Finanzas

Divide y vencerás, un negocio de optimizar el espacio

El año pasado, Rodrigo Burgos y su actual socia Neydy Gómez fueron despedidos de sus respectivos trabajos en los que llevaban años. Las compañías donde trabajaban pasaron por una reestructuración que los dejó fuera de la nómina.

“Coincidimos en que no queríamos buscar más un empleo corporativo, sino que debíamos trabajar en nuestro propio negocio”, destacó Gómez, de 42 años, publicista nacida en México, quien trabajó por años en compañías de mercadeo y publicidad en Ciudad de México, Toronto y, por último, en Miami en Crispin Porter + Bogusky.

Burgos, por su parte, pertenece a la segunda generación de una familia que fundó y opera en Chile, Oxford, una marca líder en ventas de equipo y servicios para bicicletas. En 1999 vino a Estados Unidos a cursar una maestría en administración de negocios en Boston University y así aplicar sus conocimientos en el negocio familiar. Sin embargo, el regreso no ocurrió.

Burgos fue empleado por Visa, Inc., donde inició su carrera corporativa en Estados Unidos. Llegó a ocupar el cargo de vicepresidente de innovación de mercadeo e iniciativas estratégicas. En el 2013, no obstante, después de 12 años, tuvo que dejar el trabajo, debido a que también esta compañía decidió reestructurar su plantilla.

Al comienzo, Burgos y Gómez, a quien conoció a través de su esposo, quien fue compañero de trabajo en Visa, sabían que querían algo propio, pero no estaban seguros qué tipo de negocio emprender.

“En esa búsqueda nos encontramos con varios negocios que estaban a la venta y también con la posibilidad de adquirir una franquicia”, comentó Burgos, de 44 años.

Se decidieron por la segunda opción y contrataron los servicios de un “broker” de franquicias que les ayudara a explorar las diferentes posibilidades.

“La elección fue dispendiosa. Descubrimos que las franquicias disponibles son innumerables, existen para cualquier tipo de servicios, desde limpiar ductos de ventiladores de cocinas, hasta de ‘money mailer’ o especialistas de envío de cupones de descuento por correo”, explicó.

Después de estudiar las ventajas y desventajas de 12 negocios llegó el momento de la elección. Gracias la inclinación natural de Gómez por la organización en el hogar y a la necesidad de Burgos, chef aficionado, de encontrar todos los ingredientes a mano y de poder guardar en perfecto orden los utensilios de cocina, la decisión fue fácil cuando les ofrecieron la franquicia de ShelfGenie, una compañía, que entre sus lemas figura “Divide y conquistarás”.

Fundada en Richmond, Virginia, en el 2000, ShelfGenie se especializa en un sistema de gavetas y estantería que se adapta a muebles existentes de cocina, baño, clósets, barcos o oficinas, entre otros, para sacarle el máximo provecho al espacio y brindar un acceso fácil y mejor organización de los útiles y accesorios que hacen parte de la vida diaria.

La compañía ha expandido sus servicios a todo el país y a Canadá. A Burgos y a Gómez los estimularon también las estadísticas que les presentaron. De acuerdo con Freedonia Group, una compañía líder en estudio de mercados a nivel internacional, se proyecta que la industria de los productos de organización en el hogar se incremente en un cuatro por ciento anualmente hasta el 2017, hasta llegar a ser una industria de $9.4 billones en el país.

“Compramos la franquicia con nuestros ahorros, hay algunas que cuestan desde $30,000 o $40,000, hasta algunas que valen millones”, dijo Gómez, quien no precisó el costo de ShelfGenie, pero que fue menos de $100,000.

En marzo de este año adquirieron la franquicia de las áreas de Dade y Monroe. Hasta entonces la compañía funcionaba desde Atlanta, sin representantes en el sur de la Florida.

“Precisamente, tuvimos que viajar a Atlanta, donde recibimos un entrenamiento intensivo durante 10 días. Aprendimos desde el diseño de los espacios para sacarles el mayor provecho, a tomar las medidas, aplicar las diferentes soluciones, las tendencias del mercado hasta conocimientos de instalación y carpintería”, resumió Burgos.

Una ventaja que le encontraron al negocio es que no hay que invertir en talleres, ni oficinas. Los negocios y las citas de visita a los clientes las hacen desde su casa. Con las medidas y los planos; los muebles se fabrican por orden especial en talleres de la compañía en Carolina del Norte.

“Publicamos anuncios en los periódicos comunitarios y a través del correo directo, además del website de la compañía y así nos empezaron a contactar los clientes”, contó Gómez.

Su equipo en Miami creció. Ya cuentan con tres carpinteros instaladores y tres diseñadores, incluidos ellos dos.

“Tuvimos un buen comienzo, especialmente entre personas mayores, quienes encuentran en estas soluciones de almacenamiento una mayor comodidad al realizar las actividades de su vida diaria. Todo varía, pero en general tenemos un promedio de cinco clientes a la semana a quienes visitamos para prestarle los servicios”, dijo Gómez.

Su meta es crecer y para el próximo año triplicar las ventas.

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