Inmigración

Reforma inmigratoria ilusiona a indocumentados

Carlos es un inmigrante indocumentado de 40 años que sin la ayuda de su hermana estaría viviendo en la calle.

Hace siete meses que no trabaja, tuvo que abandonar el apartamento que alquilaba y guardar sus pertenencias en un almacén. También perdió el carro por falta de pago.

Siendo técnico en el área de salud, ha tenido que trabajar en talleres mecánicos --cuando lo han aceptado-- para hacer la chapistería de automóviles, pero sin paga. Los dueños sólo le dan el almuerzo del día y una pequeña propina por la labor realizada.

Las posibilidades de los indocumentados de sobrevivir económicamente en Estados Unidos han disminuido, debido a leyes que les impiden obtener licencias de conducir y el carné de identidad, y las que castigan a los empleadores por contratarlos. Este cerco y las redadas han obligado a muchos inmigrantes a regresar a sus países de origen.

Pero el anuncio del presidente Barack Obama de avanzar una reforma inmigratoria en el Congreso este año ha despertado la esperanza de millones de personas atrapadas en la ilegalidad.

"Propongo una reforma amplia. Yo he hablado con el grupo hispano del Congreso. Quiero trabajar con ellos para darle forma a una agenda que pueda avanzar (...) Esta reforma es importante no sólo para combatir las drogas en la frontera con México, sino por el costo humano que tiene este enorme flujo de inmigrantes ilegales. Esto hay que resolverlo'', dijo Obama durante su reciente visita a México.

Las especulaciones sobre lo que contendrá la reforma se han convertido en laconversación cotidiana.

"¿Reconocerá a las personas que llevan viviendo al menos cinco o 10 años? De ser así, yo no sería favorecida'', comentó una mujer indocumentada que no quiso revelar su identidad.

Otra le respondió: "Espera. La reforma no es algo inmediato. Pueden pasar dos años y entonces tendrás el tiempo acumulado para acogerte a la legalización''.

A Carlos la noticia le ha cambiado el semblante. "Ojalá que aprueben esta reforma lo antes posible. Estoy desesperado... Después de ocho años en Miami, lo único que quiero es trabajar igual que todos. Soy una persona decente''.

Los sindicatos más grandes del país y algunos centros de investigación han comenzado a divulgar los principios que debería incluir la reforma.

AFL-CIO y Change to Win son los sindicatos que junto al Economic Policy Institute (EPI) han expuesto los fundamentos de los que, a su parecer, debe partir la reforma.

"Necesitamos un sistema que funcione para los trabajadores americanos. Por mucho tiempo nuestro sistema se ha abastecido con la discriminación y explotación de trabajadores. Los sueldos y las condiciones de trabajo han desmejorado mucho y ahora tenemos la oportunidad de cambiar esto'', señaló Joseph Hansen, presidente internacional de la United Food and Commercial Workers International Union (UFCW) y de Change To Win.

Estas organizaciones están abogando por una reforma que incluya productividad y calidad, mejores condiciones laborales y reunificación familiar.

Sus recomendaciones son:

* Flujo de inmigrantes futuro: Consideran que el Congreso no debe establecer la cuota anual de trabajadores extranjeros, porque es un proceso "políticamente comprometido''. Aseguran que esta situación ha permitido que algunos empleadores "manipulen el sistema'' en detrimento de los trabajadores. Proponen la creación de una comisión independiente que determine el número de trabajadores permanentes y temporales que necesita el país.

* Mecanismo de autorización de empleo: El sistema actual no ha impedido la contratación de trabajadores indocumentados. Debe crearse una metodología confiable. Los empleadores que usen el sistema inapropiadamente estarían sujetos a multas y penalidad.

* Control racional de las fronteras. Entre el 40 al 45 por ciento de los que cruzan la frontera lo han hecho en forma legal, pero se han quedado en el país aun después que sus visas han expirado, pasando a engrosar el grupo de indocumentados. Más control no significa la eliminación de indocumentados. Proponen entonces la creación de controles internos para monitorear a los inmigrantes que salen del país.

* Ajuste de estatus de la actual población de indocumentados. Deportar a 12 millones de indocumentados no es una solución realista. Si no se legalizan seguirán siendo explotados, mantendrán los salarios bajos y empeorarán las condiciones de ‘todos' los trabajadores.

La práctica de ‘contratos independientes'' para emplear indocumentados ha sido usada por las empresas para evadir impuestos, y debe eliminarse. Este proceso de legalización no debe estimular la inmigración ilegal.

* Mejoría, no expansión del programa de trabajadores temporales. No es una buena política admitir grandes cantidades de trabajadores con derechos civiles y de empleo limitados.

kerodriguez@elnuevoherald.com

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