Linea de Inmigración

Línea de inmigración: Una mujer brillante atascada en una isla romántica

Estimado señor Rosenow: Me gustaría hacerle la siguiente consulta y le agradezco de antemano su asistencia.

Soy española y vivo y trabajo en Antigua y Barbuda, donde anualmente renuevo mi permiso de trabajo para hacerlo en la Universidad. Al mismo tiempo, a través de mi matrimonio con un ciudadano cubano, tengo mi carnet de identidad (verde - extranjero cubano con residencia permanente). Quiero conseguir un modo de irme a trabajar a Estados Unidos y me gustaría saber si con mi carnet cubano de residente permanente podría acogerme a la Ley de Ajuste Cubano.

Estoy doctorada y tengo además todas mis certificaciones académicas verificadas, convalidadas por la agencia americana WES (World Education Services). Mi idea sería intentar entrar en Estados Unidos con algún programa de doctorado ó post-doctorado, no sé aún, pues no he conseguido un patrocinio laboral en alguna universidad para una visa H-1B. En todo caso, mi pregunta es si puedo hacer valer mi carnet de identidad cubano (residente permanente) al cabo de un-año-y-un-día de estancia en Estados Unidos.

Si se le ocurren otras variables, le agradecería que también me las apuntara. Muchas gracias y que tenga un buen día. Atentamente,

Rosana Herrero Martín. (vía correo electrónico).

Gracias por su amable carta, estimada doctora Rosana, si así me lo permite, ¡y olé! Usted, como se auto-describe, es una mujer excepcional, y la política inmigratoria de Estados Unidos siempre está pendiente de personas excepcionales.

Lo que no está tan claro es su escasa referencia a su esposo cubano – persona clave en sus aspiraciones alternas de ingresar y asentarse en Estados Unidos. Por supuesto que usted, con sus brillantes calificaciones académicas, le sería bastante fácil plasmar sus aspiraciones si dispusiera ó lograra obtener una oferta de trabajo que le abriera las puertas de una visa de trabajo H-1B ó aun de una residencia propia directa a través de un certificado laboral.

Volviendo a su consideración de una residencia legal permanente en este país por via de la Ley de Ajuste Cubano, todo lo que se necesitaría es el ingreso legal simultáneo ó anticipado de su esposo cubano, lo cual, por derivación, le concedería a usted la misma clase de residencia (la de él, CU-6, y la de usted, CU-7) al "año y un día" de su ingreso legal acá. El problema inicial sería cómo y de dónde sacaría su cónyuge esa visa para su ingreso legal. Usted(es) no son personas, pienso yo, que tratan de llegar a tierra firme de Estados Unidos lanzándose para ello a un intrépido intento clandestino por mar. En resumen, comento todo esto por su alusión a la Ley de Ajuste Cubano, que no me parece encajar en el plan de vida de una mujer, repito, tan excepcional como usted.

En todo este cuadro existe un factor particular que usted omite citar en su proyección. Usted –su párrafo inicial—es española. Como tal, igual que toda europea, usted tiene entrada libre por 90 días a Estados Unidos con su pasaporte español. Si usted llega así a Miami, me será muy grato recibirla en mi oficina y, ya físicamente aquí, explorar posibilidades de trabajo para una persona tan calificada como usted misma se describe. De lograrse ese objetivo, al final se dará una paradoja: será usted la que halará a su esposo, en lugar de lo opuesto. No es lo mismo explorar por carta la posibilidad de una oferta de trabajo, que hacerlo cara a cara ante un funcionario potencialmente importante para este propósito. Claro está que aun el ingreso por 90 días a que aludo, tiene un proceso previo de confirmación electrónica (ESTA, Electronic System of Travel Authorization), pero no encuentro en su carta motivo alguno por el cual usted pudiera no ser elegible para salir airosa de esta simple investigación.

Así que, en gran resumen, no veo por qué una mujer brillante como usted, no logre concluir con éxito el plan que le he insinuado. Antigua y Bermuda debe ser muy romántico (presumo, porque nunca he estado allí), pero no es el fin del mundo. Por último, saludos a su esposo, aquí hay 2 millones de paisanos de él, una gran familia virtual, que lo espera.

MANFRED ROSENOW es un

abogado y periodista de Miami

especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald,

3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

  Comentarios