Inmigración

Harry Reid asegura tener los votos para una reforma migratoria

El líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, afirmó en entrevista con Efe que "existe la aritmética'' para la aprobación de una reforma migratoria, este mismo año (2009), que "saque de la sombra'' a los inmigrantes indocumentados.
El líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, afirmó en entrevista con Efe que "existe la aritmética'' para la aprobación de una reforma migratoria, este mismo año (2009), que "saque de la sombra'' a los inmigrantes indocumentados. AP

El líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, afirmó en entrevista con Efe que "existe la aritmética'' para la aprobación de una reforma migratoria, este mismo año, que "saque de la sombra'' a los inmigrantes indocumentados.

Reid promueve desde el Senado las reformas de salud, energía e inmigración que, en ese orden, constituyen las tres principales prioridades del presidente Barack Obama y de los demócratas en el Congreso este año, y está convencido de que se aprobarán pese a las objeciones republicanas.

''Los republicanos están haciendo con esto lo mismo que intentan hacer con el tema de salud: mantener el status quo. Reconozco que la ley migratoria de 1986 no ha funcionado bien, y necesitamos reformar el sistema'', dijo Reid desde su amplia oficina en el Senado.

El senador por Nevada se refirió a la ley de 1986 que en su momento otorgó una "amnistía'' para unos tres millones de indocumentados. Los detractores de la reforma se han prendido de esa ley para insistir en que ésta no frenó la inmigración ilegal en EEUU, calculada ahora en unos 12 millones de inmigrantes clandestinos.

Reid dijo estar convencido de que, al menos en el Senado, su partido cuenta con la aritmética para aprobar la reforma migratoria este año.

En el Senado, se requieren 60 votos de un total de 100 escaños, mientras que en la Cámara de Representantes, los partidarios de la reforma necesitarían 218 de un total de 435.

''No puedo hablar por la Cámara de Representantes, pero te puedo dar la matemática en el Senado y creo que no hay duda de que podemos aprobarla'', manifestó.

En la actualidad los demócratas, y los independientes que suelen votar con ellos, suman 59 escaños en el Senado, ya que un tribunal federal aún debe pronunciarse sobre el ganador en los comicios generales de Minesota, si el demócrata Al Franken o el republicano Norm Coleman.

Así, los demócratas tienen un voto menos del que necesitan para impedir cualquier táctica dilatoria de la oposición.

Reid intentó minimizar el escepticismo que hay sobre la reforma entre algunos demócratas de corte moderado, de cara a los comicios legislativos de 2010.

Agregó que aún si la legislación no cuenta con el respaldo de todos los demócratas, el proyecto superará las trabas que tuvo la fallida reforma de 2007.

''Digamos que perdemos 12 votos (demócratas), eso nos deja 48. Pero estoy seguro de que encontraremos a 12 republicanos (que apoyen la reforma), no tengo duda de que ese será el caso'', afirmó.

''No tenemos los recursos humanos ni financieros para deportar a los inmigrantes indocumentados, como quieren algunos. La inmigración es fuente de fortaleza en nuestro país: aquí traemos olas de gente que sobresale en el área de educación y en la fuerza laboral, y eso es bueno'', destacó.

''Debemos sacarlos de la sombra para que cuando alguien salga a comprar leche para su hijo, no esté sujeto a un arresto. Necesitamos un borrón y cuenta nueva, un nuevo programa de inmigración'', enfatizó.

Para Reid, un proyecto de ley de reforma debe incluir elementos para fortalecer la seguridad en las fronteras con México y Canadá, y exigir que los beneficiados paguen multas, aprendan inglés, estén al día con sus impuestos, no tengan antecedentes penales y "se pongan al final de la fila''.

Son, por lo demás, casi todos los elementos que contuvo la reforma migratoria de 2007, que fracasó debido a la falta de consenso entre demócratas y republicanos sobre un tema tan volátil y polarizado como la inmigración.

Reid dijo entender bien y de forma íntima el fenómeno migratorio en EEUU, al señalar que su suegro emigró de Rusia y su suegra de Lituania, y su abuela nació en Inglaterra.

Durante la campaña electoral, el presidente Barack Obama prometió impulsar la reforma migratoria en su primer año de mandato.

El próximo miércoles, Obama se reunirá en la Casa Blanca con líderes demócratas y republicanos del Congreso en busca de un "terreno común'' y una estrategia para lograr la reforma.

Esa reunión había sido programada para el lunes pasado, pero fue postergada por "conflictos de horario'', según la Casa Blanca, que aún no ha divulgado la lista de participantes.

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