Nombramientos de Trump preocupan a estudiosos del cambio climático
Los principales estudiosos del calentamiento global del mundo, muchos de los cuales viven y trabajan en la línea del frente en la Florida, abrigan contra toda evidencia la esperanza de que el presidente electo Donald Trump y sus principales asesores no hagan retroceder al país en la lucha contra el ascenso del nivel del mar, temperaturas crecientes e inminentes amenazas medioambientales.
Para los expertos en la Florida, seguir adelante a pesar de la oposición desafiante de los líderes políticos no es nada nuevo. Ellos llevan casi seis años esforzándose por continuar sus esfuerzos a pesar del público escepticismo del gobernador Rick Scott, prominente denegador de los cambios climáticos que toma medidas de movilización cuando hay huracanes e inundaciones, pero que rechaza las explicaciones científicas de por qué puede que su estado esté enfrentando tormentas más fuertes y mayores inundaciones como resultado del calentamiento global.
Tal es la aversión de Scott a la idea de los cambios climáticos que, de acuerdo con algunos empleados estatales, él les ha prohibido mencionar el término, una alegación que él ha negado sea cierta.
En Miami, Steve Sauls, ex cabildero de la Universidad Internacional de la Florida que sirve ahora de consultor a la escuela sobre calentamiento global, está supervisando una ambiciosa iniciativa llamada Proyecto de Prosperidad Citadina de la Universidad (University City Prosperity Project).
FIU, que cuenta con casi 60,000 estudiantes, profesores y administradores, es la sexta universidad en tamaño del país. El proyecto de Sauls se propone permitirles caminar más y manejar menos por medio de una combinación de transporte público, infraestructura y otras mejoras para moverse entre el recinto de Miami-Dade y la vecina ciudad de Sweetwater, justo al norte del mismo.
“El aumento del nivel del mar se ha estado midiendo en los Cayos de la Florida durante 100 años, y se ha estado midiendo en esta área desde por lo menos 1992, de modo que el aumento del nivel del mar es algo que está ocurriendo”, dijo Sauls a McClatchy. “No existe una varita mágica para esto, pero estamos tratando de combinar la ciencia y la planificación urbana para participar en soluciones multidisciplinarias”.
Los medioambientalistas han ridiculizado públicamente a Trump por tuitear en noviembre del 2012 que los chinos crearon “el concepto del calentamiento global” para hacer menos competitivos a los fabricantes estadounidenses.
Aunque el presidente electo declaró a Fox News el 11 de diciembre que él mantenía “su mente abierta” con respecto a los cambios climáticos, añadió que “nadie lo sabe en realidad”, y dijo que “no es algo que sea ciento por ciento seguro”.
Algunos de los nominados para el gabinete de Trump han expresado una opinión mucho menos ambivalente:
▪ El ex procurador general de Oklahoma Scott Pruitt es el candidato escogido por Trump para dirigir la Agencia de Protección al Medioambiente (EPA), la cual es el principal departamento federal que hace cumplir las leyes y regulaciones que limitan las emisiones de carbón. Pruitt ha iniciado o se ha sumado a 13 demandas judiciales presentadas contra la EPA. En mayo, él y Luther Strange, procurador general de Alabama, publicaron una columna de opinión en la que afirmaron que los científicos “continúan sin ponerse de acuerdo” con respecto a los cambios climáticos, a pesar de que el 97 por ciento de los científicos encuestados están de acuerdo en que los mismos están ocurriendo y que están siendo causados por las actividades humanas.
▪ El gobernador de Texas Rick Perry, nominado por Trump para dirigir el Departamento de Energía, también ha demandado a la EPA para bloquear sus esfuerzos por reducir las emisiones de gases de invernadero. Durante su fracasada campaña presidencial del 2012, Perry acusó a los científicos de la agencia de manipular información y al mismo tiempo atacó la “histeria” con relación al calentamiento global y su “falsedad deliberada”.
▪ Trump ha designado al representante republicano Ryan Zinke de Montana para dirigir el Departamento del Interior, el cual supervisa las perforaciones y extracciones mineras en terrenos públicos. En 2008, él calificó el calentamiento global de amenaza a la seguridad nacional, y más tarde firmó una carta pidiendo al presidente Barack Obama y al Congreso que aprobaran una legislación en su contra. Pero, desde su entrada al Congreso en enero del 2015, se ha ganado un rating del 3 por ciento por parte de la Liga de Votantes por la Conservación (League of Conservation Voters). Cuando el Departamento del Interior dio a conocer en junio una regulación que imponía nuevos limites a la exploración del carbón mineral, el petróleo y el gas naturales en terrenos federales y tribales, Zinke y el senador Steve Daines, su colega republicano de Montana, acusaron a la administración de Obama de estar llevando a cabo una “agenda destructora de empleos y enemiga de la energía”.
Nominar a negadores de las ciencias climáticas para que dirijan la EPA y los departamentos de Energía y del Interior es lo mismo que designar a un incendiario para que dirija el departamento de incendios
Dan Weiss
consultor de energía limpia en WashingtonEstas nominaciones han consternado a Dan Weiss, consultor de energía limpia en Washington que ha dirigido programas de cambios climáticos para varias de las principales organizaciones medioambientales.
“Nominar a negadores de las ciencias climáticas para que dirijan la EPA y los departamentos de Energía y del Interior es lo mismo que designar a un incendiario para que dirija el departamento de incendios”, dijo a McClatchy. “El sur de la Florida deberá acostumbrarse a inundaciones mayores de las que padece en la actualidad”.
En la Florida, expertos que llevan años estudiando el calentamiento global están tratando de mantener una actitud menos alarmista.
Frederick Bloetscher, profesor de ingeniería civil de la Universidad Atlántica de la Florida (FAU) en Boca Raton, es uno de los directivos del Instituto del Clima de la Florida (Florida Climate Institute).
Fundado en el 2010, el instituto cuenta con docenas de científicos y otros estudiosos de nueve universidades miembros, así como unos 400 políticos locales, ejecutivos de negocios y otros líderes comunitarios.
“Trump no se está definiendo”, dijo Bloetscher. “Nadie sabe en realidad cuál es su posición con respecto a ningún tema. El tiene que complacer a esta base electoral rabiosamente anticientífica que él ha movilizado, pero no sé cuáles son sus objetivos en última instancia. Algunas de sus opciones están provocando un montón de objeciones y protestas, las cuales podrían funcionar como contrapeso”.
Cientos de científicos que asistieron en diciembre a una conferencia celebrada en San Francisco enarbolaron carteles y entonaron eslóganes en contra de dañar las investigaciones climáticas.
Algunos científicos y expertos cibernéticos están yendo aún más lejos. Temerosos de que asistentes de Trump puedan manipular o incluso eliminar resmas de datos climáticos federales de los websites del gobierno, ellos están copiándolos y archivándolos a toda velocidad.
Bloetscher tiene la esperanza de que la experiencia en el mundo de los negocios de Trump podría inclinarlo a ver las crecientes oportunidades de ganancias que existen en intentar un crecimiento económico sostenible.
“Los hombres de negocios no son tan estúpidos que no vean el potencial existente para hacer dinero”, dijo. “Algunas de las compañías petroleras han tratado de acumular las investigaciones y la tecnología que otras personas están desarrollando para las fuentes de energía alternativa. Ellos quieren ser partícipes porque ven en qué dirección se está encaminando todo esto”.
¿Por qué querría la gente en Indiana o en Michigan enviar fondos de los contribuyentes para ayudar a la gente de la Florida a lidiar con el aumento del nivel del mar?
Frederick Bloetscher
profesor de la FAU y directivo del Florida Climate InstituteBloetscher considera que Trump seguirá el rumbo que marque el dinero.
“Si alguien se le acerca y le dice que ellos pueden ganar más del doble de lo que ganan los hermanos Koch si invierten en autos eléctricos y vehículos autoconducidos y hacer obsoleta la gasolina, todo lo cual haría que la economía estadounidense crezca al doble de su paso actual, no creo que Donald Trump vacile un momento”, dijo.
Más allá de Trump y sus propuestas para miembros de su Gabinete, un problema que enfrenta la creación de presiones políticas para actuar con respecto al calentamiento global es que el impacto del mismo varía en diferentes lugares del país.
“¿Por qué querría la gente en Indiana o en Michigan enviar fondos de los contribuyentes para ayudar a la gente de la Florida a lidiar con el aumento del nivel del mar?”, dijo Bloetscher. “A la gente en Kansas no le interesa en realidad el aumento del nivel del mar en la Florida porque ellos no entienden el impacto del mismo. Y a nosotros [en la Florida] no nos interesa en realidad lo que está ocurriendo en Kansas, donde ellos están teniendo verdaderos problemas de calentamiento debido a los cambios climáticos”.
Gary Mitchum, profesor de ciencias marítimas de la Universidad de South Florida, quien pertenece además al Instituto del Clima de la Florida, dijo que las diferencias en el impacto del calentamiento global por todo Estados Unidos lo hacen más difícil de combatir.
“Cuando se habla de los cambios climáticos, el aumento del nivel del mar que estamos enfrentando en la Florida es sólo una parte del problema”, dijo. “Existen otros problemas con relación a los cambios en las precipitaciones y los cambios en las temperaturas. Se proyecta que en el área del suroeste de nuestro país va a haber súper sequías. Todo el mundo se va a ver afectado si los cambios que se proyectan llegan a ocurrir, pero lugares diferentes se verán afectados de maneras diferentes”.
Semejantes diferencias podrían explicar en parte por qué la mayor parte de los estadounidenses no parecen estar particularmente preocupados con relación al calentamiento global a pesar de las alarmadas advertencias de los científicos.
En un sondeo de Gallup llevado a cabo este año, se facilitó a las personas una lista de 19 temas y se les preguntó cuáles eran importantes o muy importantes para ellos.
Dieciséis temas fueron puestos por encima de los cambios climáticos. Solamente el 47 por ciento de los entrevistados lo identificaron como una preocupación importante para ellos.
Incluso algunos floridanos que podrían sufrir los efectos futuros del calentamiento global parecen indiferentes al asunto.
James Rosen: 202-383-6157, @jamesmartinrose
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de enero de 2017, 4:52 p. m. with the headline "Nombramientos de Trump preocupan a estudiosos del cambio climático."