Inmigración

Cientos marchan por la reforma migratoria

Cientos marcharon en Miami este 1ro de mayo por una reforma migratoria.
Cientos marcharon en Miami este 1ro de mayo por una reforma migratoria. AP

Cientos de activistas proinmigrantes se manifestaron el jueves en varios puntos del sur de la Florida, uniéndose a los eventos organizados en toda la nación para conmemorar el 1ro. de mayo, el Día del Trabajador y Justicia para los Inmigrantes.

La fecha adquirió el lema proinmigrante en el 2006, cuando más de un millón de personas se lanzaron a las calles y se unieron a un boicot nacional, en demostración de la influencia en la economía de los más de 12 millones de indocumentados que viven en el país.

En Miami, se celebraron tres eventos para pedir una reforma migratoria, un cambio en la política nacional sobre los inmigrantes, y un freno a las deportaciones.

Fraternidad Americana, Unidad Hondureña y la Coalición Peruana-Americana, entre otras, convocaron a una vigilia a las 4 p.m. frente a la sede de la primera, en el 10364 West Flagler Street.

"Hay que luchar para proteger los derechos de los trabajadores y de los inmigrantes'', aseveró Herman Martínez, activista del Comité de Servicio de Amigos Americanos. "Somos inmigrantes, no delincuentes''.

A esta concentración asistieron niños que son ciudadanos estadounidenses y cuyos padres han sido deportados o detenidos por la Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés).

Entre ellos estaban Kenvelin, de 11 años, y Jonathan Villalta, de 5 años, cuyo padre, René Villalta, fue arrestado por la ICE hace pocas semanas y ahora está en un centro de detención en Georgia. "Mi hermano llora todas las noches y yo no tengo ni ánimo de ir al colegio'', afirmó Kenvelin.

Al finalizar el evento, los pequeños soltaron palomas blancas para simbolizar la paz que buscan, señaló José Lagos, el presidente de Unidad Hondureña. "Queremos respeto, paz y legalización'', acotó.

La Organización de Hondureños y otras agrupaciones también se reunieron en el Parque José Martí, en el 351 SW calle 4.

Bajo el lema "Hoy marchamos, mañana votamos'', un grupo de manifestantes se reunió en el Pequeño Haití y marchó hasta el edificio del Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS) en la calle 79 del NE. Los activistas pedían soluciones a la crisis inmigratoria en los primeros 100 días del próximo gobierno.

Los manifestantes llevaban pancartas con el lema del evento, y otros que decían: "Nuestro sueño, el sueño americano'' y "Ciudadanía sí, deportación no''.

Los activistas también han organizado una concentración para el sábado en el 450 Davis Park Way de Homestead, a partir de las 12 m., con el lema "Respeto, Paz y Legalización''. Los grupos proveerán transporte para quienes deseen ir a la manifestación, y partirán desde la sede de Fraternidad Americana. El evento incluirá música folclórica y comida de diversas regiones.

En otras ciudades del país, las manifestaciones tuvieron mayor asistencia. Cerca de 15,000 personas se congregaron en Chicago en una de las demostraciones más concurridas del día.

En Washington, D.C., grupos de defensa de los inmigrantes ilegales y organizaciones de defensa de la justicia social exigían que en el condado Prince William, en Virginia, se rescinda una medida contra los indocumentados. También pedían que se ponga fin a los allanamientos y a las deportaciones, y se creen centros de trabajadores en Washington, Maryland y Virginia.

Los activistas también proyectaban entregar una carta a los comités de los partidos Republicano y Demócrata para pedir a los candidatos presidenciales que aprueben una nueva ley migratoria.

En todo el país, la asistencia, aunque sumó decenas de miles, fue muy inferior a la registrada en las primeras demostraciones nacionales del 2006, cuando más de un millón de personas salieron a la calle, y al menos 400,000 paralizaron el tráfico en Chicago.

Los activistas señalaron que la baja asistencia a los eventos se debe a que los inmigrantes indocumentados temen ser detenidos y deportados. "Hay mucho pánico en la comunidad'', afirmó Nora Sándigo, la directora de Fraternidad Americana. "La gente quiere participar pero tienen miedo a que los agarren''.

hpoleo@elnuevoherald.com

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