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Protégete de estas 7 estafas

Lo que convierte en tan exitosos a los estafadores modernos es su habilidad para idear nuevos planes tan pronto como los anteriores son desacreditados.
Lo que convierte en tan exitosos a los estafadores modernos es su habilidad para idear nuevos planes tan pronto como los anteriores son desacreditados. ShutterStock

Las amenazas nuevas y vertiginosas que pueden engañar hasta los más enterados, robando nuestro dinero e identidades. Te brindamos consejos expertos de cómo puedes protegerte. Por ahora, la mayoría de nosotros ha aprendido a ignorar los correos electrónicos no solicitados de personas que dicen ser príncipes nigerianos en busca de inversores. Y también es probable que sepamos rechazar una oferta digital emergente para una vacación baratísima a cambio de nuestra información bancaria. Pero saber esto no cambia el hecho de que sigues siendo el blanco de fraudes.

Lo que convierte en tan exitosos a los estafadores modernos es su habilidad para idear nuevos planes tan pronto como los anteriores son desacreditados. Y, desafortunadamente, la tecnología digital de hoy en día solo les ha dado más oportunidades a los timadores que están listos a estafarnos.

“El impacto de la nueva tecnología en las estafas y fraude es inconmensurable”, dice Eva Velasquez, Presidente y CEO del Centro de Recursos contra el Robo de la Identidad, en San Diego. “La Internet ha aumentado el acceso a increíbles cantidades de información sobre víctimas potenciales y les ha facilitado más que nunca a los estafadores de todo el mundo elegir a sus víctimas de manera anónima y engañosa”.

Aquí, nuestra guía especializada con los ardides más recientes: cómo identificarlos y cómo evitarlos de manera proactiva.

1. Suplantación de identidad por SMS y suplantación de identidad en general

Cómo funciona: Con el reemplazo de las líneas fijas por los teléfonos celulares y los mensajes de texto superando a los correos electrónicos, la mayoría de los estafadores se están pasando a los dispositivos móviles para cometer sus delitos. Una estrategia común consiste en el smishing, una suplantación por SMS, una variación de phishing o suplantación de identidad (el uso del correo electrónico para engañarte y hacerte compartir información personal). Esta versión utiliza la tecnología SMS (que significa “servicio de mensaje corto”, comúnmente conocido como mensaje de texto).

Obtienes un mensaje de texto falso, donde te dicen que hay un problema con una de tus cuentas financieras. O, tal vez, un mensaje donde ofrecen una hipoteca de bajo costo, un crucero con descuento o una tarjeta de regalo gratis.

Si respondes por mensaje de texto, el estafador sabrá que el número es viable y podrá contactarte para tratar de obtener más información personal confidencial. Si haces clic en el enlace del mensaje de texto directamente, el estafador podrá instalar malware que puede recopilar información personal (números de cuenta, contraseñas, etcétera) de tu teléfono.

Incluso más prevalentes son las llamadas de estafas a tu teléfono celular. Dichas llamadas se han cuadriplicado durante los últimos 2 años; y más de la mitad de los usuarios de teléfonos celulares informaron haber recibido una el mes pasado, según una encuesta de First Orion, una empresa de telecomunicaciones radicada en Arkansas. Los estafadores atraen a las personas que responden mediante “suplantación de número”, una técnica que utiliza un código de área y un prefijo conocidos para hacer parecer que el que llama es alguien que conoces. O el ID del que llama podría mostrar que la llamada es ostensiblemente de un banco, un acreedor, una empresa de seguros, o una agencia gubernamental.

Observa que la llamada puede comenzar con una voz grabada, pero si respondes, es posible que rápidamente sea pasada a una persona real. “La gente es tomada por sorpresa e inadvertidamente puede pasar información personal o números de tarjetas de crédito antes de tener la posibilidad de pensarlo”, declara Jonathan Sasse, ejecutivo de Marketing de First Orion.

Tu plan de protección: Cuida mucho tu número de teléfono y no lo ofrezcas si no es necesario. Mientras menos lo compartas, menos posibilidades tendrás de ser una víctima. No respondas nunca a las llamadas de números que no conoces en absoluto, incluso si parecen vagamente familiares. Cualquier persona con un mensaje legítimo e importante te dejará un correo de voz.

Si, en efecto, contestas y quien llama no es quien esperabas, nunca divulgues información personal, sin importar cuán urgente sea la súplica. Extrema las precauciones con quien diga ser de un banco, una empresa de seguros o una agencia gubernamental. Cuelga de inmediato, busca el número oficial y llama (no al número que te dio la persona que te llamó) para verificar la autenticidad de la solicitud.

No hagas clic en ningún enlace que te hayan enviado en un mensaje de texto sin haber revisado primero que sea de un remitente confiable. Además, si en un mensaje de texto, te indican que presiones una tecla para “elegir no recibir” mensajes futuros, no lo hagas porque toda respuesta puede marcarte como “dentro del juego”. En su lugar, reenvía ese mensaje de texto al 7726 (que funciona para las operadoras principales, incluidos AT&T, Sprint, T-Mobile y Verizon) para que tu empresa telefónica pueda bloquear al que llama. Pide ayuda a tu operadora para bloquear las llamadas automáticas. T-Mobile, por ejemplo, identifica tales llamadas como spam.

2. Estafas a través de “Shimmers”

Cómo funciona: Al igual que la mayoría de los emisores de tarjetas de crédito, la mayoría de los bancos se ha pasado a tarjetas de pago donde los datos están incrustados en un pequeño chip, en vez de en una cinta magnética. Las instituciones financieras lo han hecho para combatir los abusos, incluido el skimming (la práctica de estafadores de colocar dispositivos en los cajeros automáticos para captar los datos de las tarjetas de débito que pueden usar luego para crear una réplica de la tarjeta). El shimmer es un dispositivo delgado, del tamaño de una tarjeta que los estafadores instalan en los cajeros automáticos o gasolineras. Estos shims contienen un microchip que puede leer y transmitir información de tu tarjeta. Aunque tu tarjeta con chip no puede ser clonada de la misma manera que sí se puede hacer con una tarjeta de banda, los malhechores pueden averiguar información suficiente para realizar compras con los datos extraídos.

Tu plan de protección: Siempre que sea posible, usa un cajero automático instalado en un banco. Los cajeros automáticos independientes (los que puedes encontrar en una tienda o centro comercial) o los sistemas de pago autónomos (como los de las gasolineras) son más fáciles de manipular para los defraudadores. Siempre cubre el teclado del PIN al ingresar tu número en caso de que haya una cámara no autorizada cerca. Si encuentras alguna resistencia física con tu tarjeta al insertarla en la ranura, es posible que signifique que se ha instalado un shimmer, así que no procedas. Luego, notifica a tu banco. Vigila de cerca tus estados de cuenta e informa de inmediato a tu banco si detectas alguna transacción rara.

¡Mejor aún!: Suscríbete para recibir alertas sobre las transacciones con la tarjeta, en especial de aquellas que se produzcan sin tener la tarjeta física.

3. Semillero de “Me gusta” de Facebook

Cómo funciona: Al estar en Facebook, ¿alguna vez te encontraste con una publicación que te llega al corazón? Fotos de adorables cachorros abandonados, digamos, o una historia sobre una linda pequeñita que no recibió ningún deseo de feliz cumpleaños? Instintivamente, le das clic al “pulgar arriba” o agregas un comentario (¡Feliz cumpleaños!) y tal vez, incluso decides compartir la publicación. ¿Qué posible daño podría resultar de eso? Un chorro, dicen los expertos en fraude. Tal vez seas víctima del “semillero de me gusta”, un post que ha sido diseñado para generar atención, de modo que siga apareciendo en las noticias de más y más personas.

Una vez que los creadores de la página han generado una determinada cantidad de “me gusta” y de “compartir” (likes and shares), cambian el contenido de la página y promueven algo más perverso, como una publicidad de un negocio falso o un producto demasiado bueno para ser real que puedes comprar en línea.

Tu plan de protección: La mejor defensa es “pensar antes de dar me gusta”, dice el Vocero de Facebook, Peter Voss. Sospecha de toda publicación compartida que parezca diseñada para obtener una respuesta emocional, en especial, aquellas donde se promete una enorme donación a una causa caritativa si obtiene suficientes “me gusta”. Siempre ten cuidado con lo que compartes en las redes sociales. Rechaza las invitaciones de cualquier extraño que, tal vez, no sea la persona que la publica como tal.

Utiliza los ajustes de privacidad, por ejemplo, permitiendo que solo tus amigos vean tus comentarios. Con frecuencia, los impostores obtienen información sobre sus objetivos de las interacciones en línea y pueden simular que son amigos o familiares porque saben tanto sobre ti.

4. Fraude de apoyo tecnológico

Cómo funciona: Tu computadora se congela y recibes un inquietante mensaje emergente donde te dicen que llames de inmediato a este número de Apple, Dell, HP o Microsoft. Cuando lo haces, te conectan con un “Técnico” que te informa que tu computadora tiene un virus y todos tus archivos están en riesgo. Parece legítimo, pero terrorífico. El técnico podría pedir acceso remoto a tu dispositivo; luego, guiarte por algunas pruebas diagnósticas donde podrás ver “evidencia” de que existe un problema: cuando, en realidad, no hay ninguno.

Esas estratagemas son lo suficientemente convincentes como para que miles de personas hayan pasado su información de tarjeta de crédito para pagar “reparaciones” innecesarias. Aún peor, han permitido que estafadores tengan acceso a sus computadoras, donde luego les instalan “malware”, que es un software con la intención de robar tus datos o captar las pulsaciones de tu teclado para que los delincuentes puedan hackear tus cuentas.

Una encuesta global de Microsoft en el 2016 descubrió que 2 de cada 3 personas experimentaron una estafa de ese tipo el año pasado. “Nos llegan aproximadamente 13,000 quejas cada mes de consumidores de todo el mundo que han experimentado estafas de soporte con experiencia en tecnología, a mano de defraudadores que dicen ser empresas legítimas de tecnología”, dice Courtney Gregoire, Asesora Asistente General de la Unidad de Delitos digitales de Microsoft.

Tu plan de protección: No hagas clic en ninguna ventana emergente. En su lugar, apaga tu computadora y, luego, reiníciala para ver si se resolvió el problema. Si tu explorador se bloquea y se congela la pantalla, intenta reiniciarla manualmente. Si aún tienes problemas auténticos, llama a tu departamento de Servicio al Cliente directamente del fabricante de la computadora, pero ten cuidado: Los estafadores tienen trucos para hacer que sus listados aparezcan en una búsqueda de Google; y es posible que te engañen pensando que estás llamando a Apple, Dell o Microsoft cuando, en realidad, te estás comunicando con un centro de llamadas de estafas de Rusia o de alguna otra parte del mundo.

En el caso de computadoras que necesiten ser reparadas, ve en persona a un técnico de buena reputación, no a alguien que encuentres en línea. Y nunca proporciones acceso remoto a tu dispositivo a nadie que no conozcas y en quien no confíes plenamente. “Es lo mismo que darle a un extraño la llave de la puerta de entrada a tu casa”, dice Gregoire.

Esta estafa también puede producirse por teléfono, así que no te dejes engañar si te llama un impostor de soporte técnico que sabe tu nombre, tu domicilio, qué clase de computadora tienes e, incluso, qué sistema operativo o explorador usas; esa clase de información está ampliamente disponible en la web. “Microsoft nunca llama a los consumidores de manera proactiva ni utiliza una ventana emergente para decirles que hay un problema con sus dispositivos o software”, agrega Gregoire.

5. Estafas con etiquetas blancas

Cómo funciona: John G. quería comprar entradas para “Love Never Dies”, un musical de Andrew Lloyd Webber en Playhouse Square, en Cleveland. Las encontró en un sitio web de reventa de entradas que halló a través de una búsqueda por Internet y compró 2 boletos por cerca de $374. Pero cuando le llegaron por el correo postal, observó que su valor nominal era de $35 cada una; el resto de los recargos eran tarifas agregadas. “Esto es una total estafa, no un servicio”, John G. escribió en una demanda presentada ante el “Better Business Bureau” a principios de este año.

Solemos escuchar sobre advertencias respecto de actividades plenamente delictivas, en las que los estafadores roban tu dinero o te venden productos que nunca obtienes. Pero igual de comunes son las tretas en que los consumidores verdaderamente obtienen algo: pero por mucho más que el precio del mercado.

La experiencia de John G. es uno de esos ejemplos. Los así llamados sitios web oficiales o privados, como el que él encontró, están diseñados para simular un sitio legítimo de venta de entradas y para atraer a las personas a que buscan boletos para conciertos, espectáculos o eventos deportivos a un precio elevado. Usan avisos publicitarios pagados o dependen de las tácticas de optimización del motor de búsqueda para asegurarse de que aparezcan primero en los resultados de búsqueda del explorador.

Tu plan de protección: Tu apuesta más segura es comprar entradas directamente del lugar (Playhouse Square, en el ejemplo anterior) siempre que sea posible, aunque muchos también venden entradas a través de agentes legítimos. Si, en efecto, usas un intermediario , asegúrate de que sea bien conocido y de buena reputación: Verifica si es miembro de la Asociación Nacional de Agentes de Entradas (National Association of Ticket Brokers, natb.org), que garantiza un reembolso si las entradas no llegan a tiempo.

Al buscar entradas con alta demanda, sé especialmente cauteloso de no comprarles a “revendedores” sin reglamentación ni licencia. Antes de comprar cualquier entrada en línea, lee con atención la letra pequeña. Asegúrate de tener algún recurso si las entradas llegan y no son lo que esperabas. Ten especial cuidado con las publicidades de boletos baratos que encuentres en una búsqueda en Internet. Antes de ingresar tu número de tarjeta de crédito, busca el símbolo del candado en la barra de direcciones de la web para asegurarte de que estás en un sistema de compra seguro.

6. Ransomware

Cómo funciona: Los delincuentes hackean los archivos de tu computadora, ya sea haciéndote que hagas clic primero en un enlace engañoso o que abras un correo electrónico que parece ser de alguien que conoces. El enlace contiene malware que, de ser instalado sin que te des cuenta, encriptará tus archivos y los hará prácticamente imposibles de usar. Si quieres desencriptarlos, tienes que pagarles a los ladrones un “rescate” para obtener tus archivos de regreso.

En una encuesta de Symantec, una firma de seguridad cibernética de Mountain View, California, se determinó que los delincuentes demandaban un promedio de $522 por víctima. La FTC describe al ransomware como “una de las amenazas en línea más graves que enfrentan las personas y las empresas en la actualidad” y “uno de los planes de software más lucrativos” en vigencia.

Tu plan de protección: Mejor sé precavido antes de hacer clic. Incluso si un enlace parece provenir de una fuente conocida: la cuenta de un amigo que podría haber sido hackeada: verifica 2 veces antes de descargar cualquier cosa en tu dispositivo. Habilita los bloqueadores de ventanas emergentes para que puedas evitar hacer clic de manera inadvertida en un enlace infectado. Siempre haz una copia de tu información importante en una unidad USB o un disco duro externo o almacenando la información en la nube. De esta manera, si tus archivos son destruidos, siempre tendrás acceso. Siempre instala la versión más reciente del sistema operativo y del software del explorador web en tus dispositivos porque es más fácil introducir malware en software desactualizado. Por último, usa un software antivirus bien reconocido y siempre haz clic en las actualizaciones automáticas.

7. Estafas en línea por donaciones

Cómo funciona: Según Jeremiah Jon Smith, 37, de Faribault, Minnesota, estaba muriendo de cáncer. Dejó su trabajo y necesitaba pagar la atención médica. Para recaudar dinero, creó una página en GoFundMe.com y recolectó más de $6,000 de personas que se solidarizaron por su mal momento.

Desafortunadamente para sus bienintencionados donantes, el nombre de Smith no era real, sino que su historia resultó ser falsa, según una demanda penal presentada el otoño pasado por las autoridades de Rice County, Minnesota, por “robo por estafa”. En la demanda se citaba a su página GoFundMe, además de a varios otras colectas de fondos que había hecho.

Las peticiones en los sitios web como GoFundMe: donde las personas pueden recaudar dinero para cualquier cosa desde beneficencia hasta empresas nuevas, han proliferado en los últimos años. Y también así los estafadores ávidos de aprovecharse de la disposición de las personas por ayudar a quienes lo necesitan.

“Tendemos a ver un repunte en las estafas por beneficencia luego de nuevas historias en las noticias sobre cuestiones como incendios, inundaciones y otros desastres naturales”, dice Monica Vaca, Directora Asociada de la División de Respuestas a los Consumidores y Operaciones de la Comisión Federal de Comercio (FTC).

Tu plan de protección: Donante, ten cuidado: Los sitios de financiamiento colectivo están ampliamente desregulados. Salvo que personalmente conozcas a la persona que recauda los fondos, no le des dinero directamente a alguien hasta verificar la legitimidad del pedido.

Señales de que es falso: El uso de imágenes que han aparecido en diarios o en toda la web, información imprecisa sobre cómo los fondos se gastarán o poca o ninguna información sobre la persona que organiza la campaña.

Nunca le des dinero a un extraño que te lo solicita directamente por correo electrónico o redes sociales. Si se te acerca alguien que se autorepresenta como parte de una organización benéfica, verifica que sea confiable contactando a la Wise Giving Alliance de Better Business Bureau, Charity Navigator, Charity Watch o GuideStar. Si crees que has sido víctima de una estafa por donaciones, presenta una demanda ante la FTC. Tus quejas pueden ayudar a que estas estafas dejen de existir.

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