoridades a tomar medidas más enérgicas que las contempladas anteriormente.

"Durante el fin de semana, pensé que el final sería pésimo'', dijo Simon Johnson, ex jefe de economistas del Fondo Monetario Internacional. "Pero ya no estamos al borde del abismo''.

La garantía sobre la deuda bancaria es similar a la anunciada el lunes por varios países europeos y tiene por fin destrabar los préstamos interbancarios. Los bancos han restringido severamente estos préstamos --considerados cruciales para el funcionamiento adecuado del sistema financiero y la economía en general-- porque temen que no les pagarán si un prestatario cae en problemas.

Pero las autoridades dijeron que esperan que garantizar nuevas deudas tendría un efecto todavía más amplio que una garantía a los préstamos interbancarios porque también debe estimular los préstamos a las empresas.

Otra parte del plan de gobierno es ampliar el seguro a los depósitos bancarios para cubrir a todos los pequeños negocios. Las autoridades normativas federales han notado recientemente que los clientes de pequeños negocios, que tienden a tener saldos por encima de los límites federales de seguro, estaban sacando su dinero de bancos debilitados y moviéndolos a bancos mayores y más estables.

El Congreso ya había aumentado a $250,000 el seguro de la FDIC anteriormente este mes, lo que cubre aproximadamente al 68 por ciento de los pequeños negocios, según cálculos de Oliver Wyman, una firma de asesoría de servicios financieros. Las nuevas reglas cubren al 32 por ciento restante.

"Asegurar una cantidad ilimitada de depósitos no soluciona el problema real, pero reduce la amenaza de quiebras'', dijo Jaret Seiberg, analista de política financiera del Stanford Group en Washington.

La recapitalización de los bancos tiene sus riesgos, advirtieron varios expertos, que mencionaron el ejemplo de Gran Bretaña, que anunció su programa la semana pasa e inyectó su primer capital a tres bancos el lunes.

Las acciones de los bancos recién nacionalizados --Royal Bank of Scotland, HBOS y Lloyds-- se desplomaron el lunes a pesar del alza de las acciones bancarias en otros países, porque el gobierno redujo el valor de los accionistas.

Sin embargo, la estrategia de Paulson fue respaldada por legisladores como el senador Charles Schumer, demócrata por Nueva York, quien dijo que prefería la inyecciones de capital a comprar activos hipotecarios abrumados, una propuesta que el Tesoro defendió con fuerza antes de cambiar de opinión.

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