Linea de Inmigración

Línea de inmigración: En temas de inmigración, 100 por ciento es mejor que 50...

Buenas tardes, amigo. Me recomendaron a usted acá en Venezuela y estuve revisando por la página de el Nuevo Herald. Le escribo para ver qué posibilidad existe de ayudarme sobre la nacionalidad. Me explico.

Soy venezolana de nacimiento, hija de padre norteamericano, por ende, tengo nacionalidad norteamericana. Siempre he vivido en Venezuela. Actualmente, mi esposo y yo estamos pensando en irnos a vivir a Estados Unidos y quisiera saber cuál es la mejor manera de irnos legalmente, ya que mi esposo es venezolano y sólo tiene visa de turista. Nos gustaría saber qué documentos se necesitan y el procedimiento para lograr nuestro propósito. Agradecida de antemano si nos puede ayudar...

”Feliz Tarde”, (vía correo electrónico)

“Nota: Ni con todos los abundantes tratados, leyes, y regulaciones sobre ciudadanía a la mano, se podría resolver el enigma de la pretendida ciudadanía de la lectora, porque su carta carece de los detalles necesarios para poder determinar su elegibilidad a la ciudadanía del país de las barras y de las estrellas. Esto está peor que la búsqueda de Los Hijos del Capitán Grant [la extraordinaria obra de Julio Verne], extraviado en el inmenso Océano Pacífico en una diminuta isla de la cual sólo se sabía su latitud -- Paralelo 37 Sur -- y para ubicarla era necesario darle la vuelta completa al globo terráqueo”.

Con esta simpática nota transcrita recibí su cartita, estimada Feliz Tarde (!!?), de manos de Teresa, mi esposa y compañera de todas mis propias aventuras y peripecias, conducto natural de mi copiosa correspondencia recibida y chisposa comentarista ocasional de mis reacciones y respuestas.

Si la llamo a usted “Feliz Tarde’ es by default – por falta de otro recurso, ya que en esa línea termina su amable carta. Igual que al Capitán de marras, pareciera que el agua (¿ó la premura?!) borró la firma de su mensaje, poniéndome, otra vez como a los nombrados Hijos, ante sólo fragmentos de una información indispensable para contestar con precisión su amable pregunta.

Examinemos. Usted escribió “nacionalidad norteamericana” (dos veces) donde presumiblemente quiso decir estadounidense. “Norteamericano” no es un gentilicio, porque no hay un país que se denomine así, sino la tercera parte de un continente (las Américas) que contiene tres países – Estados Unidos, Canadá y México. (Tan norteamericanos son los canadienses y los mexicanos como los estadounidenses.) No es exactamente igual decir “atrás” que “en las espaldas”, aunque haya una canción que dispute esta afirmación...

Para definir con precisión lo que usted concluyentemente afirma, no basta decir, “mi padre fue estadounidense [la forma precisa], por lo tanto yo, aunque nací en Venezuela, también lo soy”. Lo mínimo que le falta a su afirmación es un adverbio: probablemente (!) yo también lo soy”. ¿En dónde residen las alternativas? En si su padre estaba legalmente casado con su madre, en si su padre (si vivía en el exterior la declaró o no en el consulado estadounidense del país en que usted nació, en qué edad tenía usted cuando lo hizo y si lo hizo), en fin, en una serie de elementos o condiciones que no se resuelven con la escueta frase “mi padre fue estadounidense; ergo, yo también lo soy”...

Entendámonos. Yo le deseo a usted, “Feliz Tarde”, lo mejor. Tampoco tengo en mis manos (ni ganas de tenerlo...) un jarro de agua fría para verterlo sobre sus espaldas y asesinar su ilusión. Todo lo que hago es ser fiel a mi costumbre (y como yo entiendo mi profesión de abogado de inmigración) de ser preciso en mis conclusiones y evitar catastróficas decepciones. Para quitarle el mal sabor de la boca al leer estas líneas mías, me voy a aventurar a decirle que siento como un 50 por ciento de probabilidades de que sea como usted aspira. Pero, nada más. Escríbame otra vez (si lo desea) y acompáñeme papeles, evidencias que respalden sus esperanzas que, le aseguro serán mis alegrías el que queden confirmadas.

En cualquier caso, la visa de turismo que tiene su esposo ya resuelve el problema inicial de él. Sumándole el 50 por ciento de lo suyo que ya le expresé, ¡tienen 100 por ciento de éxito seguro!

MANFRED ROSENOW es un

abogado y periodista de Miami

especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald,

3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

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