Finanzas

Supermercados Aldi a la conquista del sur de la Florida

Aldi es parte del imperio alemán de víveres propiedad de la familia Albrecht, que 
también es dueña de Trader Joe's en Estados Unidos.
Aldi es parte del imperio alemán de víveres propiedad de la familia Albrecht, que también es dueña de Trader Joe's en Estados Unidos.

¿Quiere dejar sus Diet Pepsi, Cheerios, Smucker's Jam y la mayoría de los alimentos de marca a cambio de ahorrar hasta 40 por ciento en la factura de víveres?

Para los que consideran que tienen que ceñirse a un presupuesto, la llegada al sur de la Florida de la cadena de tiendas de víveres Aldi podría ser justamente el alivio necesario en en esta situación económica.

La tienda de poco surtido, que vende casi exclusivamente sus propias marcas en un ambiente sin lujos, abrirá en noviembre y diciembre sus tres primeros centros en la Florida.

Las tiendas en Pembroke Pines, Deerfield Beach y Lauderdale Lakes marcan el inicio de la ampliación de Aldi en el sur de la Florida y la continuación de su primer paso en el estado en el 2008. A Miami-Dade le tocará el próximo año, con siete tiendas en Cutler Bay, Miami Gardens y Delray Beach.

Aunque no es probable que la llegada de Aldi marque un giro radical en los hábitos de compra de víveres en el sur de la Florida, ofrecerá una alternativa.

"Atraen al consumidor que busca lo básico a muy buenos precios'', dijo Neil Stern, socio mayoritario de McMillanDoolittle, firma asesora de ventas minoristas con sede en Chicago. "En una situación económica difícil, la gente está más inclinadas a intentar cualquier cosa para ahorrar dinero''.

Los minoristas han visto resurgir marcas privadas durante la recesión y Stern considera que Aldi se beneficia de esa tendencia. "Su mensaje se entiende bien en tiempos difíciles''.

Aldi es parte del imperio alemán de víveres propiedad de la familia Albrecht, que también es dueña de Trader Joe's en Estados Unidos. La familia trajo Aldi a Estados Unidos en 1976 y ha crecido a más de 1,100 tiendas en el Medio Oeste y la costa Este. Las ofertas, que son hasta 20 por ciento más baratas que en Wal-Mart, es lo que crea lealtad.

Gustavo Llamas compró regularmente en Aldi en Chicago durante finales de los años 80 y 90, cuando él y su esposa eran estudiantes y tenían poco dinero.

"No he ido a una [Aldi] en 10 años, pero aún recuerdo las buenas ofertas'', dijo LLamas, de 45 años, que ahora vive en Doral. "Lo que era agradable era conseguir un buen precio sin tener que comprar grandes cantidades como en Costco o Sam's Club''.

Cuando la segunda fase de tiendas abra el año próximo en Miami-Dade, Llamas dice que volverá a comprar en Aldi.

Pero a los clientes que que no conocen la cadena les costará un tiempo acostumbrarse.

Los clientes de Aldi tienen que pagar 25 centavos por el carrito de compras, que se les devuelve al salir de la tienda. La idea es reducir el trabajo necesario para evitar que se pierdan los carritos.

La tienda es más o menos del mismo tamaño que un Walgreen's. Con sólo cuatro o cinco pasillos, el diseño es todo eficiencia para clientes y empleados. Sólo hay unos 1,400 artículos, en comparación con alrededor de 40,000 en un supermercado normal.

No hay pan recién horneado, farmacia ni se ofrecen servicios bancarios. Pero tienen carne, frutas y vegetales frescos. Los clientes pagan con tarjetas de débito o efectivo, pero no con cheque.

Lo que se encuentra allí son los artículos y tamaños más populares que compra el consumidor promedio. En vez de una docena de marcas y envases diferentes de mostaza, Aldi tiene una.

"Sabemos que no somos el lugar donde se puede comprar todo'', dijo Bob Schmalz, director de operaciones de Aldi en la Florida. "Aquí no se puede encontrar de todo''.

Pringles es una de las pocas marcas que se ven regularmente. La razón es que Aldi no pudo fabricar un producto comparable. Pero hay especiales semanales de marcas a nivel nacional, como ofertas de Post Shredded Wheat, queso Laughing Cow y comida para gatos Friskies.

La selección se basa en las propias marcas de Aldi, como jugos Nature's Nectar y papitas Clancy's. En lugar de la bebida energético Red Bull, tienen Red Thunder por alrededor de un tercio del precio. El cereal Fit & Active Vitality Cereal with Red Berries se parece asombrosamente al Special K with Red Berries. A sólo $2.30 por 12 onzas, el equivalente de Aldi cuesta $1 o $2 menos.

La falta de marcas famosas y la selección limitada no atrajo a Kristy Kennedy, quien probó comprar en Aldi cuando vivía en Greensboro, Carolina del Norte. Kennedy no piensa regresar.

"Soy una compradora muy exigente'', dijo Kennedy, de 26 años, quien se mudó a Miami recientemente. "Yo soy muy leal a mis marcas. Mi ketchup tiene que ser Hunt y mi mayonesa Hellmann. Si no reconozco la marca no sé si es buena''.

La concepción simplificada de Aldi significa que todo se muestra en cajas abiertas unas encimas de otras. Los clientes tienen que empacar sus propias compras, usando bolsas traídas de casa u otras que pueden comprar por 7 u 11 centavos.

Como parte de su esfuerzo por una eficiencia máxima, las horas de compra son más limitadas que en la mayoría de las tiendas de víveres. El horario es de 9 a.m. a 8 p.m. de lunes a sábado y 10 a.m. a 7 p.m. los domingos.

Además, las tiendas sólo tienen sólo tres o cuatro empleados. Aldi está contratando a unos 50 empleados para sus primeras tres tiendas.

"Lo más importante es tratar de ahorrar en gastos para reflejar esos ahorros en precios bajos al consumidor'', dijo Schmalz.

Aldi se ido adentrando poco a poco hacia el sur en la Florida desde que abrió su primera tienda en Sanford en septiembre del 2008. En los últimos dos años Aldi ha crecido a 41 tiendas en la Florida, que se concentran en la zona central.

Las primeras 10 tiendas en camino en el sur de la Florida son sólo el principio de planes de ampliación a largo plazo. Aldi está buscando activamente puntos adicionales, así como un centro de distribución para la región.

Pero incluso en un mercado como Tampa/St. Petersburg, con 7 tiendas, Aldi tiene una participación de mercado de menos del 1 por ciento, según The Shelby Report, una publicación del sector.

"Su impacto no es generalmente importante'', dijo Lorrie Griffith, directora de The Shelby Report. "Se van robando poco a poco clientes de otras tiendas. No creo que su inauguración vaya a arruinar a nadie''.

El presidente ejecutivo de Winn-Dixie, Peter Lynch, dijo que sus tiendas en el área de Orlando tuvieron un descenso inicial de ventas de entre $2,000 y $7,000 cuando Aldi puso el pie en ese mercado. Pero no los considera una amenaza a largo plazo.

"Ellos tienen un impacto en nosotros y en todos los demás'', dijo Lynch. "Hay muchos de estos mercados periféricos. Ellos se dirigen más bien a los que quieren comprar muy barato''.

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