Finanzas

El etanol: ¿solución o carga pesada?

UN EMPLEADO de una agencia de alquiler de autos llena con etanol el tanque de combustible de un Chevrolet Impala, en esta imagen de archivo en Georgetown, en Washington.
UN EMPLEADO de una agencia de alquiler de autos llena con etanol el tanque de combustible de un Chevrolet Impala, en esta imagen de archivo en Georgetown, en Washington. Getty Images

Una disyuntiva empaña hoy el panorama del que se consideraba el combustible que salvaría al mundo de la crisis energética: ¿Representa el futuro, un producto que genera empleo y aumentará la capacidad energética de Estados Unidos? ¿Es más bien una carga innecesaria para el contribuyente, que hace que suban los precios de los alimentos?

En Washington hay hoy una actitud bastante ambivalente hacia ese combustible, hasta hace poco considerado intocable.

Con la ayuda de subsidios, incentivos y de un fuerte grupo de cabilderos, la industria del etanol explotó en la última década. Sin embargo, crece el escepticismo a la luz de las fluctuaciones de los precios y de una campaña en la que se cuestiona esa industria.

"Como se acostumbra a decir, si no estás sentado en la mesa, estás en el menú'', comentó Tom Buis, director ejecutivo de Growth Energy, una organización fundada en el 2008 para promover los interesas de la industria del etanol.

En juego están miles de millones de dólares en créditos fiscales para las compañías de etanol que vencen a fin de año y una revisión de la Agencia de Protección Ambiental que podría derivar en un aumento en el etanol que se usa en los tanques de combustible de los automóviles.

Buis dice que antes nadie cuestionaba al etanol, pero que ahora cuesta más convencer a un público y un Congreso escépticos de que el etanol merece recibir dinero del gobierno.

Hay claros indicios de que el Congreso está reconsiderando la asignación de fondos a una industria que, según algunos sectores, a esta altura ya debería valerse por sí misma.

"Se supone que después de 30 años (de subsidios e incentivos gubernamentales) deberían subsistir por sus propios medios'', expresó Scott Faber, cabildero de la Asociación de Productores de Comestibles, que representa a compañías alimenticias que dicen que los precios de sus productos subieron por el uso de etanol.

La Asociación es parte de un creciente número de firmas, ganaderos, grupos ambientalistas y empresas petroleras que han gastado millones de dólares en años recientes en campañas para denunciar que el éxito del etanol llega a costa de los productos alimenticios.

Aducen que cada vez se produce más maíz para etanol y que esto hace que los alimentos para animales resulten más caros, suban los precios de los comestibles y se destruya la tierra.

El uso de maíz para etanol es particularmente perjudicial para la industria ganadera, que emplea el maíz como alimento del ganado.

La industria del etanol niega tener un impacto significativo en los precios de los alimentos y afirma que los precios del maíz afectan un pequeño porcentaje del dinero que se gasta en la tienda de alimentos.

  Comentarios