Inmigración

LINEA DE INMIGRACION: Entrar, si, pero pedir residencia en el aeropuerto, ¡nones!

Me dirijo a usted con una duda que me gustaría pudiera aclararme.

Tengo mi única hija que es cubana, como yo y tiene nacionalidad española, además. Ella está casada con un español nativo. Ambos. como lo he hecho yo, desean emigrar para Estados Unidos desde España para mejorar y prosperar.

Mi pregunta es: ¿Pueden entrar los dos juntos desde España por cualquier aeropuerto de Estados Unidos y pedir acogerse a la Ley de Ajuste Cubano, y beneficiarse de las ayudas y apoyos que se brindan al solicitar este estatus, él y ella? ¿Qué documentación necesitarían tener en ese momento, por si es requerida por los oficiales de Inmigración?

Muchas gracias por su atención. Saludos sinceros,

“Ana” (vía correo electrónico).

Gracias, apreciada Ana, pero... ¡no me invite a bailar con usted! Y si lo hiciera, provea sendos zapatos de duro cuero de rinoceronte para usted y para este modesto servidor. ¿Por qué le ruego este peregrino favor?! Porque usted, junto a sus numerosas virtudes (de las cuales estoy completamente persuadido), carece de toda habilidad para bailar inmigratoriamente y, con zapatos blindados, los pisotones resultantes serían más soportables...

Traduzca usted esta aparatosa comparación terpsípora [”lo que se relaciona con el baile”] al mucho más prosaico lenguaje inmigratorio y así caminará con mucho mayor firmeza por los terrenos que describe su carta. A su pregunta “... ¿pueden entrar los dos juntos desde España por cualquier aeropuerto de Estados Unidos y pedir acogerse a la Ley de Ajuste Cubano?” la derrota la falta de un elemento esencial: el tiempo. Como usted lo escribió, se interpretan los verbos (la acción) “entrar” y “pedir” como actos simultáneos, ambos a la llegada, en el aeropuerto. ¡Fracaso total! Usted pretende que su hija y yerno sean admitidos como inmigrantes (residentes) mediante una tácita visa de turismo -- la de ser españoles, uno de los muchos países europeos (junto con el Japón y Australia) que gozan de ese privilegio. ¡Grave error! Su ingreso autorizado a Estados Unidos con sus pasaportes españoles sería por 90 días improrrogables, y a partir del día 91 Inmigración podría deportarlos sin el recurso siquiera de una audiencia ante un juez. El hecho de que su hija sea cubana, no corrige esa consecuencia porque, para ser aplicable, la Ley de Ajuste Cubano tendría que entrar en juego al momento de su arribo a Estados Unidos, lo cual no es así – ella no cobra validez sino “al año y un día” de haber sido legalmente admitidos a este gran país.

No se complique. Entre según lo explicado, como cualquier buen español, y venga a verme a mi casa-oficina.

Estimado señor Manfred, un saludo para usted y su estimada esposa, y antes que nada, deseándoles salud. Cuídense para seguir disfrutando de su Línea de Inmigración que tanto nos gusta leer y aprendemos.

Pues bien, tengo una tía en Cuba de 91 años, pero muy activa, sobre todo mentalmente (¡increíble!). Los dos hijos la invitan y tiene la entrevista en septiembre del corriente año.

Mi pregunta es: ¿Si es aprobada y viene ya directo de Cuba a Miami, puede ella, como pies secos, pedir en el aeropuerto asilo político? La duda es que casi siempre esto es posible cuando vienen por un tercer país.

Mi señor, dentro de sus posibilidades, me urge su respuesta. A su vez les comunico que en mi casa leemos su columna sin fallar. Bendiciones a usted y a su querida esposa.

“Ina”, Miami.

Primero, “Ana” (arriba). Ahora usted, ‘Ina” (más cantarino...) ¿Mi próxima consultante será “Ena”?! ¿U “Ona”, ó “Una”?! Soy dado a la Ley de las Probabilidades, pero ésta posibilidad me tiene confundido...

De todas maneras no estaría solo... porque la confundida es usted, apreciada lectora. La clave de la respuesta a su apreciada cartita es que no cabe la pregunta... El cubano que llega a un aeropuerto en Estados Unidos no necesita (¡ni le conviene!) pedir asilo. Como viene con visa, sólo necesita ser admitida, y con eso, basta. “Al año y un día”, residencia, ¡y Felices 92, querida tía...!

MANFRED ROSENOW es un

abogado y periodista de Miami

especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald,

3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

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