Linea de Inmigración

Línea de inmigración: ¡Alejandro Magno! Su nombre es un buen presagio para usted

Muy buen día señor Manfred Rosenow: Le saluda Alejandra desde Tegucigalpa, Honduras. Me dirijo a usted para hacerle una consulta.

Resulta que soy hondureña, casada con cubano que acaba de ingresar a Estados Unidos. A él le dieron parole por 2 años al ingresar por la frontera de McAllen. En la terminal de buses de Greyhound le robaron su pasaporte con el parole. Ahora él ha ido a varias oficinas de inmigración pero no le ayudan en cómo él debe hacer para obtener su parole nuevamente.

También fue a los sitios de ayuda y le dijeron que sin parole no pueden ayudarle. Yo he buscado información por internet y lo que he encontrado es que debe pagar $330 para su reemplazo de parole. ¿Donde él puede ir para que le puedan ayudar con esto? El está en Arizona.

La otra consulta es que yo tengo visa americana y tengo dos hijos menores de edad, los cuales no son hijos biológicos del cubano. Quiero saber, ¿qué pasos debemos seguir para poder reunirnos en Estados Unidos con él? Mis hijos no tienen visa. Ya fui a entrevista a la Embajada y se las negaron. No sé si sería conveniente ir nuevamente con mi acta de matrimonio y decir que mi esposo está asilado en Estados Unidos, o eso más bien afectaría en que les nieguen la visa nuevamente?

Le agradezco su atención a mis inquietudes. Atentamente,

Alejandra Arévalo, (enviado desde mi iPad)

Su carta parece escrita por el Fantasma de la Ópera, un famoso personaje literario del siglo XIX quien, tras quedar desfigurado su rostro, llevaba una existencia fantasmagórica, pero no por ello menos apasionada, “detrás de bambalinas”, como se dice comúnmente en el argot teatral...

Volviendo a nuestra real actualidad, su marido, Don Cubano, optó por caerle la peor de las desgracias civiles – su pérdida de identidad documentaria. En este mundo de hiperbólica mezcla de refugiados de toda índole y procedencia, trasunta ahora cual nuevo Sísifo, tratando de escalar la montaña de su identidad, tan sólo para rodar cuesta abajo cuando ya pareciera estar próximo a recuperar el tesoro perdido. Los US$ 330 a que usted se refiere son el arancel que el Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés) le cobra por el formulario I-102 que es el apropiado para pedir un duplicado del parole perdido, y así solucionar un contratiempo tan enojoso como usted lo describe. Cualquier abogado de inmigración que se haga cargo de esta acción (incluido yo mismo), le cobrará honorarios por dicho tramite.

En cuanto a usted, Doña Preguntona (y sí que no tiene pena de serlo a cabalidad...), inventar respuestas que no resistan una comprobación, es una invitación a dificultades cada vez más grandes. El consulado no otorga visas de turismo para emigrar. Los niños podrán emigrar cuando el padrastro cubano, o usted misma, los pueda pedir como residentes permanentes. La situación hondureña es particularmente enojosa porque el país sufre ahora de una calamidad estadística: de todos los países de la América Central – y cuidado de no sólo esta región continental— Honduras es el más azotado por la violencia criminal. Muertos por doquier, atracos, inseguridad. ¡Qué contraste tan marcado con todos los hondureños que conozco acá – gente honrada, modesta, tranquila, trabajadora! Un misterio más de una humanidad incomprensible...

La inmigración de usted y de sus niños a Estados Unidos será un paso más lento que la de su esposo, pero un paso, al fin, que muchos hondureños querrían tener. Una vez que él resuelva el problema arriba explicado, al “año y un día de su llegada” iniciará su proceso para obtener residencia legal permanente. Cuando él obtenga dicho estatus, entonces podrá presentar petición inmigratoria por usted y los hijastros de él. Dependiendo del movimiento y avance de esa cola, usted y los niños emigrarán hacia este país, ó si êl se hace ciudadano – tras 5 años de residencia—sin más cola alguna para ustedes, su esposa y sus “niñastros”, inmigrarán acá para otro final feliz de esta historia. Condiciones: que su esposo sea un cubano decente y respetuoso de las leyes – la mayoría de ellos lo son – y que su matrimonio sea real y verdadero, y subsista el largo camino que le he explicado.

La gran pregunta: ¿subsistiremos todos en este clima internacional tenebroso que nos rodea?! Sólo Dios lo sabe...

MANFRED ROSENOW es un

abogado y periodista de Miami

especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald,

3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

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