Finanzas

La falta de trabajo sube el riesgo de embargos

La crisis laboral está poniendo a más estadounidenses en peligro de perder sus hogares.

Una de cada 10 familias ha dejado de hacer al menos un pago de su hipoteca, y más de 2 millones de viviendas han sido reposeídas desde el comienzo de la recesión. Pocos esperan que las cosas mejoren hasta que las compañías comiencen a contratar de nuevo de manera estable y los despidos disminuyan.

Y, aunque el jueves trajo una buena noticia --un modesto declive en el número de estadounidenses que solicitan beneficios de desempleo por primera vez en un mes--, la cifra es demasiado alta todavía para bajar el índice de desempleo.

De modo que la crisis de la vivienda continúa, aun cuando la tasa promedio de una hipoteca de 30 años bajó de nuevo esta semana a una cifra récord del 4.36 por ciento.

"En última instancia, la historia del problema de la vivienda, ya sea moras, ventas de casas o inicio de construcciones nuevas, es la historia del desempleo'', dijo Jay Brinkmann, principal economista de la Asociación de Bancos Hipotecarios.

Este es apenas uno de los problemas que enfrenta el jefe de la Reserva Federal Ben Bernanke, quien va a hablar el viernes en una muy esperada conferencia en Jackson Hole, Wyoming. La Reserva Federal ha agotado en gran medida sus posibilidades de electrificar la economía.

Apenas un punto por debajo del 10 por ciento de los propietarios de viviendas estaban en mora de al menos un pago de hipoteca hasta el 30 de junio, según un informe trimestral sobre moras publicado por el grupo comercial de Brinkmann. Eso es más del doble del nivel existente antes de la recesión.

El porcentaje de prestatarios de hipotecas que reciben noticias de ejecución hipotecaria bajó ligeramente con respecto al trimestre anterior, la primera baja en cuatro años. Y el porcentaje de préstamos que recibían su primera noticia de ejecución hipotecaria también bajó.

Pero varios expertos afirman que la situación está empeorando. Julio fue el peor mes de que se tiene noticia para las ventas de nuevas viviendas, y el peor en 15 años para ventas de viviendas ocupadas previamente.

La oferta de casas sin vender en el mercaso sigue aumentando. Al mismo tiempo, el creciente número de ejecuciones hipotecarias sigue haciendo bajar el precio de la vivienda y ahuyentando del mercado a vendedores y compradores potenciales.

Más de 2.3 millones de viviendas han sido reposeídas por los prestamistas desde que comenzara la recesión en diciembre del 2007, según el servicio de listado de ejecuciones hipotecarias que prepara RealtyTrac Inc. Además, 6 millones más caerán en ejecución hipotecaria en los próximos tres años, según algunos cálculos.

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