Inmigración

Inmigración tema decisivo en elecciones

Bill McCollum y Rick Scott durante el debate. McCollum atacó a su rival varias veces por su papel en una estafa de Medicare de la companía que Scott dirigió hasta 1997.
Bill McCollum y Rick Scott durante el debate. McCollum atacó a su rival varias veces por su papel en una estafa de Medicare de la companía que Scott dirigió hasta 1997.

La crisis de inmigración, uno de los temas más emotivos de este año de elecciones, tuvo un papel provocador en la primaria republicana de la Florida el mes pasado y pudiera suceder lo mismo en noviembre cuando los electores escojan un nuevo gobernador.

El fuerte apoyo de Rick Scott a una ley de inmigración "estilo Arizona'' en la Florida lo ayudó a solidificar el apoyo de su base conservadora y contribuyó a su victoria sobre Bill McCollum.

Pero en la elección general, en que enfrentará a la demócrata Alex Sink, quien nunca se ha retractado de su oposición a tal ley y puede esperarse que use el tema para conseguir apoyo entre los electores hispanos, un grupo clave.

Los hispanos de la Florida se han opuesto con fuerza a una ley estilo Arizona, que permite a la policía local y estatal ayudar a hacer cumplir los estatutos federales de inmigración. Muchos alegan que eso pudiera llevar a discriminación por perfil racial.

George González, profesor adjunto de Ciencias Políticas de la Universidad de Miami, considera que el tema de la inmigración coloca a Scott en una situación difícil en las elecciones de noviembre.

"Será interesante ver cuánto trata de presionar este tema en su base en el centro y el sur de la Florida'', dijo González. Si Scott hace eso, puede esperar que algunos de sus partidarios hispanos en potencia no voten, agregó.

En un "mitin de unidad'' republicano en Miami la semana pasada, Scott recibió una señal de los problemas que enfrenta. Algunos legisladores estatales hispanos del sur de la Florida asistieron, pero no todos, entre ellos los tres republicanos más influyentes en la comunidad hispana del sur de la Florida: los representantes federales Lincoln y Mario Diaz-Balart e Ileana Ros-Lehtinen.

Líderes republicanos hispanos exhortaron a Scott públicamente a que abandone su retórica contra los inmigrantes. Se especulaba en la manifestación que Scott podía escoger un hispano como compañero de boleta. Pero seleccionó a la representante estatal Rep. Jennifer Carroll, de Jacksonville, la única republicana negra de la Legislatura. Carroll llegó legalmente a Estados Unidos desde Trinidad cuando tenía 8 años.

Mientras tanto, Sink, ha enfocado el tema de la inmigración insistiendo en que todas las empresas tienen la obligación de usar el sistema E-Verify, del Departamento de Seguridad Interior, para asegurar que todos los nuevos contratados estén en el país legalmente, con lo que se protegen los empleos para los ciudadanos estadounidenses y residentes legales.

El representante estatal Clay Ford, republicano por Gulf Breeze, dijo que no se espera que Sink gane en la zona norte del estado, así que su postura no le costaría mucho allí, aunque la mayoría de los agricultores de su región dependen de la mano de obra de indocumentados.

"Es una postura segura para ella porque nadie en el sector agrícola piensa que el estado puede darse el lujo de ir por los campos preguntando a los trabajadores de dónde son'', dijo Ford.

Ana Navarro, recaudadora de ingresos republicana nacida en Nicaragua, dijo que espera que Sink destaque su oposición a la ley, especialmente en la zona central del estado.

"Ella tratará de ganarse el voto hispano a lo largo del corredor de la I-4'', dijo, refiriéndose a una amplia zona del estado con gran cantidad de puertorriqueños. "Pero no sé cuánto apoyo pueda conseguir''.

Los puertorriqueños son ciudadanos estadounidenses de nacimiento, pero al igual que muchos cubanos, simpatizan con los hispanos indocumentados. También les preocupa ser afectado por la discriminación por perfil racial.

Fernand Amandi, de Bendixen & Amandi, empresa de encuestas y asesoría política de Miami conocida por su trabajo con candidatos demócratas, dijo que Sink tiene que superar un problema básico con los electores hispanos.

"Alex Sink es una desconocida entre los electores hispanos de la Florida, no la conocen'', dijo.

Pero Amandi opina que Scott tendrá un problema mayor. Para comenzar, 39 por ciento de los electores hispanos de la Florida son demócratas y 32 por ciento republicanos; el resto está afiliado a otros partidos o son independientes. Los hispanos son el 13 por ciento de los electores inscritos del estado.

Las opiniones conservadoras de Scott sobre inmigración también lo van a afectar, dijo Amandi.

"Scott está en una posición muy desventajosa con los votantes hispanos'', dijo Amandi. El se pregunta cuánto gastará Scott para tratar de cambiar eso.

La experiencia de McCollum podría resultar educativa para Scott.

A principios de su campaña, McCollum rechazó una ley estilo Arizona para la Florida. Por el camino, él se ganó el apoyo de muchos líderes hispanos, incluyendo los hermanos Diaz-Balart y Ros-Lehtinen.

Las encuestas lo mostraban ganando el voto republicano hispano, principalmente cubanoamericano, por un margen de 3-1.

Pero el 11 de agosto, menos de dos semanas antes de las primarias, McCollum cambió de rumbo y dio su apoyo a un proyecto de ley que podría dar a la Florida una ley de imposición migratoria aún más rígida que la de Arizona.

"Yo no sé lo que sus cifras internas de encuestas le estaban diciendo'', dijo González, el profesor de UM. "Pero eso puede haber afectado a McCollum. Todo parece indicar que eso provocó que algunos votantes hispanos se quedaran en sus casas''.

El día de las primarias, McCollum ganó en condados con grandes poblaciones hispanas, pero la asistencia de votantes fue inusualmente baja. Por ejemplo, solamente el 25.1 por ciento de los votantes se presentaron a votar para las primarias republicanas en el condado Miami-Dade, donde muchos republicanos son cubanoamericanos.

"Eso fue alrededor de un 10 por ciento menos que el promedio estatal, y Miami-Dade está generalmente un 10 por ciento por encima de ese promedio'', dijo la recaudadora de fondos Navarro, quien abandonó la campaña de McCollum luego que el candidato cambió de posición en cuanto a las leyes de inmigración.

Los condados Broward, Hillsborough, Osceola y Palm Beach, que también tienen considerables poblaciones hispanas, tuvieron también una asistencia baja el día de las primarias. McCollum perdió por 37,810 votos de casi 1.3 millones.

"El nunca discutió ese cambio de posición con sus partidarios hispanos'', dijo Navarro. "A mí eso me tomó de sorpresa. A mí me pareció completamente imperdonable que él despreciara a sus partidarios hispanos de esa manera. Yo pensé que él había cometido un error al querer complacer a ciertos votantes''.

Navarro no fue el único. La radio en español criticó a McCollum. Los hermanos Diaz-Balart y Ros-Lehtinen expresaron su decepción y no hicieron más comparecencias a su favor, dijo Navarro.

"Ellos dejaron de salir a apoyarlo'', dijo ella.

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