Finanzas

Limitan el alcance de agencia supervisora

Cediendo terreno en medio de una oposición cada vez mayor del sector empresarial, el gobierno del presidente Barack Obama señaló el miércoles su disposición de eximir a minoristas, agentes inmobiliarios, abogados y concesionarios de autos de la supervisión de la Dirección de Protección Financiera del Consumidor (CFPA).

Timothy Geithner, secretario del Tesoro, declaró al Congreso que apoya un plan del representante demócrata Barney Frank que reduce la autoridad de la nueva entidad supervisora. Sus señalamientos garantizan que los legisladores seguirán adelante con el proyecto de ley de reforma financiera, menos ambicioso que el plan que Obama propuso en junio.

‘‘Hay muchas formas de asegurar que no tengamos una autoridad con demasiado poder, algo que sería negativo'' para la competencia empresarial, declaró Geithner a la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara.

La entidad propuesta es la pieza principal de una iniciativa de Obama para cambiar el sistema normativo que contribuyó a la crisis financiera del año pasado. Entre sus prioridades está crear una entidad normativa separada que abarque a varios sectores para defender a los consumidores del fraude y el abuso financieros.

El sistema en funciones se centra en bancos y no supervisa a una amplia gama de servicios financieros.

Frank, el demócrata liberal de Massachusetts que preside la Comisión de Servicios Financieros de la Cámara, fue un fuerte defensor del plan de Obama inicialmente. Sin embargo, a medida que han pasado las semanas, lo que ha dado tiempo al sector financiero para lanzar una campaña de cabildeo multimillonaria para eliminar el proyecto de ley, los demócratas conservadores se unieron a los republicanos para cuestionar si este tipo de entidad pesaría demasiado sobre los bancos y los negocios locales.

Frank respondió esta semana con una propuesta que incluye una exención general para los minoristas y otros sectores, aunque ofrezcan crédito al consumidores y planes de pago a plazos. Sin embargo, estas empresas quedarían sujetas de las leyes de crédito vigentes, como la Ley de Veracidad en los Préstamos.

El plan de Frank también desecha la exigencia del gobierno de que las compañías ofrezcan productos financieros normados. Obama quería asegurar que los préstamos de bajo riesgo, como hipotecas a 30 años de tasa fija, pudieran competir con productos más avanzados y costosos.

Además, el plan de Frank no exige que las entidades que emiten préstamos tomen medidas razonables para asegurar que su comunicación con los clientes no sea engañosa. Esto podría colocar a los bancos en la "insostenible posición de determinar si los consumidores comprenden los productos y servicios que se ofrecen'', dijo Frank en un resumen de la propuesta.

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