Inmigración

Darán miles de residencias sin revisión total de antecedentes

En un importante cambio de política dirigido a reducir la tremenda y cada vez mayor acumulación de solicitudes de inmigración, el Departamento de Seguridad Interna (DHS) está listo para otorgar la residencia permanente a decenas de miles de solicitantes antes que el FBI concluya la investigación de antecedentes.

Los elegibles son los inmigrantes cuyas huellas dactilares han sido analizadas por las bases de datos de antecedentes criminales del FBI pero que todavía no han sido cotejadas con los archivos de información criminal y de inteligencia después de seis meses de espera.

Se espera que los inmigrantes que reciben la residencia permanente no tengan problemas en la investigación final del FBI. De lo contrario, se les revocará su estatus y los deportarán.

La decisión de otorgar la residencia permanente muestra la batalla que enfrentan los organismos federales para ponerse al día ante el aumento de solicitudes de inmigración a la vez que aplica las estrictas verificaciones de antecedentes implementadas después del 11 de septiembre del 2001.

Unos 150,000 solicitantes de residencia y naturalización están demoradas por la investigación del FBI y 30,000 esperan desde hace más de tres años.

El Departamento de Seguridad Interior investiga cuántos solicitantes han sido afectados pero confirmó que decenas de miles de personas podrían cumplir los requisitos para la tramitación expedita. La nueva norma se detalló en un memorando interno obtenido por McClatchy Newspapers. Los funcionarios dijeron que la información se colocará esta semana en la página electrónica del departamento.

Los abogados de inmigración aplaudieron la nueva norma y pronosticaron que ahora se otorgaría la residencia con más rapidez.

Sin embargo, los que apoyan controles más enérgicos de inmigración acusaron al DHS de crear brechas de seguridad en lugar de resolver los atrasos.

"Es una decisión impulsada más por la imperativa burocrática de reducir el atraso que por las preocupaciones de seguridad nacional'', dijo Mark Krikorian, director ejecutivo del Centro de Estudios de Inmigración.

El nuevo proceso, según funcionarios de DHS, no presenta ningún nuevo riesgo de seguridad porque los solicitantes de la residencia permanente ya tienen autorización para quedarse en el país mientras esperan la investigación.

"No vamos a hacer nada que comprometa a seguridad nacional'', dijo Chris Bentley, portavoz del Servicios de Inmigración y Ciudadanía (CIS), la entidad del Departamento de Seguridad Interior que procesa las solicitudes de residencia y ciudadanía. "Esto lo hacemos para otorgar beneficios lo más rápido posible a las personas que cumplen los requisitos''.

Los solicitantes de ciudadanía no están contemplados en este proceso expedito y tendrán que esperar por la investigación completa de sus antecedentes. Los funcionarios dijeron que esos requisitos se mantienen porque la ciudadanía es mucho más difícil de revocar.

El atraso en la investigación de antecedentes aumentó significativamente a raíz de los ataques terroristas del 2001 cuando Inmigración envió 2.7 millones de nombres al FBI para volver a verificarlos.

Al mismo tiempo, el FBI hizo más estrictas las normas de investigación y ahora no sólo coteja los nombres contra listas de sospechosos en delincuencia e inteligencia, sino que también investiga los nombres de solicitantes que han surgido durante el curso de otras investigaciones o cualquier relación con sospechosos de actividades ilegales.

"Es un proceso muy complicado'', dijo Bill Carter, portavoz del FBI. "Comprende docenas de entidades y bases de datos y con frecuencia gobiernos de otros países''.

Al atraso también se suma el aumento de solicitantes que inundó la oficina del CIS el año pasado ante el próximo aumento del precio de las solicitudes.

Aunque el FBI aprueba en 72 horas el 70 por ciento de los nombres que verifica, la entidad procesa más de 74,000 solicitudes de investigación de antecedentes por semana, casi la mitad de inmigración.

Las solicitudes que no se aprueban de inmediato se someten a una investigación más acuciosa porque los nombres son similares a los de algún sospechoso.

Cientos de personas afectadas por el atraso han demandado al gobierno para que solucione la situación. En el caso de algunas personas, el FBI los ha aprobado poco después de presentar la demanda.

Michael Baylson, juez federal en Filadelfia que tiene a su cargo seis de las demandas, recientemente expresó su frustración con el gobierno por lo que describió de "una estrategia de favorecer las demoras por demandas en lugar de ofrecer una solución administrativa ordenada y transparente''.

"Ciertamente el Congreso no tuvo la intención de crear un proceso tan complicado, confuso y lento, pero así ha sucedido'', escribió Baylson, nombrado por el presidente Bush, cuando ordenó al gobierno en enero que explicara las demoras.

  Comentarios