Inmigración

Aplicarán mano dura a los empleadores de ilegales

LAS AUTORIDADES federales planean hacer más estrictas las normas contra la contratación de 
indocumentados, como este arresto en el 2006 en la empresa IFCO Systems, de Houston, Texas.
LAS AUTORIDADES federales planean hacer más estrictas las normas contra la contratación de indocumentados, como este arresto en el 2006 en la empresa IFCO Systems, de Houston, Texas. ICE/KRT

En lo que constituye su entrada al campo minado político de la reforma de inmigración, la secretaria de Seguridad Interior (DHS) Janet Napolitano ordenará pronto a los agentes federales que hagan énfasis en el arresto y enjuiciamiento de empresas que contratan a inmigrantes indocumentados, informaron el martes funcionarios de la entidad.

El cambio pudiera esbozarse la próxima semana en las nuevas orientaciones a los agentes de la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE), dijeron varios funcionarios familiarizados con el cambio. La política concuerda con las afirmaciones del presidente Barack Obama durante la campaña, cuando dijo que anteriores esfuerzos habían fracasado porque se habían concentrado en los inmigrantes ilegales y no en los empleadores.

"Este tema tiene una parte de oferta y otra demanda'', dijo un funcionario. "Mucha gente cree que al concentrarse en la demanda se elimina la oferta''.

Otro funcionario del DHS dijo que los cambios son el resultado de una amplia revisión de los programas de inmigración y seguridad fronteriza, así como de las políticas que Napolitano había implementado desde que ocupó el cargo. "Ella está concentrada en usar nuestros limitados recursos con la mayor efectividad, concentrándose en los extranjeros delincuentes y los empleadores que infringen las leyes y contratan deliberadamente a los indocumentados'', dijo el funcionario.

Los funcionarios del DHS subrayaron que la entidad no abandonaría las redadas de empresas mientras se estudian otros cambios estructurales en las leyes y las políticas de inmigración.

Sin embargo, para realizar las redadas los agentes tendrán que tener mejores razones de causa probable. Recientemente por lo menos una redada en el estado de Washington y otra en Chicago se basaron en información muy especulativa de que había trabajadores indocumentados.

Los funcionarios hablaron a condición de no ser identificados porque no estaban autorizados a tratar el tema.

Las nuevas orientaciones marcarían un cambio fundamental en comparación con el gobierno de George Bush, Doris Meissner, ex comisionada del ICE, que sustituyó al Servicio Inmigración y Naturalización (INS) en el gobierno de Clinton.

La ley exige pruebas de que una empresa ha contratado a sabiendas a trabajadores indocumentados. Así que sin una forma efectiva para verificar el estatus de los trabajadores "es muy fácil que ese ‘a sabiendas' sea un vacío jurídico''.

Meissner, que ahora trabaja en el Instituto de Políticas de Inmigración, un grupo de estudios de Washington, dijo que el gobierno de Bush se había comprometido a fiscalizar a los empleadores pero que raramente lo hizo. Posteriormente fue muy criticado por hacer grandes redadas contra los trabajadores indocumentados.

El gobierno de Clinton, por su parte, usó varias leyes para controlar a los empleadores sobre la base de figuras delictivas como infracción de leyes laborales o participación en una confabulación, dijo. "A final de cuentas, cuando uno procede así cosecha mejores resultados''.

Los partidarios de ambos lados del problema esperan grandes cambios en la política de inmigración desde la elección de Obama, particularmente desde que nombró a Janet Napolitano, ex gobernadora y fiscal, para encabezar el Departamento de Seguridad Interior.

Los conservadores han advertido que cualquier marcha atrás en la batalla contra la inmigración ilegal resultaría en una mayor presencia de éstos en el país y más competencia para los estadounidenses. Los grupos de derechos de los inmigrantes se han quejado de la falta de reformas durante el gobierno de Obama y han sugerido que la Casa Blanca se está retractando de sus promesas de campaña de reducir las redadas en los centros de trabajo. Esas preocupaciones aumentaron sustancialmente cuando agentes de ICE hicieron un redada en una planta de Bellingham, Washington, en febrero que llevó al arresto de docenas de sospechosos de ser indocumentados.

Napolitano sugirió al Congreso que no estaba contenta con la redada y que "llegaría al fondo del asunto''. Pero añadió: "Tenemos que hacer cumplir las leyes en los centros de trabajo. Hace falta concentrarse en los empleadores que intencionalmente contratan a indocumentados''.

Funcionarios del DHS confirmaron que una redada programada en Chicago se pospuso en las últimas semanas porque altos funcionarios del gobierno esperan ahora "que se aplicará un mayor nivel de análisis'', dijo un funcionario.

"Esto no tiene nada que ver con la política, sino con la labor de investigación y la efectividad en el análisis de los empleadores''.

Michael W. Cutler, agente especial retirado del INS, dijo que el gobierno de Obama tenía que perseguir tanto a los empleadores como a los indocumentados para enviar el mensaje de que no se condona la inmigración ilegal.

"¿Quién es más responsable de la prostitución, las prostitutas o sus clientes? Es una responsabilidad compartida'', dijo Cutler, del Centro de Estudios de Inmigración, un grupo que se opone a la inmigración ilegal.

Dijo que es "torpe perseguir a los empleadores y no a los indocumentados. Eso significa que van a hacer muy pocos arrestos. Y el mensaje que envía es que si usted puede cruzar la frontera nadie va a perseguirlo''.

  Comentarios